Hoy 30 de Enero se cumple el 80 aniversario del ascenso al poder de Adolf Hitler en Alemania como canciller nombrado por el Presidente Hindenburg. El nuevo Gobierno estaba compuesto por una coalición de conservadores y nazis con Franz Von Papen como vicecanciller y contaba sólo con 3 ministros nazis. La táctica de los conservadores pasaba por qué los nazis y Hitler tuvieran responsabilidades de gobierno y una vez enfrentados a la dura realidad poder domesticarlos y controlarlos como habían hecho entre ellos durante muchos años.. Subestimaron la personalidad de Hitler. Las metas y objetivos de Hitler estaban claros y el Gobierno jugaría un papel secundario en las estrucuturas de poder en favor del partido Nazi y la burocracia del partido.

Hitler nació en un pueblo austriaco no lejos de la frontera con Alemania, Barunau am Inn, en 1889. Durante la adolescencia vivió en Linz y Viena dónde intentó ser admitido en la Academia de Bellas Artes con el objetivo de ser pintor. Su vida en esta ciudades fue miserable y solo contaba con un amigo, August Kubizek. Al estallar la I Guerra Mundial lo agradece infinitamente y participa siendo herido en varias ocasiones y consiguiendo la Cruz de Hierro llegando, solamente, a cabo. En Noviembre de 1918 Alemania se rinde y proclama la República de Weimar. De aquí arranca una de las obsesiones de Hitler: la traición perpetrada, según él, por judíos y comunistas contra Alemania en un ataque por la espalda. Muchas personas piensan que el antisemitismo en Alemania fue obra de los nazis pero no es cierto. Ese odio contra los judíos ya existía, lo que si hicieron Hitler y los nazis fue canalizar ese odio hacia los judíos en acciones concretas. Al término de la I Guerra Mundial se instala en Munich dónde sigue trabajando para el Ejército, en esta ocasión como investigador de grupos políticos.

En 1919 se une al Partido Obrero Alemán que posteriormente cambió su nombre por Partido NacionalSocialista Alemán, el conocido como partido nazi. Una vez  dentro del partido, tomó el control y se erigió en su lider. En Noviembre de 1923 da un golpe de estado, el putsch de Munich, con el que intenta tomar el poder. Fracasa y es encarcelado pero con una condena muy leve que no hace más que acrecentar su determinación por alcanzar el poder.. Una vez liberado se reincorpora a su papel director del movimiento nazi pero con un cambio: de puertas afuera admite la democracia pero sólo para lograr el poder y ya no soltarlo más. Esta táctica da sus frutos y poco a poco consigue más y más votos hasta convertirse en árbitro de la situación política y posteriormente ascender al puesto de canciller en Enero de 1933.

El gran misterio de toda esta historia es como un pueblo como el alemán pudo llegar a confiar y adorar a un lider criminal como Hitler. Y no fue mediante engaños ya que Hitler se encargó muy bien de publicitar su mensaje e ideología de odio, bien a través de su libro Mi Lucha como por sus acciones, discursos y obras. Un pueblo tan culto como el alemán, como es posible que eligiera a un austriaco bohemio, pintor fracasado y con una vida miserable para regir su destino. Hay varias causas que explican este ascenso de una opción tan radical como la del Partido Nazi:

– La derrota  de Alemania en la I Guerra Mundial y la imposición del Tratado de Versalles con sus onerosas claúsulas supuso una gran frustación en el país y fomentó un gran ánimo de venganza y la obsesión por la recuperación de los territorios perdidos: Alsacia, Lorena, Sudetes, Renania.

– Una crisis económica brutal con una inflación galopante unido al crash mundial de 1929 hundió a la importante clase media alemana. El hambre y la miseria fomentaron la desesperanza y el auge del populismo más exacerbado.

– Las intrigas palaciegas alrededor del Presidente Hinderburg que se refería a Hitler como el cabo. Al no haber mayorías absolutas en el Parlamento las diversos partidos estaban obligados a pactos para gobernar. Los conservadores intentaron atraerse a Hitler pero éste los acabó suprimiendo y devorando a todos.

Una vez tomado el poder, ya no se apartó de él hasta su muerte en 1945 durante la II Guerra Mundial. El Reich que debía durar 1.000 años no llegó a cumplir los 13. Su política criminal fue imponiéndose con el paso del tiempo. El incendio del Reichstag,  un mes después de tomar el poder,  por el que acusó a los comunistas y que supuso la eliminación de los derechos más básicos de los ciudadanos como la libertad de expresión y reunión así como el comienzo del internamiento de opositores en campos de concentración. En 1934 La noche de los Cuchillos Largos dejó atrás cualquier intento de disimulo de la política nazi: eliminación física pura y dura de antiguos aliados y rivales políticos como Gregor Strasser, antiguo nazi distante de Hitler; Ernst Rohm, lider de las SA y rival del Ejército; Von Schleicher, antiguo canciller, entre muchos otros. De ahi, hasta la planificación de leyes contra los judíos y, más tarde, a su eliminación física mediante la aplicación de la solución final sólo habia un paso en la misma dirección.

Es paradójico que en el siglo XX que es el siglo de los grandes avances técnicos y sociales, la voluntad y el pensamiento de un sólo hombre fueran capaces de provocar tanto dolor y tanta muerte a tantas personas. Ése es el legado de Hitler: dolor, muerte y odio racial. La Encarnación del mal.

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