Esta semana pasada estuve viendo un programa antigüo de Informe Robinson llamado De Martín a Gasol dónde se analizaba la llegada de Fernando Martín a la NBA como primer español y la evolución seguida en los años 90 con las elecciones de otros jugadores españoles que no llegaron a la NBA como Montero, Roberto Dueñas y Alberto Herreros. Ya a partir del año 2001 viene la eclosión de nuestros jugadores y su goteo continuo a la mejor liga del mundo empezando por el más destacado de todos, Pau Gasol. Calderón, Raúl López, Garbajosa, Sergio Rodríguez, Rudy, Marc Gasol  y Juan Carlos Navarro siguieron sus pasos.

Al principio del programa aparecía brevemente Drazen Petrovic, para mí el mayor talento natural que ha habido en el basket europeo. Tenía un talento tan descomunal como su ego. Su presencia irradiaba un gran magnetismo hasta el punto que cuándo yo jugaba en el equipo de baloncesto de mi colegio, lo hacía con el número 5 de su andadura en el Real Madrid. Más tarde, este fin de semana, me entró un ataque de nostalgia y volví a ver el estupendo documental “Hermanos y Enemigos“, la magnífica producción de ESPN en el cual se narra la amistad y posterior distanciamiento entre Vlade Divac y Drazen Petrovic. Serbio y Croata. Su alejamiento y enfrentamiento derivado del inicio de la guerra de la antigua Yugoslavia que llevó a la desintegración del país y a una brutal guerra dónde nuevamente la guerra y la limpieza étnica hicieron acto de presencia en Europa. No hay nada como el nacionalismo para sembrar cizaña y recoger tempestades.

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Nunca me gustó mucho Divac, su arrogancia tan distinta de la de Petrovic y aire de macarra, confirmado con el paso de los años, me desagradaban profundamente. No obstante, en aquellos años de principios de los 90, me gustaba quedarme a ver sus partidos en la NBA con los Lakers com Magic Johnson de madrugada. Verle a él y a Petrovic en la mejor liga del mundo era como si vieras jugar a un español, así era la NBA entonces, dónde ver jugar a un europeo a buen nivel era bastante complicado.

La selección yugoslava de finales de los 80 y principios de los 90 era lo más parecido a la NBA de lo que podíamos disfrutar aquí antes de la era de internet. Nuestra selección liderada por Gasol y Navarro me recuerda mucho a ella por calidad y ansias por ganar. Yugoslavia era una selección marcada para hacer leyenda y poder enfrentarse a la de USA con posibilidades de ganar pero la política se metió entre ellos y nada volvió a ser igual. La historia de nuestros dos protagonistas arranca con sus primeras convocatorias y su experiencia como compañeros de habitación. El bromista y desenfadado Divac, serbio, junto con el perfeccionista Petrovic y su obsesión por el baloncesto, croata. Los también croatas Toni Kukoc, posteriormente ganador de varios anillos con los Chicago Bulls de Michael Jordan, y Dino Radja, máximos exponentes de la Jugoplastika ganadora de 3 Copas de Europa seguidas( 1989-90-91),  junto al serbio Zarko Paspalj constituían los pilares del equipo formando una familia más que un equipo de baloncesto. Una selección jovencísima que llegó a la final de los Juegos de Seúl de 1988, que perdió ante la URSS de Sabonis, Volkov y Marchulenis, y arrasó en el Europeo de 1989 y Mundial de 1990 en una final dónde arrasaron a la URSS después de haber derrotado en semifinales a Estados Unidos.

El distanciamiento entre ambos se inicia en la celebración del Mundial 1990 que ganaron. Los dos ya estaban en la NBA con una surte dispar. Divac gozando de minutos y oportunidades en los Lakers y Drazen chupando banquillo en los Portland como nunca lo había hecho antes, él que con 22 años ya había ganado dos Copas de Europa con la Cibona. Su orgullo quedó herido ante la falta de oportunidades. Llegó a Portland y tuvo que competir con figuras consagradas en su mismo puesto como Clyde Drexler y el posterior fichaje de Danny Ainge junto con la falta de confianza de su entrenador. Es lo que le ocurre a los pioneros, tienen que abrir camino para los demás. Como decíamos su enfrentamiento viene en la celebración del Mundial 1990. En la misma pista nada más terminar el partido Divac quita airadamente una bandera croata que llevaba un aficionado y Petrovic no entiende ese comportaamiento y comienza a distanciarse por ese hecho. Desde ese momento Divac se convierte en un enemigo público para los croatas. De hablar un día si y otro no al vacío más grande. Cuenta Kukoc en el documental cómo sus amigos croatas le decían que no tenían nada ccontra Divacc pero que no hablara con él. La posterior guerra de los Balcanes hizo el agujero aún más grande. Nunca sabremos que les hubieras deparado el futuro, una amistad lleva tiempo forjarla pero la enemistad puede aparecer en un sólo segundo. La muerte de Petrovic en un accidente de tráfico en 1993 nos privó de ello. Una vez traspasado a New Yersey Nets mostró su verdadera valía como jugador desde el primer momento. Su capacidad anotadora seguía intacta y sumó a ella una evidente mejora defensiva y un cambio en su cuerpo con un aumento de musculatura para poder luchar contra los portentos físicos de la NBA y lideró a la nueva selección croata hasta llevarla a la final olímpica de Barcelona 92 contra el primer Dream Team. Memorable pique con Michael Jordan en la final y Croacia que llegó igualada hasta el descanso.

La parte más emotiva del documental está al final con Divac paseando por Zagreb 20 años después e impresiona ver la reacción de las personas que se va cruzando y solo un hombre se atreve a saludarle, pero todos le miran. Es muy difícil pasar inadvertido cuándo mides 2.13.  Posteriormente llega el encuentro con la madre y hermano de Drazen en su casa y el recuerdo sentimental al hablar de Drazen en presencia de sus familiares. El documental concluye con la visita de Divac a la tumba de Petrovic.

Asombra el paralelismo entre Fernando Martín y Drazen Petrovic. Su amor y obsesión por el baloncesto, su pulso en el Real Madrid en el año que convivieron juntos porque tiraba hasta las zapatillas, su salida a la NBA desde el conjunto blanco y su muerte prematura en accidente de coche. Con sólo 28 años nos dejó esta maravilla de jugador.  Pedazo de documental.

ACTUALIZACIÓN MAYO 2013: Encontré un maravilloso reportaje sobre Drazen Petrovic en una revista: Muy interesante. http://www.jotdown.es/2011/12/drazen-petrovic-la-forja-de-un-rebelde-genial/

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