Estamos ya en Julio. Y este mes significa Tour de Francia. Uno de los mejores aliados para pasar el infierno cordobés que significa el verano por estas tierras. Arranca en tierras inglesas una nueva edición de la mejor carrera del mundo y con el aliciente del presumible duelo entre Froome y Alberto Contador. El británico ha sido el corredor más fuerte de las dos últimas ediciones, incluida la que ganó su compañero Bradley Wiggins, pero llega con dudas por dos motivos. La primera es el estado de forma de Alberto Contador, que ha recuperado su nivel anterior a su sanción por dopaje. Poco más hay que decir de ella que no se haya reflejado aquí. Lleva una temporada ganadora al nivel de la de 2009 y Froome fue incapaz de dejarle en la montaña en la Dauphiné Liberé hace escasas semanas. Una carrera que sirvió de test para recuperar al mejor Contador y las sensaciones en montaña.

La segunda duda, y no menos importante, de Froome es la caída sufrida en la misma carrera y ver hasta donde llegan sus daños. Pasó unos primeros días prácticamente inmovilizado pero desde su equipo, Sky, dicen que está plenamente recuperado. Otros dicen que no será ni siquiera el lider del equipo al no haber recuperado. Richie Porte ocuparía su lugar. Curioso equipo el británico. Tiene más corredores españoles que británicos. Quién no estará seguro es Bradley Wiggins. Ya dijimos en su momento cuando ganó el Tour que no era el corredor más fuerte ni merecía ganar porque su compañero más fuerte tenía que esperarle en montaña obligado por el equipo. Su triunfo fue una victoria política ya que él si es británico de nacimiento mientras que Froome nació en Kenia. No demostró ser el corredor más fuerte. Ver al lider en montaña gritando para que su compañero de equipo no le deje atrás y le tenga que esperar dice muy poco de un ganador de Tour de Francia. Si nos fijamos, desde que ganó el Tour, Wiggins no ha vuelto al Tour de Francia ni siqueira el año pasado para defender su trono. Este año, su equipo no contempló incluirlo en el 9 para la carrera. La humillación de Wiggins parece no tener final.

La reválida de Froome pasa por recuperarse bien de su caída. Con un Contador en plena forma necesitará su mejor nivel y estar atento a la última semana donde flaqueó el año pasado ante Nairo Quintana y Joaquín Rodríguez. El colombiano es el gran ausente de este año. Después de su brutal presentación del año pasado, con victoria de etapa y podio incluido, su temporada está enfocada a otros objetivos, dejando a un lado el Tour. Ya ha ganado el Giro de Italia y le espera la Vuelta a España al final del verano. Una decisión difícil dejarle fuera de la mejor carrera. La nómina de aspirantes se completa con Alejandro Valverde y su infortunio constante y Vicenzo Nibali, el todoterreno italiano. Joaquín Rodríguez si se recupera de su temporada de caídas podría aspirar a luchar por etapas. Su mala suerte este año no le hace llegar en la mejor forma posible.

El duelo promete. Veremos cómo termina porque trampas hay muchas por el camino. Una sola contrarreloj el penúltimo día y varias etapas trampas. En la quinta tendremos varios tramos de pavés: peligrosos e imprevisibles. Una mini Paris-Roubaix en Julio. Y otras etapas con pequeños repechos al final de etapa que pueden complicar las cosas y dar espectáculo.

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