Estupidez: Dificultad y gran lentitud para comprender las cosas

El actor Guillermo Willy Toledo anunció que se va a vivir a Cuba porque España no es una democracia y para ello se marcha a una de las democracias más avanzadas que existen sobre la faz de la tierra, como es la dictadura de los Hermanos Castro y compañía. Irá a vivir entre los cubanos pero no vivirá como ellos, con sus mismas condiciones y sus mismas posibilidades.  La dictadura cubana ha gozado tradicionalmente de un gran prestigio entre la izquierda latinoamericana y europea pero ese prestigio, que era mayoritario, ahora ha disminuido bastante siendo incluso rechazado por amplios sectores de la izquierda. Ahora ese apoyo se limita en gran medida a la extrema izquierda. Lástima que ese rechazo no hubiera llegado antes. Por si alguien no lo sabe veremos a continuación alguna de las grandes ventajas de las que podrá disfrutar Willy Toledo durante su estancia en el paraíso ideológico cubano, si él quiere claro. Si no se acostumbrara a la calidez del Caribe, siempre podría optar por trasladarse a Corea del Norte, compañero ideológico en Asia.

Cartillas de racionamiento: La Habana era una de las ciudades más prósperas de Latinoamérica pero Fidel Castro y sus aliados prefirieron las armas a los alimentos como factor clave de su régimen y consolidar y expandir su poder. El objetivo era promover las guerrillas por América Latina, derribar a los Gobiernos locales, fueran democráticos o no, y sustituirlos por gobernantes afines ideológicamente. 50 años de cartillas de racionamiento en las que ha habido de todo. Patatas, tabaco a precio de coste e innumerables productos básicos. La pésima gestión económica del Estado les ha llevado a tener que importar hasta el 80% de alimentos habitualmente. Durante medio siglo sus dirigentes han sido incapaces de superar la escasez de alimentos y aliviar las penurias de su población. Ni siquiera las cartillas de racionamiento han supuesto un gran alivio porque en la mayoría de los casos se ha tenido que acudir al mercado negro para conseguir alimentos.

Alojamiento y residencia: Toledo probablemente residirá inicialmente en una zona residencial de la periferia de La Habana dónde el régimen suele alojar a visitantes como Gabriel García Márquez, Evo Morales, Nicolás Maduro y el expresidente mejicano Carlos Salinas. Se trata de una zona conocida como El Laguito dónde anteriormente vivía parte de la burguesía cubana precastrista y que ahora sirve de acogida a embajadores y visitantes ilustres, los amigos de la revolución. Es ilustrativo de la pérdida de prestigio de la dictadura cubana que tengan que recurrir ahora a personas como Willy Toledo para dar lustre a su propaganda. La capacidad de convocatoria del régimen cubano ya no es lo que era. Contará con muchos beneficos, si él quiere, como chófer, coche oficial, asistencia domiciliaria y doméstica y servicio de seguridad.

Libertad: en Cuba Willy Toledo podrá practicar a sus anchas una de las actividades más placenteras para él: acosar a los disidentes. Porque aquí el acoso a los que piden libertad lo organiza el propio Gobierno, lo cual está muy bien porque sabes que nadie te va a llevar ante la Justicia y contarás con el aplauso de los organismos oficiales. En España se ha denominado escrache, término importado de Argentina, al acoso a políticos. En Cuba se llaman actos de repudio. Los actos de repudio son encuentros y manifestaciones violentas que se realizan principalmente frente a los domicilios de los disidentes y aquellas personas que se oponen a la dictadura castrista. Suelen organizarse a través de los Comités de Defensa de la Revolución y las Brigadas de Respuesta Rápida presentes en cada barrio y que actúan como los ojos y oídos del Gobierno. Básicamente, unos chivatos que señalan a los que no se doblegan a la dictadura y que se encargan de amedrentar y agredir a los repudiados. Aquí podrá dar rienda suelta Guillermo Toledo a sus instintos más básicos. Podrá escupir a Yoani Sánchez y agredir a las Damas de Blanco por pedir libertad para Cuba como hacen sus camaradas cubanos.

Democracia y Libertad: como todo paraíso de la libertad Cuba tiene un sistema de partido único que impide la libre presentación y elección de representantes políticos. Más de 50 años con un sistema autoritario que no les ha creado bienestar, sino al contrario, que les ha hecho retroceder con respecto a prácticamente toda América Latina. Pero todo es culpa de Estados Unidos, of course. Faltan los derechos más básicos de reunión, manifestación y huelga y tampoco existe libre acceso a internet. Las páginas a las que se puede acceder son restringidas por el Gobierno, él decide lo que se puede ver y qué no. No existen prensa, radio y televisión independientes, pilar básico de cualquier sociedad democrática. En resumen: un país en el que si quiere viajar al extranjero tienes que pedir permiso al Gobierno.

Turismo sexual: el paraíso de la libertad y el socialismo en que pretendía convertirse Cuba tiene como una de sus principales fuentes de ingresos el turismo sexual que lleva a muchas personas a Cuba. No sólo es responsabilidad de los cubanos, muchos de ellos con la gran preocupación de alimentarse a ellos y sus familias. Gran cantidad de turistas sexuales acuden cada año a Cuba para satisfacer sus deseos. Es un destino barato y con un tasa de sida baja. Muchos de estos turistas sexuales son españoles. Me imagino que muchos hemos oído historias de este tipo. Personas que van con relojes y zapatillas y tienen todas las mujeres que quieren. Prostitución que alcanza a menores de edad, en muchos casos empujadas por sus propias familias a ejercer la prostitución y obtener algún tipo de ingreso y poder escapar de la miseria.  Así están las cosas por allí. Lo peor es el papel del Estado que se ha convertido en el proxeneta más importante de Cuba, a pesar de estar prohibido.  Directivos de hoteles, restaurantes sacan provecho de las prostitutas porque obtienen divisas, tan escasas en el país. Todos salen ganando.

Desde otra perspectiva es loable la acción de Toledo de mudarse a Cuba. Creo que es el único español procastrista que predica con el ejemplo y se marcha a vivir a lo que él cree que es el paraíso terrenal. Porque mucho alabar las bondades y ventajas del socialismo pero luego se quedan a vivir bajo el “yugo” del capitalismo.  En cualquier caso, si la experiencia cercana con la dictadura cubana le hace desencantarse con la revolución, siempre podrá acudir a los campos de reeducación para disidentes que tratan la oposición al régimen como un problema mental. Si es que son todo ventajas.

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