Anda Internet y sus múltiples plataformas y redes sociales revolucionada desde ayer por las palabras del diputado de Upyd Toni Cantó en su intervención  en el Congreso durante el debate para admitir la Iniciativa Legislativa Popular que declara a la fiesta de los toros como bien de interés cultural. Concretamente la frase que ocasiona el revuelo es: “Ni los toros ni el resto de los animales tienen dos de los que son nuestros derechos fundamentales: el derecho a la libertad y a la vida“. Frase en mi opinión claramente desafortunada pero totalmente sacada de contexto. Podría haber dicho lo mismo de otra manera pero acabó citando al filósofo Fernando Savater para realizar una distinción entre la vida animal y los humanos. Otras frases destacadas de su intervención fueron: ” el maltrato a los animales degrada nuestra humanidad. ” Nuestra brutalidad con los animales nos hace menos humanos y nos predispone a ejercerla con nuestra especie”. Pero a estas palabras apenas se le ha dado difusión y me parecen totalmente acertadas.

Hay que dejarse de hipocresías. Los animales y las personas somos distintos y diferentes, no podemos ponernos en el mismo plano de igualdad ya que lo que nos distingue, aunque muchas veces no lo demostremos los humanos, es nuestra capacidad racional. Ciertamente, en este ancho mundo hay animales de dos y cuatro patas pero no podemos equipararnos unos a otros porque caeríamos en el absurdo de querer proporcionar a los animales derechos humanos como hubo una plataforma hace unos años que lo reivindicaba, concretamente en los simios con el Proyecto Gran Simio. Hemos de procurar su bienestar pero el de todos los animales, es un deber moral, algo poco practicado hoy en día.  Centrar el debate en los toros y olvidarse del resto de animales maltratados es hipócrita. No se puede reconocer derechos a quién no se le puede exigir responsabilidades.

Hay que ser claros. La prohibición de las corridas de toros en Cataluña no tiene nada que ver con la defensa de los animales. La prohibición es porque se trata de una fiesta española y como tal deber ser eliminada del uso y costumbres locales en el camino a la independencia y en la erradicación de cualquier símbolo que huela a español. Si de verdad estuvieran preocupados por el bienestar de los toros se hubieran prohibido también los correbous, cosa que no ha sucedido por formar parte de la identidad catalana, principalmente de Tarragona. En los correbous no se mata al toro directamente pero si se le colocan bolas de fuego en los cuernos y se les ata con sogas. ¿ Esto no es maltrato?. Esta doble vara de medir un espectáculo y otro forja la linea de la hipocresía. Los defensores de los animales detestan ambas pero en Cataluña los nacionalistas sí distinguen entre una y otra por su origen. Corridas de españoles no, correobous catalanes sí. Así de simple.

Por último una reflexión. Los toros de lidia existen porque hay corridas de toros. Si no se celebran corridas de toros: ¿ qué pasará con ellos?.

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