Debería fijarse muy bien Artur Más en la foto que se hizo ayer con otros lideres políticos para anunciar la pregunta del referéndum independentista que quiere realizar el próximo año. Debería fijarse en quién le acompaña en su viaje a ninguna parte: la izquierda reaccionaria y antiespañola de ERC, la izquierda postcomunista de Iniciativa heredera del PSUC, la izquierda abertzale amiga de Batasuna de las CUP y la sucursal extraparlamentaria de Izquierda Unida en Cataluña, Euia. Es decir: grupos marxistas, exmarxistas y ERC. Y sus líderes: Joan Herrera, el tonto útil político del viaje nacionalista de una izquierda que se presuponía originariamente internacionalista, Oriol Junqueras por ERC, y David Fernández con su matonismo político y estética abertzale a cuestas. Quién te ha visto y quién te ve Artur Más: tan pijo, tan clasista y tan de derechas y el mesianismo soberanista te convierte en aliado de grupos marxistas. Y entre los apoyos fuera de Cataluña, destaca el de Bildu, los herederos de HB y Batasuna como brazo político de ETA. Creen que el proceso soberanista catalán es un ejemplo a seguir. Bravo Artur.

El improbable referéndum se celebraría el 9 de noviembre de 2014 y la pregunta sería: ¿ Quiere usted que Cataluña sea un Estado?. Y en el caso de responder sí, daría origen a una segunda pregunta:¿ Quiere que ese Estado sea independiente?. Es decir, amputan la soberanía recogida en la Constitución que indica que reside en el pueblo español. No en las diversas partes del territorio, sino en el conjunto. De esta manera, la Generalitat y sus socios se proclaman en sujeto político de todos los españoles y quieren decidir por nosotros su futuro y el nuestro. Y se trata de una doble pregunta tramposa ya que si pregunta si se quiere que Cataluña se convierta en un Estado, sobra reincidir en que sea independiente porque, como dice, el catedrático catalán de Derecho Constitucional Francesc de Carreras, todo Estado en su sentido natural, es independiente y soberano.

Los soberanistas proclaman su derecho a decidir su futuro, que es un eufemismo del derecho de autodeterminación. Y proclaman la soberanía exclusiva de Cataluña para decidir su futuro. Pero no es así. Nuestra Constitución no es inmutable, tiene mecanismos de revisión, de cambio y de derogación. Lo que ocurre es que si quieren cambiarla tendrían que obtener el mismo apoyo que entonces para proponer cambios o una nueva Constitución que recoja expresamente el derecho de autodeterminación. Y no tiene ese apoyo, ni de cerca. Para empezar porque no lo tienen en la propia Cataluña. La única Constitución que regulaba expresamente el derecho de autodeterminación era la soviética, papel mojado entre el gulag y la falta de libertad real. Otra opción que tendría Artur Más es acudir al Congreso con una propuesta aprobada por el Parlamento catalán de reforma de la Constitución y que sea debatida y votada. Pero no lo hará. Tiene alergia a la discrepancia y a que no le den la razón, mezclado en algunos momentos con tintes xenófobos.

En el referéndum de 1978 para aprobar la Constitución participó el 67,11% del censo y votó a favor el 88,54%. Coincidieron en el rechazo a la Constitución ERC y Falange, partido único en la dictadura. Muy curioso. En el primer Estatuto de Autonomía catalán, 1979, la participación fue del 59% y el sí fue del 88,15%. Y en el referéndum del tan cacareado y famoso Estatut de 2006, que muchos sitúan en su rechazo parcial en el Constitucional el inicio de la deriva soberanista catalana ante la “incomprensión de España”, la participación no llegó al 50%, se quedó en el 48%. Y el sí bajó hasta el 70%. Nuevamente, con la oposición de ERC. Es decir, menos apoyo en cada consulta. No había clamor independentista, sino que ha sido algo sobrevenido. La cuestió clave es que CIU y ERC quieren decidir por todos los españoles representando solo al 5%.

¿Y Rajoy, Presidente del Gobierno hasta el momento?. Pues su reacción no podía ser otra:” Garantizo que esta consulta no se celebrará“. Es la misma persona que incumplió su promesa de no subir el IVA y ya sabemos que hizo lo contrario. Veremos si ahora se moja realmente y no trata de llegar a algún tipo de acuerdo subterráneo con CIU porque no puede olvidar una cosa: si ese referéndum llega a celebrarse con algún tipo de permiso o permisividad del Gobierno, será su tumba política. Y no creo que quiera pasar a la historia como el Presidente bajo cuyo mandato Cataluña se convirtió en independiente o casi. Tampoco invita al optimismo la actuación del PP catalán. Rechazan el proceso soberanista pero han llegado a gobernar con CIU en el Ayuntamiento y Diputación de Barcelona, además de otras localidades más pequeñas. Y las palabras de Alicia Sánchez Camacho pidiendo un sistema de financiación propio para Cataluña le hacían el juego a los sobernasitas, precisamente a los que tratan de oponerse. Parece que tanta discusión con Método 3 le ha afectado a su coherencia política. Y participa en el CAC, el órgano censor de los medios de comunicación, con Daniel Sirera, expresidente del PP catalán. Se oponen a sus actos pero participan, otorgándoles legitimidad.

Tras el anuncio de fecha y pregunta para la consulta sobre la autodeterminación de Cataluña, no es otra cosa lo aprobado, Artur Más se enfrenta a un importante dilema: dar entrada en el Gobierno de la Generalitat a ERC y arrinconar definitivamente a Duran i Lleida o seguir gobernando en solitario. En cualquier caso, el sorpasso de ERC parece inevitable en este proceso soberanista. El original siempre es preferible a la copia. En política, también. Y cuando el Tribunal Constitucional cierre el paso a esta consulta ilegal, le quedará la opción de convocar elecciones anticipadas que las plantearía como si fuera un plebiscito sustitutivo del referéndum. Ahí se consumaría la victoria de ERC sobre Ciu, salvo listas conjuntas, y el ascenso de Ciudadanos de Albert Rivera sobre PSC y PP. También es importante destacar dos renuncias de ERC en el anuncio de ayer: una es la fecha, que no será coincidiendo con la Diada del próximo 11 de Septiembre. La otra es que habrá dos preguntas en lugar de una. Renuncias menores, pero renuncias. ¿Vértigo?.

Y qué decir del PSC, un partido acabado, por suicidio, que se opone, teóricamente, al proceso soberanista pero que llama a participar en el referéndum, a pesar de la oposición del PSOE y de Rubalcaba. Pere Navarro tiene el mismo futuro que Artur Más. Los dos acabarán descabezados de sus puestos por su propio partido. Como Ibarretxe.

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