Cuándo se produjo la Segunda Guerra del Golfo en 2003 una coalición liderada por Estados Unidos y Gran Bretaña se propuso eliminar del poder a un dictador como Sadam Husein. Razones para el derrocamiento había muchas, desde la brutalidad de la dictadura, los fusilamientos masivos de disidentes, el saqueo del capital del Estado por parte de la familia gobernante y el despostismo y barbarie de su gestión. Sin embargo el foco de la guerra de Irak se puso sobre la posesión de armas de destrucción masiva por parte del régimen iraquí, hecho que ningún servicio de inteligencia ponía en duda, ya fueran favorables o contrarios a la intervención. Francia y Alemania, por ejemplo, lo que criticaban era recurrir a la guerra para controlar esas armas, creían que una eficaz gestión del palo y la zanahoria cumpliría el mismo objetivo. Presión militar a cambio de permitir investigaciones profundas por parte de los inspectores de la ONU.

¿ Por qué nadie dudaba que el régimen criminal de Sadam Husein poseía esas armas de destrucción masiva?. Pues sencillamente porque las tenía, se sabía claramente y quienes mejor lo sabían eran los propios iraquíes porque las utilizaron contra ellos y las sufrieron en sus propias carnes. En el día de ayer se cumplió el 25 aniversario de la matanza de Halabja. El 16 de Marzo de 1988 la aviación iraquí bombardeó la ciudad en un ataque químico con una mezcla de gases nerviosos como sarín y VX y gas mostaza. Casi 5.000 muertos en pocos minutos fue el balance. Niños, mujeres, vómitos, quemaduras, cuerpos retorcidos y caras deformadas como recuerdo del ataque. Halabja era una ciudad de mayoría kurda muy cercana a la frontera con Irán. La larga guerra entre Irán e Irak que abarcó de 1980 a 1988 convenció a Sadam de que los kurdos apoyaban abiertamente al vecino y la ciudad fue escenario de protestas contra la guerra durante meses. Sadam decidió dar una lección de escarmiento y encargó a su primo Ali Hassan la ejecución del bombardeo químico, de ahí el sobrenombre con el que se le conocía de Alí el químico. Ambos fueron condenados por crímenes contra la humanidad y ahorcados en su país con el paso de los años.

Este ataque químico vino precedido de dos días de intensa preparación artillera con el fin de desgastar y matar a la pobación de la localidad. Las personas que intentaban huir eran bombardeadas en las carreteras lo que hicieron que se concentraran en la localidad. A partir de ahí el ataque químico. Que se puede esperar de un dirigente que es capaz de usar ese tipo de armas contra su propio pueblo. Esta acción fue la principal razón por la que Estados Unidos y Gran Bretaña establecieron una zona de exclusión aérea en el Kurdistán iraquí.

Se acusó mucho tiempo a Estados Unidos de connivencia con Irak mientras duró la guerra contra Irán y es cierto. La política exterior de Estados Unidos pecó muchas veces de pensar en el corto plazo sin pensar en sus intereses a largo plazo. Una ceguera que le ha creado nuevos enenmigos y que un día colaboraron con ellos. Es la política del enemigo de mi enemigo es mi amigo, cosa que no es siempre correcta. Ejemplos hay varios. En su lucha contra la tiranía de la URSS, Estados Unidos entró en contacto en Afganistán cons los voluntarios musulmanes que se enrolaban para luchar contra los infieles. Dinero, preparación y armas fueron ofrecidos para matar soldados del enemigo soviético pero a cambio de sembrar el germen del nacimiento de varios de los movimientos terroristas más atroces que han existido: los integristas musulmanes. La miopía política tuvo, en este caso, un precio muy alto en vidas humanas. El apoyo de Estados Unidos a Sadam Husein en su guerra contra el Irán de los ayatolás es otro ejemplo que los aliados circunstanciales pueden volverse en tu contra. La invasión de Kuwait en 1990 por Irak partía del hecho de que la comunidad internacional no haría nada por el simple hecho de haber sido aliados de Estados Unido: grave error. En una zona del mundo tan sensible como Oriente Medio y con una economía mundial tan dependiente del petróleo, la comunidad internacional no se iba a quedar cruzada de brazos.

La guerra de Irak supuso el derrocamiento de Sadam Husein y tuvo que esconderse en un agujero hasta que los norteamericanos lo localizaron. Actualmente la mayoría étnica del país, los chiítas, ocupan los puestos de mayor responsabilidad y sus aliados naturales por influencia, afinidad y apoyo histórico son los iraníes, otra cruel paradoja. En mi opinión la principal crítica que se puede realizar a Estados Unidos y la comunidad internacional es no haber acabado con Sadam Husein y su dictadura en 1991 cuándo liberaron Kuwait e invadieron el país. Una campaña rapidísima que se abortó con los tanques a 150km de Bagdad y el Ejército iraquí de rodillas. Una lástima. Se habrían ahorrado doce años de muertes y pobreza.

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