Esta semana el Juicio de la Operación Puerto ha contado con un testigo fundamental. Se trata del excorredor de Kelme Jesús Manzano que ya en la lejana fecha de 2004 contó muchos detalles sobre la práctica del doping en el mundo del ciclismo en una entrevista del diario AS. Hace dos dias en su declaración como testigo, y prueba de cargo, repitió y amplió sus acusaciones con abundantes testimonios y pruebas. La mayoría de ciclistas que han comparecido hasta el momento han negado cualquier tipo de vínculo y han mirado hacia otro lado para eludir sus responsabilidades a pesar de las evidencias mostradas en contra. Nombres como los de Isidro Nozal, un payaso del que se reía todo el pelotón cuándo intentó escaparse en lel principio de la última etapa de una Vuelta a España en la que terminó segundo y que ahora es camionero; Joseba Beloki, dos podios en el Tour; Unai Osa, podio en un Giro de Italia y David Etxberría, ganador de varias etapas en el Tour. Todos ellos negaron, no sabían nada de dopaje y perdieron una oportunidad de oro de resarcirse y expiar sus pecados. Alguno de ellos, como Beloki, ni siquiera lo reconoció ni cuándo le enseñaron sus presuntos planes de dopaje con su número de teléfono incluido. Presumiblemente esta táctica será la misma que mantendrá Alberto Contador en su próxima declaración: negarlo todo y a otra cosa. Hasta la próxima declaración de Tyler Hamilton solo Jorg Jaschke es el único que ha reconocido su dopaje.

En este caso lo que se juzga es si ha tenido lugar un delito contra la salud pública al no estar tipificado como delito penal el doping en nuestra legislación en el momento de los hechos, una muestra de nuestra tolerancia hacia los tramposos en esos tiempos. Lo que si se está viendo es la catadura moral de nuestro ciclismo de entonces. Algunos imputados, como el director de Kelme Vicente Belda, se han dedicado a tratar de minar las acusaciones de Jesús Manzano. Han recurrido incluso a una persona fallecida como el Chava Jiménez al denunciar que Manzano se iba con él de fiesta un viernes y no aparecía hasta el lunes. Memoria selectiva porque para otras cuestiones no recuerda nada. Es indiferente si Manzano es un sinvergüenza o una persona honesta. Lo relevante es si lo que dice es verdad o mentira.

La descripción que hace Manzano del funcionamiento en Kelme es el siguiente. Eufemiano Fuentes es el cerebro en la sombra, la autoridad técnica y médica que diseña el plan de dopaje para los ciclistas y su planificación médica, su hermana Yolanda Fuentes es la que obedece las instrucciones de Eufemiano y se encarga de obtener algunas de las medicinas y también figuraba como médico del equipo. Ignacio Labarta se dedica a diseñar los planes de entrenamiento como preparador físico en función del plan de dopaje diseñado. Quiles es el patrón de Kelme que paga el salario y el doping y Vicente Belda el director técnico que conoce perfectamente, y hace chistes sobre ello, lo que toman sus pupilos y diseña y planifica la estrategia de carrera en función de ello. Manzano incluye a todos los ciclistas de Kelme entre 2000 y 2003 como participantes en esta trama, todos menos uno.

La parte fundamental del plan de doping era elevar el nivel de hematocrito, nivel de moscosidad en la sangre. El límite legal estaba en el 50%, cuánto más alto, mayor rendimiento. Este aumento de hematocrito se conseguía con inyecciones de EPO, medicamento hospitalario por vía intravenosa que duraba un mes en la sangre y luego se paraba en unos 10 dias para conseguir eliminar los restos. Al final de este proceso se extraía la sangre y se guardaba porque servía, posteriormente, para realizar las reinfusiones a los propios ciclistas. Entre los principales riesgos de las tranfusiones están la infección por bacterias así como fatiga, mareos y baja presión sanguínea. Ya en el Tour de Francia tenían como correo al exciclista de mountain bike Alberto León que les llevaba la sangre y que cobraba 3.000 euros a cada uno por los evidentes riesgos que corría si lo pillaban además de colaborar como ayudante en el mantenimiento de las máquinas y en las transfusiones. Alberto León se suicidó en Enero de 2011 tras ser detenido en el marco de la Operación Galgo contra el dopaje en el atletismo y en la que también fue detenida, y posteriormente exculpada, Marta Domínguez.

Entre los detalles más escalofriantes de sus años de plomo en el mundo del dopaje Manzano relata su desmayo durante una etapa en el Tour de 2003. Según él fue provocado por una hemoglobina llamada Oxyglobin, de origen canino, que le produjo un shock terrible. Luego las amenazas: si lo denuncias, vas a la calle. Al ser en Francia, de propina, a la cárcel. Y mientras tanto, Eufemiano Fuentes transportando sangre a Francia camuflándola en bricks de Don Simón. La España cañí.

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