En el cuento tradicional Ali Babá y los 40 ladrones, encuadrado en Las Mil y una noches, el protagonista oye por casualidad a unos ladrones que entraban en una cueva dónde ocultaban sus tesoros y descubre las palabras mágicas para entrar y salir: Ábrete Sésamo y Ciérrate Sésamo. Cuándo los ladrones abandonan el lugar, Alí entra en la cueva y se hace rico. Si trasladamos esta fábula a la actualidad del escándalo de los ERES en Andalucía la cueva dónde se oculta el tesoro se llamaría Junta de Andalucía y la palabra mágica para abrir y cerrarla sería Presupuesto.

El origen del fraude de los ERES hay que situarlo en el caso Mercasevilla, empresa perteneciente al Ayuntamiento de Sevilla gobernado por IU y PSOE en aquélla época, por el que empieza a investigarse el presunto intento de cobro de comisiones irregulares a empresarios a cambio de otorgarles subvenciones para crear una escuela de hostelería.  El sistema se perfecciona y el fraude aumenta a nivel de todo el territorio andaluz. El procedimiento es muy sencillo en realidad. La consejería de Empleo transfiere entre 2001 y 2010 695 millones de euros al Instituto de Fomento de Andalucía, IFA, luego reconvertido en la Agencia IDEA para incentivar subvenciones a empresas. En julio de 2001 el consjero de Empleo José Antonio Viera y el director del IFA Antonio Fernández, posteriormente consejero de Empleo también, firman un convenio por el que se permite al IFA tramitar las subvenciones a las diversas empresas y pagar las correspondientes ayudas en forma de prejubilaciones. ¿ Por qué se elige esta fórmula?. Éste es el primer indicio claro de corrupción. Con esta fórmula se elimina la transparencia y se ignora la ley de subvenciones por la que es obligatorio que el Consejo de Gobierno autorice la concesión de ayudas superiores a 3 millones de euros y también se excluye la obligada publicidad a través del BOJA, Boletín Oficial de la Junta de Andalucía.

A partir de ahí, el descontrol más absoluto. Es lo que tiene la impunidad. Te crees a salvo de todo y ya no tienes complejos. La trama se organiza principalmente a través de la Consejería de Empleo. El dinero desviado ilegalmente sale de la partida 31L, conocida como fondo de reptiles. Uno de los principales acusados, el exdirector general de Empleo Francisco Guerrero, fue quién acuñó el nombre además de declarar ante la policía que los consejeros estaban al corriente de todo. Específicamente: José Antonio Viera, Guillermo Gutiérrez y Antonio Fernández, este último ya ha pasado por prisión. La malversación ha supuesto que zonas como la sierra norte sevillana hayan recibido un maná de millones en los últimos lustros. Localidades como El Pedroso, localidad de la que fue alcalde el mismo Guerrero. Pero no son los principales responsables. Bajo la presidencia de Manuel Chaves, con Magdalena Álvarez como consejera de Hacienda, fue cuándo surgió el fraude, continuó con Jose Antonio Griñán como consejero de Hacienda y con Griñán como Presidente de la Junta de Andalucía, a pesar de no haber ganado ninguna elección, con Carmen Martínez Aguayo como consejera de Hacienda. Éstos son los verdaderos responsables políticos a los que se debe pedir responsabilidades, tanto políticas como judiciales. El ex interventor general  de la Junta, Manuel Gómez, en sus informes a Griñán como consejero de Hacienda, lo deja meridianamente claro:” El procedimiento violentó los más elementales principios de objetividad, publicidad, transparencia y rigor financiero que deben presidir el actuar de la Administración”. Hasta en 15 ocasiones avisó sin que le hicieran caso. Pero el resto de beneficiados sube cada día más. Desde exsindicalistas  de UGT como Juan Lanzas, que duerme con 82.000 euros en billetes debajo de la cama a comisionistas de aseguradoras como Antonio Albarracín, exdirector comercial de Vitalia. En breve veremos las implicaciones UGT y CCOO, sindicatos oficiales de la Junta, con mayor profundidad.

El poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente. Pocos ejemplos tan claros en democracia como en este caso en Andalucía. Desde la Transición no hemos tenido alternancia en los Gobiernos de la Junta de Andalucía, siempre dirigidos y controlados por el PSOE aunque haya tenido que recurrir a gobiernos de coalición en alguna ocasión, como ahora con Izquierda Unida. En los Ayuntamientos de las grandes capitales si se ha visto alternancia, en todas las capitales de provincia hemos tenido alcaldes de PP y PSOE, salvo el Ayuntamiento de Córdoba. La alternancia en el poder de las instituciones es una de las premisas más básicas de cualquier sistema democrático. A lo largo de todos estos años lo que aquí se ha construido es un régimen, una suerte de PRI andaluz pero con la gran diferencia de ser los grandes receptores de los fondos de la Unión Europea y que han permitido una importante mejora de los niveles de vida de los andaluces. Pero seguimos estando a la cola en todos los indicadores económicos y de empleo, tanto en épocas de crisis como de crecimiento.

Lo más triste de todos es que, aún así, hay muchas personas que siguen defendiendo a los causantes de esta tropelía y aquí no se manifiesta ni Dios para protestar por este atraco a mano armada de los fondos públicos. No pido que se rodeen las sedes del partido implicado como hacen otras organizaciones ni que se persiga a diputados mientras toman café o por la calle o cuándo pasean con sus familias. No es eso, no es momento de tácticas batasunas . Simplemente se pide investigación judicial implacable contra los ladrones y malversadores y que caigan los responsables políticos al más alto nivel, no solo los intermedios como hasta el momento. Es decir, Chaves y Griñán en los Juzgados como Bárcenas. Misma calaña, misma responsabilidad.

Anuncios