En 1992 Carlos Menem era Presidente de Argentina y Néstor Kirchner gobernador de la provincia de Santa Cruz. Menem era el adalid de la privatización de YPF pero no tenía el apoyo suficiente en el Congreso para llevarlo a cabo. En agosto de ese año, Kirchner asume la Presidencia de la Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos que engloba varias provincias. El acuerdo al que se llega es el siguiente: Kirchner apoya a Menem a cambio de 480 millones de dólares que se reconocen como deuda con la provincia. Así, el camino para el acuerdo queda despejado.

Cristina Kirchner es diputada en el Congreso y apoya con un discurso y su firma la postura de su marido.

Gracias a ese fundamental apoyo la provincia de Santa Cruz recibió en 1993 la cantidad de  654 millones de dólares, con los que se compraron acciones por valor de 290 millones y se vendieron por 670. Un gran negocio, no?.

La cuestión importante es por qué esta pareja del peronismo es capaz de apoyar una causa y también la contraria.  La razón es sencilla: Poder y Control Político. Si en 1992 apostaron por la privatización y ahora por la expropiación es porque les convenía a sus intereses políticos y económicos. En 1992 les supuso una ganancia tanto política ( más poder  en su provincia gracias al acuerdo ) como económica ( crear un grupo de intereses alrededor de ellos que fueran su apoyo en el ascenso planeado al Olimpo).  En 2102 la expropiación es un instrumento de control de la principal fuente de abastecimiento de un país y sirve de mensaje al exterior como instrumento de dominación para los que quedan todavía invirtiendo o quieran hacerlo en el futuro.  Su marido no se encuentra entre los vivos pero en su carrera política iban de la mano y no dudamos de que en este asunto también habrían actuado como pareja presidencial.

¿ Quiénes son los perjudicados por esta medida?. Repsol ha sufrido un golpe duro con esta expropiación pero no me cabe duda que a medio y largo plazo el futuro les sonreirá y se recuperarán de este golpe. Hay muchos países en los que se puede invertir y dónde se respetan las inversiones y la seguridad jurídica. No, Venezuela no está entre ellas.  Los principales perjudicados serán los propios ciudadanos argentinos. Por dos razones principales. La primera es que quedan en manos de un gobierno autoritario que si son capaces de atreverse con una gran multinacional no hay que ser muy imaginativos para pensar que pueden hacer con sus ciudadanos y con sus empresas. El populismo, principalmente en Sudamérica, siempre ha contado con muchos defensores lo cual no deja de ser curioso porque a lo largo de la historia, sobre todo en Argentina, han ido dejando al país en una situación peor a la que recibieron. Y en segundo lugar, ¿ de dónde sacarán el dinero para pagar la expropiación?, ( si es que lo hacen). Acertaron, de sus ciudadanos. Por último, al quedar una fuente energética tan importante en manos de un Gobierno populista e incompetente se demostrará con el paso del tiempo una mayor ineficiencia en la gestión y posibles problemas de abastecimiento.

Una nueva huida hacia delante. Las Malvinas resucitan en 2012, ahora las ovejas comen petróleo. Argentina, en qué manos quedas.

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