El Partido Popular ganó en Andalucía las últimas elecciones municipales, generales ( por más de 15 puntos de diferencia al PSOE) y autonómicas. No preside la Junta de Andalucía porque no ganó por mayoría absoluta y por el pacto IU-PSOE que colocó a Griñán en la Presidencia. Pero gobierna en las 8 capitales de provincia más Jerez, en 5 Diputaciones Provinciales y sustenta al partido en el poder en Madrid. Resulta paradójico, que poco más de un año después de su primera victoria en las elecciones a la Junta de Andalucía, el PP andaluz se encuentre hoy en un estado de tal descomposición, que ni el escándalo de los ERES, ni la presencia de IU en el Gobierno andaluz de coalición con el PSOE, que parece improbable que en muchos años pueda llegar a gobernar Andalucía. Por si fuera poco, la apresurada renuncia de Griñán a la Presidencia y la designación de Susana Díaz como Presidenta, los ha cogido con el pie cambiado, sin candidato oficial ( el que sea candidato sabe que va a perder), sin lider y sin aparente vocación de convertirse en alternativa de gobierno.

El lider tradicional del PP andaluz desde principos de los años 90 ha sido Javier Arenas. Del sector democristiano del PP, consiguió ganar por primera vez las elecciones autonómiccas pero de poco le sirvió ante el pacto a la fuerza IU- PSOE. A dia de hoy, Javier Arenas es un político amortizado tanto de cara al exterior del partido( hacia los votantes), como hacia el interior del partido( Cospedal, principalmente). Su estrategia de tratar de contemporizar con Bárcenas le sitúa, poco a poco, fuera de la órbita de poder del PP a nivel nacional. Estrategia errónea como se ha demostrado. La hemeroteca es la condena de nuestros dias en la sociedad de la información. Sus palabras sobre la decencia de Bárcenas señalan el ostracismo de su futuro político en primera línea. El único aval que le quedará será, probablemente, Mariano Rajoy. Aunque cierta parte de la izquierda nos lo presente como neoliberal ( vaya novedad), lo cierto es que sigue siendo lo mismo que siempre ha sido: un dirigente conservador. Y si, aumentó impuestos sin titubear a pesar de prometer lo contrario, su posición como lider del PP es la única opción que le queda a Javier Arenas de representar algún papel en el futuro. Aunque su entrada como ministro en una futura remodelación del Gobierno queda totalmente descartada.

Las comparecencias como testigos de Cospedal, Cascos y Arenas han dibujado dos formas distintas de actuar ante las acusaciones de los sobresueldos irregulares. La vieja guardia, Cascos y Arenas, no sabe nada y han tratado de contemporizar con Bárcenas. Cospedal, la nueva guardia pretoriana, se ha enfrentado desde el primer momento con el acusador. No sabemos si Bárcenas tiene guardada alguna bomba en forma de prueba irrefutable, pistola humeante, contra ella. Si la tiene, no tardará en mostrarla.

Si Rajoy es el único que puede salvar a Javier Arenas: ¿ quién puede salvar a Rajoy?. La lenta y deficiente respuesta a las acusaciones de Bárcenas, después de haberlo defendido, ha transmitido a la sociedad un mensaje de complicidad con el delincuente y con el cobro de sobresueldos irregulares que pone al PP en el centro de la desconfianza ciudadana respecto a la política. No podemos olividar que el verdadero quid de la cuestión no es, solamente, la fortuna de Bárcenas. Lo fundamental es si las donaciones que se han realizado al PP por parte de empresarios han sido a cambio de adjudicaciones de obras públicas. La fortuna de Bárcenas y el resto de sobresueldos deriva de ahí. La única manera de recuperar esa confianza sería realizar una completa regeneración y limpia de la cúpula del partido por parte de otros dirigentes no contaminados por la percepción de sobresueldos. Aparte de Cospedal, una posible beneficiaria de esta crisis sería la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, más centrada en la acción de Gobierno que en la política interna del PP. En cualquier caso, la próxima remodelación del partido y del Gobierno( Ana Mato también está en el alero) será dibujada codo a codo entre Rajoy y Cospedal. Si Bárcenas lo permite, claro.

A menos de un año de la celebración de las elecciones europeas ya es tarde para recuperar la confianza plena de los electores pero no lo es para evitar la catástrofe, sobre todo si Rubalcaba sigue siendo la alternativa. Lástima que Rajoy no se caracterice por realizar acciones contundentes.

En el PP andaluz el panorama no es mucho más alentador. Tras la victoria pero derrota de Marzo de 2012, Arenas colocó como Presidente del PP de Andalucía a Juan Ignacio Zoido, actual alcalde de Sevilla. En este tiempo no ha podido colocar al partido como alternativa de cara a las futuras elecciones autonómicas. No transmite ilusión y parece totalemnte perdido en la dirección del partido. Las últimas encuestas le sitúan por detrás del PSOE andaluz a pesar de que este partido sigue perdiendo votos y de que el grado de conocimiento de Susana Díaz apenas llega al 30%. Los efectos de la crisis, los recortes presupuestarios y la implantación del PSOE en la población rural aguardan una larga etapa todavía de oposición al PP andaluz. No hay alternativa, no hay lider visible para la ciudadanía y, en su lugar, se trata de hacer emerger a supuestos líderes en un carrusel de comparecencias que no hacen más que diluir la visibilidad de un lider claro e incontestable al que los votantes puedan identificar fácilmente. El PP andaluz está tocado y hundido y eso que es el grupo mayoritario en el Parlamento Andaluz.

En 1996 el PSOE y Felipe González perdieron las elecciones rodeados de escándalos. Pero lo que más daño le hizo fue la percepción por parte de la sociedad de que la corrupción era inherente al partido. Pero esa opinión se hizo patente después de 14 años de Gobierno y con 3 mayorías absolutas a sus espaldas. Rajoy lo ha conseguido en apenas año y medio.

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