El Partido de los Socialistas de Cataluña, PSC, nació en 1978 como la fusión de tres grupos distintos. La federación catalana del PSOE, Convergencia Socialista de Cataluña, liderada por Joan Reventós, y Reagrupament liderado por Josep Pallach. Tanto Convergencia como Reagrupament eran grupos nacionalistas más que socialistas pero con escasa implantación social. Por otra parte, la federación catalana del PSOE tenía una gran presencia, sobre todo en Barcelona y su área metropolitana pero carecía de pedigrí nacionalista. La confluencia de intereses es clara y se fusionaron en un solo partido, totalmente autónomo, distinto y con unos estatutos propios diferentes a los del PSOE nacional.

En términos electorales el acuerdo fue un gran éxito durante bastantes años. Pero tuvieron que pagar un precio muy alto para ello: traicionar a sus votantes. Siempre se ha dicho que en el PSC conviven dos almas: la catalanista y la puramente socialista o españolista. No es verdad. Esas dos almas solamente existen a nivel de la dirección del partido, de la élite. La base electoral es, fundamentalmente socialista/españolista. La fuerza de su voto es el área metropolitana de Barcelona, alrededor del 75% de su voto, mayoritariamente castellanohablantes. Con la fusión de los grupos que dan origen al PSC está el origen de la traición a sus votantes. Quienes toman el mando del nuevo partido son los respresentantes del sector nacionalista y catalanista, los Joan Reventós, Raimon Obiols, Pascual Maragall, Isidre Molas, etc. Es decir, una parte de la burguesía nacionalista copa el poder del nuevo partido y aplica una política catalanista contraria a lo que quieren sus votantes: castellanohablantes, hijos de la inmigración en su mayoría que tienen muy poca simpatía al nacionalismo. ¿ Dónde está el truco?: Muy sencillo. En cuidarse mucho de no decir, al menos al principio, de que son un partido distinto al PSOE. De esta manera se aseguran los votos españolistas, una parte importante, de la población obrera e inmigrante y se aplica una política contraria sus intereses.

Ya en las primera elecciones autonómicas de 1980, el PSC liderado por Joan Reventós renuncia a presentar su candidatura a la Generalitat tras las elecciones en las que junto al PSUC tiene más escaños que la suma de Ciu y ERC. A partir de ahí, arranca el hiperliderazgo de Jordi Pujol y la construcción del régimen nacionalista que desemboca en la amenaza soberanista de Artur Mas apoyada por ERC. En la actualidad, el PSC si parece haberse quitado la careta. Públicamente, apoyan el derecho a la autodeterminación de Cataluña y de la consulta soberanista pero dicen que votarán no en un supuesto referéndum. Para ese viaje no es necesario ninguna alforja.

Pero el viaje a ninguna parte y a la insignificancia emprendido por el PSC tiene su punto más algido en el tripartito con ERC e Iniciativa y la negociación del nuevo Estatut. Debido a su incapacidad de ganar a Ciu, ni siquiera en su horas más bajas después de la retirada de Jordi Pujol, se ve obligado a pactar con otros partidos y formar el tripartito para que Pascual Maragall llegue a la Presidencia de la Generalitat, siendo sustituido posteriormente por José Montilla. Se trataba de un pacto antinatural. ERC no es un partido de izquierdas, es un partido nacionalista con una política reaccionaria en todo lo que tiene que ver con la identidad nacional. Ellos siempre elegirán la nación por encima de otros intereses. Ejemplos hay muchos pero solamente me gustaría destacar varias frases de Heribert Barrera, primer Presidente del Parlamento Catalán y secretario general del partido.

– Se debería estirilizar a los débiles mentales de origen genético

– En América los negros tienen un coeficiente intelectual inferior al de los blancos

– Me merece más respeto un asesino de ETA que un delincuente común porque el etarra mata por convicciones nobles, no por dinero.

– Las oleadas migratorias son un plan para descatalanizar Cataluña

No son hechos aislados. En 2003 Carod Rovira acordó con la dirección de ETA que no atentaran en Cataluña ya que no era parte de España. Bajo la Presidencia de Pascual Maragall es cuándo un mayor número de multas por rotular en castellano se han impuesto a los establecimientos, incluidos los carteles de Prohibido fumar. Y se incumplen sistemáticamente las sentencias de horas en castellano en las escuelas. El odio a todo lo español se inculca desde la escuela y luego a lo largo de toda la vida con los medios de comunicación, los menos libres de España y los más subvencionados con mucha diferencia lo que ha dado lugar al oasis catalán. Éstos han sido los aliados del PSC que le han permitido gobernar la Generalitat de Cataluña.

La histórica deriva del PSC de partido representante de la emigración a Cataluña a convertirse en un partido nacionalista más no se ha hecho de la noche a la mañana. Lo tienen en los genes sus dirigentes. De ahí que si Carmen Chacón quiere convertirse en lider del PSOE tendrá que renunciar a cualquier connivencia con la deriva nacionalista del PSC y renegar de Pere Navarro y todo lo que representa.

Respecto al PSC, su política nacionalista le ha hecho perder más de la mitad de sus votantes y de sus escaños así como una gran cuota de poder. Desde la Transición siempre habían ganado todas las elecciones municipales y generales. Ahora ya no y ha perdido, incluso, las alcaldías de Badalona y Barcelona por primera vez. El fenómeno y el éxito de Ciudadanos arranca, precisamente, de la pérdida de identidad y de la traición del PSC a sus votantes por su alianza con el nacionalismo. ¿ Aprenderán de ese error?. Lo dudo mucho.

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