No va más. Quinto y definitivo partido de cuartos de final entre Real Madrid y Olimpiakos con el acceso a la Final Four como premio. Una eliminatoria que repite la final del año pasado y que sigue un guión prácticamente igual: dominio del Real Madrid en los dos primeros partidos y resurgimiento de Olimpiakos en los dos segundos. El espectacular inicio de campaña del Real Madrid deslumbró a toda Europa durante meses. Muy pocas veces se había visto un dominio tan insultante, ni siquiera la Jugosplastika de Toni Kukoc y Dino Radja, durante tantos partidos seguidos. Paliza tras paliza y exhibición tras exhibición con un juego alegre y vistoso. Con la Copa del Rey asegurada y la ventaja de campo en la Liga asegurada, el objetivo de la temporada es la Copa de Europa.

Una de las claves de la derrota el año pasado fue el juego interior. Para ello, el equipo de Pablo Laso trabajó muy bien en los despachos y fichó al griego Bourousis como garantía de presente y a Salah Mejri como proyección de futuro. La apuesta era clara: dureza interior para afrontar los partidos complicados, sobre todo en Europa. Bourousis ha tenido altibajos en la temporada pero en los momentos claves ha respondido, salvo en estos dos partidos en Grecia. Y eso el Real Madrid lo ha notado. Si en el segundo partido completó una soberbia actuación, 19 puntos y 10 rebotes, en su país no ha rendido al mismo nivel. No vamos a descubrir ahora la dureza de juego y la permisividad arbitral cuando se juega en Grecia, pero no ha sido la única, ni la más importante, causa de las derrotas. El mal inicio de partido y fallos en los tiros libres influyeron más en la derrota.

Esta noche la clave está del quinto partido entre Ral Madrid y Olimpiakos está en que el equipo madrileño vuelva a tomar el mando de los partidos. El gran arma del Real Madrid es su potente juego exterior. Rudy Fernández, Sergio Llul y Sergio Rodríguez forman una tripleta en su máximo esplendor deportivo y mental. La misma que ha dominado en toda la temporada. De su capacidad para marcar el ritmo del partido pasan gran parte de las opciones de superar la eliminatoria. Jaycee Carroll está recién salido de una lesión y no se encuentra a su nivel pero solo con que enceste su primer triple puede coger la confianza necesaria. Y Mirotic es raro que haga varios partidos malos seguidos. El juego rápido al contraataque desarrollado por Pablo Laso y que ha maravillado durante todos estos meses es el arma para derrotar a los griegos que tratarán de imponer un juego lento y parsimonioso.Por el contrario, si el partido es trabado, Olimpiakos lleva las de ganar. Han perdido potencial respecto al año pasado pero sigue contando con Spanoulis y con una fortaleza mental a prueba de bombas. Su arma principal será la dureza defensiva. Veremos si fuera del infierno griego responden igual.

En la Final Four de Milan esperan Barcelona ,CSKA Moscú y Maccabi. Un terceto de lujo al que falta confirmar un invitado por la corona europea. Y Rudy Fernández no suele fallar en los partidos clave.

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