Parece que lleva mucho tiempo en el Tour de Francia pero lo cierto es que el paso por Hautacam es muy reciente. La relación entre el Tour y Hautacam es especial. Un puerto duri y exigente que siempre termina en fina lde etapa, no de paso. Se subió por primera vez en 1994 con victoria de Luc Leblanc por delante de Miguel Indurain en su victorioso cuarto Tour consecutivo. Indurain hizo su clásica subida. Un ataque demoledor a ritmo, sin demarrajes explosivos pero sin pausa. Destrozó a todo el grupo de favoritos. Entre la niebla alcanzó a Marco Pantani y lo dejó atrás. Al contrario que en el Giro del mismo año dónde sufrió una exhibición del italiano en una mítica etapa. Otro momento importante fue en 1996, el año de la decepción y el último Tour de Indurain. El que iba a ser su sexto. Después de la pájara sufrida en la subida a Les Arcs, debía recuperar tiempo pero sabía que no iba bien. Su musculatura había sufrido mucho en un inicio de Tour con un tiempo inusualmente malo: mucho frío y mucha lluvia.

En la subida final a Hautacam, el futuro ganador del Tour de ese año, Bjarne Riis, se exhibía. En todos los sentidos. Se dejaba caer a cola del grupo de favoritos y comprobar cómo iban los rivales. Miguel vió que, mientras el sufría para mover el desarrollo que llevaba, Riis iba con plato grande, cómo pavoneándose del resto de ciclistas. Lanzó un ataque y respondió Indurain. Otro más y respuesta del navarro. Al tercero ya no pudo. No era su ritmo ni su estilo. Él nunca había sido un corredor de cambios explosivos de ritmo. Pero tenía que intentarlo. Y no pudo seguirlo. Riis ganó el Tour de ese año dopado, cómo reconocería años más tarde el actual director de Alberto Contador.

Otro momento en la historia del final en Hautacam fue la victoria de Javier Ochoa por delante de Lance Armstrong en el Tour del año 2000. Otro día de perros con mucha lluvia y una fuga larga coronó al corredor del Kelme en su mayor victoria profesional. Armstrong atacó en el grupo y estuvo a punto de cogerlo. Pero aguantó. Un año más tarde mientras entrenaba con su hermano Ricardo fueron atropellados por un coche. Su hermano murió y el quedó seriamente dañado para el resto de su vida.

En el Tour de 2014 hemos asistido hoy de nuevo a un final en la ascensión que domina el santuario de Lourdes. Pero en el ciclismo no suelen darse los milagros. El más fuerte durante toda la carrera, el lider Vincenzo Nibali, ha ganado la etapa con una aplastante superioridad. Su equipo ha trabajado toda la etapa para que la fuga no tuviera mucha ventaja. A 10 kilómetros de la cima, ha saltado del grupo de favoritos Chris Horner y Nibali con él. Cómo devolviéndole su derrota en la Vuelta a España del año pasado. El resto de favoritos no pudieron seguirle. Y de ahí, a la cima tras superar a Mikel Nieve que iba en cabeza. Cuarta victoria de etapa del italiano, veremos si hay quinta el sábado en la contrarreloj. En la guerra civil ciclista francesa el principal perjudicado ha sido Alejandro Valverde. Ha perdido su plaza en el podium pero queda muy cerca a 2 y 15 segundos respectivamente, de Thibaut Pinot y Peraud que le han sacado unos segundoos hoy.  Pero tiene opciones de ganar laza en el podium en la última contrarreloj y supera, al menos, a Pinot. No es un gran especialista el francés. Otra carrera a la vista de la superioridad de Nibali.

La victoria de Nibali en el Tour de 2014 es incontestable. Algunos plantean que esa facilidad se debe a las ausencias de Nairo Quintana, voluntaria, y de Froome y Alberto Contador, abandonos forzados por caídas. Mientras que a Froome no se le veía demasiado fino, Alberto Contador sí había demostrado buen golpe de pedal en las carreras previas al Tour. Pero Nibali demostró en la etapa del pavés que iba muy fuerte y era valiente. Nunca sabremos la respuesta a esa incógnita. El Tour es una carrera de eliminación y las caídas forman parte de ella.

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