En primer lugar tengo que decir que no creo que se trate, simplemente, de una cuestión de talento o de calidad. Es algo de fondo, estructural. El debate de que por qué son malas nuestras series es antigüo, aunque nunca es bueno generalizar. En nuestra televisión hay suficente capacidad  para desarrollar buenas series pero se han visto lastradas por una serie de circunstancias, sobre todo si los comparamos con las series norteamericanas, las reinas hoy en dia. Vamos a detallarlas.

1. La cuestión fundamental es el formato. Las grandes series norteamericanas se emiten, principalmente, por canales de cable y temáticos. Por lo tanto hay un grado de especialización que aquí, sencillamente, no existe. La mayoría de series españolas se emiten por Televisiones comerciales ( Tele 5, Antena 3 ), con lo cual buscan dirigirse a la mayor parte de audiencia para que su principal fuente de financiación, los anunciantes, puedan vender sus productos al más amplio público posible. Si el público que ve mi cadena es del perfil seguidor de Sálvame o similares pues no va a demandar un producto de gran calidad sino que están orientados a otro tipo de entretenimiento, no van a querer ver Mad Men o Sherlock por ejemplo. Series tipo Crematorio son una bocanada de aire fresco en ese sentido.

2.  Derivada de la primera premisa, está la necesidad de alargar la duración de los capítulos. Series como Los Hombres de Paco, El Internado, Hospital Central, El Comisario tienen una duración de alrededor de 90 minutos. Esta duración tan larga requiere muchas tramas de relleno que no apartan nada salvo abarcar todo el horario de prime time, de 22-24h. Así, la calidad del producto merma considerablemente. Por ejemplo: House dura alrededor de 42 minutos y Dexter 50 por episodio. Prima la calidad sobre la cantidad. Por no hablar de series de humor como Frasier, Friends y Bing Bang Theory donde cada capítulo gira alrededor de los 20- 22 minutos.

3. Actores encasillados: Tenemos muy buenos actores en España pero en muchos casos están totalmente encasillados. Un actor tan bueno como Antonio Resines difícilmente lo vemos ya fuera de un bar tras la experiencia de Los Serrano y es una pena ya que demostró su vena dramática y amplio registro en papeles como La Buena Estrella, espectacular interpretación, o La Caja 507.

4. Malos guiones: el principal defecto de nuestros guiones son los estereotipos. Un situación y un episodio se repiten una y otra vez hasta la saciedad. Trama, nudo y desenlace. Hay poquísima amplitud de registros. Parece como si tuvieran una cuadrícula para realizar los guiones y todos los episodios se realizan siguiendo esa escaleta, falta de imaginación en suma.

5. Trabajar en nuestra Televisión hasta hace poco tiempo era sinónimo de ser un apestado. Muchos actores y guionistas solo lo hacían por necesidad económica. Ahora  ese prejuicio va cambiando, no está ya tan mal visto ni te miran por encima del hombro los compañeros, sobre todo ahora en una época de crisis económica a todos los niveles. El talento y los recursos que había se destinaban generalmente al cine, dejando el campo televisivo muchas veces convertido en una ciénaga de calidad.

6. ¿ Por qué razón siempre tienen que aparecer niños en nuestras series?. Casi siempre mal utilizados, rellenando tiempo, protagonizando historias absurdas. Y si no son los niños, son sus abuelos. El ejemplo de Médico de Familia es palmario. El Chechu, la hermana adolescente, la chacha ( por supuesto, andaluza, como buen tópico ), los protagonistas, el abuelo, su amigo y no había vecino del quinto porque era una casa unifamiliar, sino también.

7. Y por último, la política de las cadenas. Si una serie no vende desde el principio, no suelen tener paciencia con ella. Se mueve de día, de horario, se cambian guionistas. La dictadura de las audiencias. Se convocan a los dioses o se reza, que tanto da.  Todo con tal de remontar las audiencias. Como cuando se destituye a un entrenador de fútbol, el cambio no suele funcionar.

PD: no me voy a meter con la versión española de Cheer`s porque no soy tan cruel.

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