Pues tenía razón Alberto Contador. El rival más fuerte que tenía en esta Vuelta era Chris Froome y no Alejandro Valverde o Joaquín Rodríguez. A pesar de las dudas transmitidas por Froome en todas las etapas de montaña, hoy ha demostrado una actitud ofensiva haciendo que su equipo pusiera un fuerte ritmo en la parte final de la etapa, continuada por un espléndido Mikel Nieve marcando el ritmo en la Farrapona y preparando el ataque final de Froome. Y el inglés lanzó su ataque. Y Contador respondió y se agarró a su rueda para rematarlo en el último kilómetro con un demarraje que le hizo ganar la etapa y aumentar su ventaja en la general respecto a sus rivales. Contador da el golpe en la Farrapona y queda más cerca de la victoria.

No pudieron hacer lo mismo Valverde y Purito Rodríguez que, como señalábamos ayer, empiezan a pagar el esfuerzo de las tres semanas de Tour de Francia. El golpe de autoridad de Contador deja a Valverde a 1.36s cómo segundo y a Froome cómo tercero a 1.39s. Una última semana que cerrará la clasificación general pero que deja la impresión de que Contador tiene la victoria en su mano a falta de dos etapas importantes. El sábado la subida a Ancares y la contrarreloj en Santiago el último día de apenas 9 kilómetros. Un podium abierto todavía porque las diferencias no son grandes y Contador tampoco puede confiarse aunque haya aumentado su ventaja.

En la subida a San Lorenzo, previa a la ascensión final a la Farrapona, se ha producido un hecho lamentable. Una pelea a puñetazos entre dos ciclistas que iban en la escapada principal del día. A un lado del ring el ruso Rovny, compañero de Contador. Al otro lado del ring, el colombiano Brambilla. Brambilla recriminaba a Rovny que no tirara en la escapada y éste tratando de explicarle que eran órdenes de su equipo. Al colombiano no le gustan las explicaciones y le suelta un mandoble en la barbilla. Así un par de veces y el ruso le contesta. Todo ello, sin bajarse de la bicicleta dando una imagen gansgteril y penosa en un deporte sacudido por la mancha del doping.

Lamentable no solo por el hecho en sí de la pelea sino por la primera decisión de los jueces de no hacer nada hasta el final de la etapa. Imaginen un partido de fútbol o baloncesto donde dos jugadores se pelean a puñetazos per ono son expulsados y siguen jugando el resto del partido: no tiene ningún sentido. Se ve que ser comisario o juez en una gran Vuelta da mucho tiempo para comer y reposar la comida pero no para trabajar. Por una vez estoy de acuerdo con el presentador de TVE, Carlos de Andrés, encargado de retransmitir el ciclismo en la televisión pública. Era lamentable e injusto que ambos ciclistas siguieran en carrera cuando la pelea se había visto en directo y delante de todo el mundo cómo si no pasara nada.  Injusto porque a Jose Joaquín Rojas, cómo comentaban en TVE, se le expulsó por aprovecharse de forma continuada del rebufo de un coche en una etapa de montaña. Y no sacaba ningún beneficio: no iba a ganar la general y no luchaba por la victoria de etapa. Alguien con más poder de decisión que ellos decidió expulsarlos con toda la lógica del mundo. No es la primera vez que ocurre y la decisión no podía ser otra: expulsión inmediata.

Mañana jornada de descanso y empiezan las últimas etapas con claro favoritismo de Contador para ganar la Vuelta a España 2014 pero con unas diferencias tan pequeñas no puede descuidarse y no tener ningún accidente. El precedente de su ataque en Fuente Dé no hay que olvidarlo.

 

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