Esta semana se ha conocido que la comisión sobre el derecho a decidir del Parlamento catalán ha citado entre los “expertos” al exmiembro de ETA y dirigente de Batasuna y EH, Arnaldo Otegi. Al estar en la cárcel dará su opinión por escrito. Su candidatura ha sido pedida por las CUP, Candidaturas de Unidad Popular, un grupo marxista independentista con fuertes vínculos con la izquierda abertzale y los movimientos cercanos a ETA. Nada extraño por tanto. Lo novedoso es que viene amparada por ERC y además, por CIU y el PSC, lo cual si es novedoso. Parece que, poco a poco, se van quitando las caretas y nos hacen ver su verdadera cara. Durante la Segunda República y la Guerra Civil Española exisitió el llamado eje Barcelona-Bilbao en el que los dirigentes Lluis Companys y Aguirre se apoyaban mutuamente frente a la peligrosa España. Desde la muerte de Franco y la instauración de la democracia el principal problema de ésta era ETA, que seguía asesinando como si Franco siguiera vivo y no hubiera libertad en España. Ponía así de manifiesto que su enemigo era España y no la dictadura, grave error que seguimos pagando a día de hoy. Su dogmatismo sanguinario fue aumentando hasta mediados los años 90 en los que se le infligieron graves golpes a su estructura dejándolos cada vez más cercanos a los GRAPO en cuánto a operatividad.

El dogma de cualquier nacionalismo es identificar a un adversario como enemigo y tratarlo siempre como a un extranjero en su propia tierra. Ya sea en España, Yugoslavia, China, la ecuación se repite. La historia del nacionalismo es una historia de exclusión. Bajo cualquier bandera y en cualquier circunstancia. Siempre se nombra a Manuel Azaña, Presidente de Gobierno y de la II República, como el principal impulsor del establecimiento de la Generalitat en 1931. Y es cierto. Como también lo es que acabó harto antes y durante la Guerra Civil de los nacionalistas catalanes. Cito: ” Son muchas, enormes y escandalosas las prueba de insolaridad y despego, de hostilidad, de chantajismo que la política catalana ha dado frente al Gobierno de la República“. Más. ” Y si esas gentes van a descuartizar a España, prefiero a Franco. Con Franco ya nos entenderíamos nosotros, o nuestros hijos, o quien fuere, pero estos hombres son inaguantables. Acabarían por dar la razón a Franco“. Poco que añadir.

Pero fueron inteligentes. Ya que era imposible que pudieran ganar por la fuerza de las armas, intentan ganar por la vía de los hechos y de forma “pacífica”, es decir, sin matar personas. Hay que reconocer que, con esta estrategia, están ganando la partida. Son más fuertes ahora que antes de la ilegalización de sus sucesivas marcas electorales, tienen más poder institucional y cuentan con más aliados que nunca dentro de España. Las relaciones entre ETA, Cataluña y el independentismo catalán, principalmente ERC, no son nuevas.  Vamos a realizar un repaso por algunas de las actuaciones y relaciones más significativas del nacionalismo catalán y ETA:

– ETA ha realizado atentados muy sangrientos en Cataluña( Hipercor, Vic) y uno de los dirigentes más importantes de ERC, Carod Rovira, pidió en varias ocasiones a ETA que antes de cometer atentados se situara previamente en el mapa, porque Cataluña no era lo mismo que el resto de España y dañaba las opciones del independentismo catalán de imponerse. Cuando alcanzó el cargo de conseller en cap, con Pascual Maragall de Presidente de la Generalitat, llegó a reunirse con la cúpula de ETA en Perpiñán en 2004 para pedir que no atentara en Cataluña. De ahí salió el anuncio de los terroristas de una tregua pero aplicable solo a Cataluña. Lo cierto es que ETA llevaba sin atentar en Cataluña desde Agosto de 2001.

Colaboración entre ETA e independentistas catalanes. No es nueva esta relación de colaboración entre ETA y parte del independetismo catalán. Desde 1980 ETA ha conseguido colaboradores en Cataluña para sus acciones terroristas. Varios ejemplos: en 1980 son detenidos por colaborar en el asalto al cuartel de Berga( Barcelona) Pere Ros Deola, dirigente del Partido Socialista de Liberación Nacional de los Países Catalanes, y otros miembros de la organización como Robert Ara y el matrimonio formado por Octavi Montagut Cardó y Mercé López Mauri. Todos colaboradores del comando Barcelona.

En el atentado de Vic, 10 muertos entre ellos 5 menores, participó Joan Carles Monteagudo, ex miembro de Terra Lliure. Terra Lliure fue un grupo terrorista catalán colaborador de ETA y que desapareció en 1991 y la mayoría de sus miembros se integró en ERC sin ningún problema.

La participación de miembros de Bildu y la izquierda abertzale afín a ETA en las celebraciones de las última Diada son un jalón más en la corriente de simpatía mutua que se ha establecido entre separatistas vascos y catalanes. Laura Mintegi, dirigente de Bildu, fue invitada oficial de la Generalitat y situada en un lugar preferente en la celebración oficial en Barcelona. La Asociación Catalana de Víctimas del Terrorismo se negó a acudir porque sentirían nauseas al compartir asiento con amigos de asesinos. Otros no tienen problemas de conciencia en ello.

Como tampoco los tiene Jordi Pujol para elogiar públicamente a Lluis Maria Xirinacs, llegándole incluso a llamar profeta. Éste exsacerdote y senador independentista se autodefinió en un acto público de la Diada de 2002 como amigo de ETA justificando sus acciones diciendo que ETA mataba pero no torturaba. Y que siempre avisaba de sus actos si había objetivos civiles y no militares que pudieran verse afectados. Lo cual es mentira: solo hay que mirar la cantidad de niños que han muerto a causa de ETA. Eso sí, Xirinacs se declaraba pacifista, faltaría más. Fueron otros los que mataban, no él. Aunque fueran sus amigos. Por sus palabras fue condenado a dos años de cárcel por enaltecimiento del terrorismo, condena que nunca cumplió. Por supuesto, tuvo su homenaje en TV3. La misma cadena que utiliza menores con objetivos políticos. Además, ERC, PSC e Iniciativa alabaron su defensa de las libertades. Habría que preguntarle a las víctimas.

Las CUP no ocultan su apoyo a Bildu y otros grupos terroristas. Desde negarse a condenar atentados mortales de ETA a negarse a participar en actos de condena al grupo terrorista. No resulta de extrañar que Otegui pidiera el voto para las CUP. Son movimientos análogos y con unos programas muy parecidos.

Apoyo a los presos etarras. Si en los años 80 y 90 no era habitual el respaldo de nacionalistas catalanes a los presos etarras, salvo ERC, ahora si lo es. Cada vez es más constante el apoyo a las reivindicaciones de los presos etarras que ha sido siempre una de las principales reivindicaciones de ETA, aprovechando cualquier medio para su difusión: sin ir más lejos cada Tour de Francia los vemos en las etapas de montaña de los Pirineos realizando apología de los lemas de ETA. Entre los políticos catalanes que han apoyado a los presos etarras destacamos: Carles Campuzano, diputado en el Congreso, (Convergencia), Oriol Junqueras, Joan Tardá y Carod Rovira( ERC), Ernest Maragall, hermanísimo de Pascual, exconsejero y exmiembro del PSC así como los diputados de la CUP.

Una proclama ya constante de ERC, CIU, Iniciativa y las CUP es pedir el fin de la dispersión de los presos etarras, en consonancia con grupos afines del País Vasco.

Por último destacar las palabras de Arnaldo Otegui en el diario catalán El Punt Avui, el mismo que se mofaba del espantoso accidente de tren en Santiago, reflexionando sobre que veía el proceso soberanista catalán con “enorme admiración y emoción. Y que Cataluña estaba dando grandes lecciones que tendríamos que aprender”. Con admiradores así, lo demás sobra.

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