Aunque en verano dicen que no pasa nada, hoy sí tenemos un acontecimiento importante. La elección mediante voto directo de los militantes del PSOE de su próximo secretario general. Una elección entre Eduardo Madina, Pedro Sánchez y Jose Antonio Pérez Tapias. El proceso hasta llegar al día de hoy ha sido dubitativo, como la última trayectoria del PSOE. La dimisión de Rubalcaba después de la derrota y los desastrosos resultados de la elecciones europeas del 25 de Mayo marcó el inicio del proceso. En principio se iba celebrar el Congreso extraordinario mediante la elección clásica mediante delegados: una forma de control del proceso por parte del aparato del partido que ha saltado por los aires. La presión de las bases y de Eduardo Madina hicieron cambiar el método de elección y la renuncia de la candidata designada a dedo para suceder a Rubalcaba: Susana Díaz.

La elección directa por parte de los militantes determinó la retirada de la Presidenta de la Junta de Andalucía, más acostumbrada a la lucha clásica del partido: control de los delegados y elección indirecta. A pesar de las peticiones del Rey Juan Carlos I antes de su abdicación. Tras su renuncia ha prestado su apoyo a Pedro Sánchez. Nunca abiertamente, siempre en la sombra. Como ha hecho para ascender en el PSOE andaluz. La recogida de avales, donde Sánchez dobló a Madina en Andalucía, lo ha puesto de manifiesto. Es mucho lo que está en juego en las primarias del PSOE. El fantasma del PASOK griego y la deriva populista derivada de la irrupción de Podemos puede llevarlo a la irrelevancia política o a convertirse en una opción populista más.  Si el PSOE decide imitar a Podemos, cuyo auge parece no tener fin, corre el mismo riesgo que Ciu en Cataluña con ERC. La gente siempre preferirá el original a la copia. Difícil elección.

Y, ¿ quién ganará?. La mayoría de analistas apuestan por Pedro Sánchez. Pero creo que el ganador será Eduardo Madina. No porque sea mejor o peor candidato o por la ilusión que despierte. Sencillamente lo creo porque es el candidato que más se parece a Zapatero, con todo lo que eso significa en el PSOE. Y porque los militantes cuando tienen la opción de elegir directamente, apuestan por lo que ellos perciben que es el candidato contrario al aparato del partido, como ocurrió con Borrell frente a Joaquín Almunia. No hay que engañarse, Madina es tanto, o más aparato, que Pedro Sánchez. Pero la percepción entre los militantes del PSOE es la contraria. Y es más romántico apostar por el aparentemente más débil frente al poderoso.

La opción de Perez Tapias es más testimonial y sentimental. El representante de Izquierda Socialista llama directamente al corazón del votante socialista. La esencia de la izquierda frente a al marketing moderno de Pedro Sánchez y Eduardo Madina. Su presencia en la elección de hoy es ya una sopresa. Casi nadie pensaba que pudiera recoger a los avales necesarios para la elección. De ahí que se piense que su candidatura está orquestada para restarle votos a Madina frente a Pedro Sánchez. Lo veremos esta noche. O dentro de dos semanas cuando el Congreso Extraordinario tenga que validar los resultados de hoy.

La irrupción de Podemos está marcando la agenda política del PSOE y de toda la política española. Una agenda en la que las cuestiones económicas están en el centro del debate y en la que el debate político e ideológico está ausente, dejando todo el liderazgo político a una formación política que si llegara a gobernar convertiría España, o lo que queda de ella, en una ruina económica con sus políticas económicas inviables y su pretensión de control total sobre la esfera política, social y económica. Es lo malo de apoyar a una formación populista. La mayoría de sus votantes lo son por descreimiento de clase política en general, con razón, pero lo que votan es precisamente con lo que están en desacuerdo: más control de los políticos en la toma de decisiones. Inconsistencias de un país llamado España.

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