Y ganó Phil Mickelson el Open Británico por primera vez y ya atesora 5 grandes en su haber. 3 Masters de Augusta, 1 torneo PGA y este British. Sólo le falta el Open Usa del que ha quedado segundo en seis ocasiones para conquistar los cuatro majors. Todo el torneo agazapado para asestar el golpe en los últimos 9 hoyos y ganar con tres golpes de ventaja respecto al segundo. Y con birdie en el 18, como gusta acabar. Se presentaba la última jornada como un duelo directo entre Lee Westwood, partiendo como lider con dos golpes de ventaja con Tiger Woods. Británico contra norteamericano. Desde 1992 con Nick Faldo no ganan los ingleses su torneo. Tendrán que esperar un año más los británicos al igual que Tiger para logra un nuevo major tras 5 años de sequía. Desde un punto de vista técnico era imposible que Tiger ganara este British. Sus 14 victorias precedentes en grand slam fueron logradas saliendo como lider o empatado con el lider en la última jornada: no gana remontando en la última jornada sino conservando su ventaja.

En Murfield, dónde Sergio García ganó el British amateur, Mickelson rompió los pronósticos. Al igual que se rompieron el el último Open USA dónde todo estaba preparado para su primera victoria y tuvo que ver ganar, nuevamente, a otro. El único grande que le falta es, precisamente, el que más anhela. Westwood se hundió, Tiger no llegó a terminar de arrancar y la meritoria actuación de Ian Poulter no fue suficiente para ganar. 4 birdies en los últimos 6 hoyos certificaron la victoria de Mickelson, mejor vuelta del día con -5 y único jugador en bajar del par en los 4 dias en Murfield: el temido link con sus rachas de viento y rough enormes. La victoria estuvo cimentada en una magnífica actuación con el putt y en saber esperar su oportunidad en el tobogán en el que siempre se convierte una última jornada de un torneo de grand slam. Se convierte en el segundo zurdo en ganar el British. Aunque él solo es zurdo cuándo juega al golf, ya que así veía jugar a su padre cuándo era niño.

Miguel Ángel Jiménez nos hizo soñar con luchar por la victoria durante las dos primeras jornadas pero en la tercera tuvo una mala vuelta pero aún así terminó como el mejor español con su 13ª posición. Sergio García volvió a defraudar. Tras una tercera vuelta espectacular se colocó en disposición de acercarse al liderato en la última jornada. Empezó la última ronda solo un golpe por detrás del ganador Mickelson pero acabó a 10.  Mejor explicación, imposible. Nunca tuvo opciones de poder ganar. Dos bogeys en los dos primeros hoyos para empezar y terminar dando la espantada antes los periodistas. Mejor haría si se mirara en el espejo de Mickelson en vez de pelearse con el mundo. Talento tiene de  sobra. Esperemos que inteligencia también.

Anuncios