Este año no está Wiggins en el Tour de Francia. Se nota mucho. Sobre todo porque Froome apenas tiene que mirar hacia atrás en las subidas buscando a su lider. Si vuelve la mirada hacia atrás es solo para ver el daño que hacen sus ataques a los rivales, cada vez más desmoralizados y lejos en la clasificación general. Alberto Contador va en las montañas siempre a rueda de alguien: en los Pirineos le salvó Kreuziger de perder una minutada y ayer en el Mont Ventoux se agarró a Mikel Nieve al descolgarse de Froome.  Y e so es el mayor síntoma de que no está en plenitud ya que siempre se ha caracterizado por una actitud ofensiva en carrera. Valverde estuvo espléndido en los Pirineos pero, una vez más, volvió a perder terreno en el llano por una rotura en la bici. Nairo Quintana sí responde. El lider del maillot blanco y más joven de los aspirantes es la principal rueda a seguir por el lider en los Alpes a pesar de ser sexto en la general a 5.47: es el único que le puede hacer daño con ataques uno contra uno de ahí la vigilancia especial en los Pirineos.

Ganó Chris Froome ayer en el Mont Ventoux ,tras destrozar a todos sus rivales, vestido de amarillo como lo hizo Eddy Merckx en 1970 también de amarillo lider. Aprovechando el trabajo de su equipo, reduciendo el grupo al mínimo y rematando a Quintana a la vera del monolito de recuerdo a Tom Simpson, muerto en la cima en 1967 en plena etapa, recuerdo de los excesos. Y al igual que Merckx necesitó oxígeno tras cruzar la linea de meta a 2000 metros de altitud, detalles que se resaltan en una biografía. Nairo Quintana atacó de lejos, a 13 km, en un ataque de instinto como confesó. El Sky, tan disminuda su fortaleza respecto al año pasado, si estuvo ayer a la altura. Richie Porte hizo el trabajo sucio como en el primer dia de los Pirineos y dejó la lanzadera para el ataque de Froome. Demostró nuevamente que es el más fuerte en montaña.

Si Froome no gana este Tour no será seguramente por él: está demostrando tener más piernas y fuerzas que sus rivales. Si no gana será por la debilidad de su equipo. Ése debe ser el objetivo de los rivales: asilar a Froome mediante un ataque de estrategia ya que los mano a mano en la montaña los están perdiendo todos. Contador tiene a Kreuziger para poder lanzarlo por delante y machacar al Sky dejando solo a Froome. Movistar tiene a Valverde, sin opciones de podium, para servir de puente a un ataque de Quintana. Los holandeses del Belkin, Mollema y Ten Dam, no suponen un peligro aparente para el Dky: se limitarán a conservar lo que tienen que es bastante: podium en París.

Solo Froome ganará o perderá el Tour. O para ser más exactos solo un desfallecimiento o un ataque coordinado y de lejos de sus rivales puede aprovechar la debilidad de su equipo y obligarle a responder a todos los ataques. Terreno hay suficiente esta semana: el martes llegamos a Gap con la ya famosa subida, y bajada, al col de Manse, dónde Beloki sufrió una brutal caída y Armstrong hizo una excursión por el campo, como terreno perfectamente abonado a las emboscadas. Contrarreloj dura con dos puertos de segunda el miércoles, el jueves doble subida a Alpe D´Huez y dos etapas más de montaña el viernes y el sábado antes de llegar a París. El tremendo cansancio acumulado puede provocar explosiones en los ciclistas y eso es lo que tienen que intentar los rivales de Froome: reventar al equipo Sky de lejos y obligar a que sea Froome el que tenga que responder a todos los ataques. Hasta que pueda. No pueden esperar al último puerto porque, de momento, ahí Froome es imbatible.

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