Ya ha comenzado una nueva edición del Tour de Francia con la ausencia de los dos corredores más importantes de las últimas ediciones: Andy Schleck por lesión y Alberto Contador por sanción. La novedad más importante es el regreso en esta temporada de Alejandro Valverde a una carrera en la que no participaba desde 2008. El ganador de la Vuelta España 2009 está corriendo dos carreras en una: en el asfalto y en el hotel con el marcaje que sigue sufriendo a manos de la UCI. Afortunadamente, no tiene problemas a la hora de pasar controles antidopaje. Le van a realizar muchos.

Su historia contrasta con el apoyo recibido por Alberto Contador. Valverde nunca ha dado positivo en ningún control. Ciertamente, no es garantía de nada hoy en dia. Hay muchos casos de deportistas que han reconocido haberse dopado y no han dado positivo: Bjarne Rijs y Marion Jones por ejemplo. Pero mientras haya presunción de inocencia no se le puede condenar sin pruebas. Lo que si están obligados los ciclistas a acatar es que son responsables de todas las sustancias que entren en su organismo. Ellos lo firmaron como garantía de su compromiso en la lucha contra el dopaje.

Alberto Contador dio positivo por clembuterol, una sustancia que no produce el cuerpo humano, luego tuvo que venir de fuera.  La excusa del filete contaminado produjo muchas sonrisas pero no han podido demostrar que sea cierta. Ha formado parte del Liberty dirigido por Manuel Sáiz, detenido e implicado en la Operación Puerto, y de los equipos dirigidos por Johan Bruyneel acusado junto a Lance Armstrong por la Agencia Antidopaje de Estados Unidos de uno de los mayores fraudes deportivos de la historia. Entre los acusados se encuentra el español Pepe Martí, asesor de Contador en sus primeros años de profesional. Solamente son indicios pero continuados y claros.

Valverde fue condenado por el TAS en una operación rocambolesca consistente en sacar una bolsa de sangre requisada por el Juzgado y llevada a Italia para su análisis por el Comite Olímpico Italiano, su coincidencia con una muestra obtenida por la agencia italiana en un paso del Tour por Italia le condenó a dos años de suspensión, aunque esa sangre no llegó a utilizarse se consideró tentativa de dopaje. Tampoco nos ayudan las sospechas de que en España no se hace todo lo posible en la lucha contra el dopaje, en algunos casos con mucha razón. En el momento de la Operación Puerto el dopaje todavía no era delito penal en España y de los ciclistas sancionados derivados de esta investigación no hay españoles, principalmente han sido italianos.

Partiendo de la presunción de inocencia en ambos casos: ¿ a qué se debe la diferencia de tratamiento dado por los medios de comunicación a un caso y otro?. ¿Las protestas generalizadas en el caso Contador porque no se dieron en el caso Valverde?. Políticos, deportistas, periodistas en un caso protestaron acaloradamente ( hay que ver qué malos son los franceses) y en otro no se movieron, salvo honrosas excepciones. La única diferencia entre ambos es que Contador ha ganado mucho y Valverde menos.

¿ Será esa la razón principal de la buena prensa de uno y el extrañamiento de otro?.

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