La división entre PSOE y PSC arranca de un liderazgo débil en ambos partidos y de una política nacionalista llevada a cabo por el partido hermano en Cataluña del PSOE. Liderazgo débil tanto de Rubalcaba como de Pere Navarro que tiene su máximo exponente en que bajo su liderazgo los dos partidos han obtenido sus peores resultados electorales tanto a nivel nacional como catalán. Por un lado el seguidismo del PSC hacia los nacionalistas les ha llevado a perder la mitad de sus votantes y escaños propiciando la fuerte irrupción de Ciudadanos en el Parlament. Por otro lado, las consecuencias del Gobierno Zapatero llevaron al PSOE a su peor resultado electoral y a tener una grieta enorme entre Rubalcaba y Carmen Chacón en su pugna por el liderazgo del partido. La victoria por escaso margen de Rubalcaba sobre Chacón en el 38 ªCongreso, 22 votos, ahonda en la debilidad del liderazgo de Rubalcaba al frente del partido debido a las contradicciones en las que incurre para criticar al Gobierno de Mariano Rajoy y el PP en su política de recortes. El reproche es claro: las medidas que propone, ¿ por qué nos las aplicó cuándo estaba en el Gobierno y era Vicepresidente?. El rapapolvo de Rajoy a Rubalcaba en el pasado debate del Estado de la Nación es un ejemplo más de esta debilidad. Si un Presidente acorralado por Bárcenas y agobiado por la economía te machacha sin piedad en el Congreso es que hay algo que no funciona nada bien.

El laberinto en el que se encuentra Rubalcaba y el PSOE es evidente. Tiene que luchar contra la división interna que supone la presencia y la ambición de Chacón de ocupar su puesto. Paradójicamente, el órdago lanzado por el PSC al apoyar la propuesta de Ciu e ICV que proclama el derecho a decidir supone una barrera a las aspiraciones de Chacón ya que al negar su apoyo a la moción le impide aspirar al liderazgo del PSC al tener que elegir entre suceder a Rubalcaba o liderar el PSC. Entre los principales aliados con los que cuenta Chacón hay una parte importante del PSOE andaluz, tradicionalmente enfrentado al PSC desde la época de Pascual Maragall y el tripartito ahondada posteriormente con José Montilla. Esta alianza es sobre todo a nivel de dirección, con el Presidente de la Junta de Andalucía y actual Presidente del PSOE Griñán en la sombra y dando la cara la nini Susana Díaz. El principal escudero de Chaves, Gaspar Zarrías, juega en el bando de Rubalcaba.

Hace unos meses Rubalcaba hizo suyo el discurso del PSC en el que abogaba por el federalismo y un cambio en la Constitución en ese mismo sentido. El supuesto lider del PSC, Pere Navarro, busca su propio espacio político en Cataluña y para ello no ha dudado en jugar la carta nacionalista. Ciu, por otra parte, parece que juega con él la carta del perro de Pavlov y el condicionamiento clásico: palo cuándo no haces y dices lo que yo quiero y refuerzo y estímulo cuando reacciona en la dirección que queremos. Apoyar el derecho a decidir, pedir la abdicación del Rey y romper la disciplina de voto en el Congreso son pasos en ese camino. En el ámbito catalán lo más preocupante para el PSC es la continua pérdida de electores y los bastiones clásicos de alcaldías y Diputaciones. El resultado parece claro: la pérdida de identidad va unida a una sangría continua de votos elección tras elección. La fuerza de su liderazgo, que nunca ha sido mucha, se tambalea, además, con el escándalo del espionaje de la agencia Método 3 en Cataluña y la implicación clara de José Zaragoza. Es como tener un circo y que te crezcan los enanos. Y mientras tanto, Alfonso Guerra relamiéndose en su escaño con el espectáculo.

Por otro lado se escucha mucho últimamente que el problema es que desde el resto de España y del PSOE no se entiende el mensaje del PSC. Suponiendo que exista tal mensaje es justamente lo contrario. Quiénes no parecen entenderlo en absoluto son los propios votantes tradicionales del PSC que los están abandonando en una cantidad bastante importante. Y lo peor es que esos votantes no se refugian en la abstención como hacían antes. No. Ahora votan a Ciudadanos al comprobar que el partido al que votaban, el PSC, ya no existe.

Anuncios