Acabó el Giro de Italia ayer con la victoria de Vincenzo Nibali, Astana, en la general final y con la estampa de un ciclismo a la antigüa usanza un poco olvidado ya en el ciclismo moderno. Un Giro marcado por el mal tiempo con la suspensión de una etapa por la imposibilidad de subir el Gavia y el Stelvio( como olvidar la subida y descenso del Gavia con un frío infernal en el año 1988), etapas recortadas y la imagen del recuerdo de Nibali venciendo en las Tres Cimas de Lavaredo el pasado sábado bajo una intensa nevada. Un Giro dónde el mejor espalo ha sido Beñat Intxausti con su dia de maglia rosa, octavo puesto en la general y su emotiva victoria de etapa dedicada a Xavier Tondo en el aniversario de su muerte. El mismo Xavier Tondo que cuándo recibió ofertas para comprar productos dopantes a unas personas, los denunció a la Guardia Civil y acabaron detenidos. Y no le hizo falta cargar las culpas a la carne contaminada de clembuterol.

Un Giro marcado por el mal papel inicial y la enfermedad posterior de Bradley Wiggins (desastrosos descensos en las etapas iniciales de un corredor profesional que se declara seguidor de Miguel Indurain, que fue uno de los mejores bajadores), de Hesjedal, defensor de la maglia rosa, y por el resurgir de los escaladores colombianos, los famosos y olvidados escarabajos: victoria de etapa y segundo puesto de la general para Rigoberto Urán, escoltado por Cadel Evans, y el advenimiento de Carlos Betancur, 5º en la general y mejor joven. Mala suerte para Wiggins, este año en el Tour no habrá órdenes a Chris Froome de que le espere en las subidas: por eso ha corrido el Giro este año. Entre los españoles destacar el gran papel del equipo Movistar como animadores de la carrera, 4 victorias de etapa y el papel en la general de Intxausti. Samuel Sánchez buscó su dia de gloria pero no lo logró.

Si el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, el ciclista Danilo Di Luca deber ser el rey de los hombres. El pasado 29 de Abril fue sorprendido nuevamente en un control sorpresa en un nuevo positivo por dopaje, por EPO concretamente, en otra vuelta de tuerca a su carrera llena de trampas . Actualmente décimo en la clasificación general del Giro 2013 enrolado en el Vini Fantini, su equipo ya le ha apartado, reniega de él y terminó su carrera cuando se hizo público su último positivo el 24 de Mayo. Destacan las palabras de su director Luca Scinto: ” Es un idiota y un irresponsable. Está enfermo y necesita ayuda“. No es el único caso ni será el último de reincidencia en el dopaje por parte de un deportista. Lo que llama la atención del caso de Di Luca es que tiene 37 años y es un poco extraño que a estas alturas haya vuelto a recurrir a las prácticas tramposas en lugar de despedirse con honradez y dejando un buen sabor de boca a los aficionados. Se enfrenta a una sanción a perpetuidad, ya en el ocaso de su carrera. No es el primer caso de cislista que se dopa a esa edad y es pillado. Un caso calcado es el de Manolo Beltrán, el conocido como Triki.

Tres oportunidades ha tenido Di Luca para borrar sus errores relacionados con el dopaje y siempre ha vuelto a recaer en una espiral de mentiras y trampas a sí mismo, a los aficionados y al ciclismo en general. Ganador del Giro 2007 ese mismo año ya se ve envuelto en un escándalo dopante por el que es suspendido durante 3 meses: se le relacionó con el doctor Carlo Santuccione en la operación “Oil for Drugs”. En el Giro de 2009 da positivo por CERA, una variante de última generación de la EPO por es el que es sancionado a dos años que le fue reducida por aportar información. Nuevamente, y al final de su carrera, vuelve a dar positivo por EPO a pesar de sus declaraciones de que había cambiado. Desgraciadamente, este tipo de corredores vuelven a tropezar una y otra vez en la misma piedra. Juguetes rotos del ciclismo moderno. Eso sí, la mayor humillación debería ser que el mayor tramposo reconocido y pillado del ciclismo, Lance Armtrong, te regale estas palabras: ” ¿Eres Tan jodidamente estúpido?”.

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