Siempre que llegamos a un Debate sobre el Estado de la Nación, suele haber opiniones para todos los gustos sobre quién ha ganado o perdido el debate. En el del año pasado, Rajoy pasó por encima de Rubalcaba como un ciclón cuando nadie lo esperaba. Llegaba Rajoy en uno de los momentos más duros del caso Bárcenas y Rubalcaba se estrelló ante él, incapaz de ponerle contra las cuerdas a pesar de los datos económicos, la corrupción y la caja B del Partido Popular. En 2014, hay disparidad de opiniones respecto a quién ha ganado. Mi opinión es que han quedado en tablas aunque por diversas cuestiones. Rajoy porque no ha convencido a casi nadie fuera de su partido y porque las promesas que pueda hacer estarán siempre condicionadas por el martirio impositivo que ha implantado en España desde el inicio de la legislatura. No le ha servido ser mucho mejor parlamentario que Rubalcaba.

Alfredo_Pérez_Rubalcaba_(diciembre_de_2010)

El caso de Rubalcaba es distinto. Es el mejor seguro de vida que tiene Rajoy para mantenerse en el Gobierno ya que la hemeroteca es aplastante en su contra. En el Debate del Estado de la Nación, Rubalcaba no hizo una intervención: realizó un mitin. No parecía que se dirigía al conjunto de españoles sino a los miembros de su partido. Un partido profundamente dividido y con muchos aspirantes a suceder a Rubalcaba en el liderazgo del PSOE y que esperan la más mínima oportunidad para echarse encima del lider y ocupar su puesto, a la espera de las primarias que decidan el lider electoral del partido para las elecciones generales de 2015. El discurso de Rubalcaba era un mensaje en clave interna y muy bien lo podría haber firmado Cayo Lara. Se aleja así el PSOE de la centralidad política, que él mismo decía que buscaba, y se echa en brazo del discurso fácil de qué viene la derecha que tan buenos resultados le dio al PSOE a principios de los 90. Lo que sí es cierto es que se veía a muchos de diputados del PSOE contentos de verdad con la intervención de su lider. Así que tiene un balón de oxígeno hasta las próximas elecciones europeas.

Antes de esas elecciones, Rubalcaba tiene otras “primarias” que son las elecciones europeas del próximo 25 de Mayo. Estas elecciones constituyen la última bala de Rubalcaba para aspirar a seguir siendo el lider del PSOE y para ello ha enviado a su número dos, Elena Valenciano, como cabeza de cartel. No sabemos si por confianza en ella o para quitársela de encima o porque Valenciano se aburría aquí en España. Se la juega en esas elecciones Rubalcaba. Si no gana, puede despedirse de ganar las primarias, si es que se presenta, y se abriría la baraja de aspirantes, empezando por Carmen Chacón y Patxi López como probables herederos, a la espera de Eduardo Madina, el auténtico heredero de Zapatero, por las formas, carácter y por su, digamos, pensamiento.

Las elecciones europeas tendrán una baja participación. Probablemente la abstención supere el 50% del electorado como síntoma del alejamiento de los ciudadanos de la política. UPYD e Izquierda Unida triplicarán, como mínimo, sus resultados y el bipartidismo de PP y PSOE tendrán sus peores resultados históricos. Sabe Rubalcaba que es su última oportunidad para llegar a Presidente del Gobierno. Por esa razón, esta semana ha descartado ya la moción de censura en Navarra contra la Presidenta de la Comunidad Yolanda Barcina( UPN). Una moción que necesitaba, sí o sí,  los votos de Bildu para salir adelante. Aparecer del brazo de los herederos de ETA supondría la derrota automática del PSOE en las elecciones. Sabe más el diablo por viejo que por diablo.

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