El mejor partido del Mundial, sin duda alguna, lo protagonizaron anoche Francia y Serbia en la segunda semifinal del torneo. Para qué vamos a engañarnos, preferíamos ver a España donde habitualmente lo vemos, en semifinales luchando por el título. Aún así, el espectáculo mereció la pena. Un partido con dos partes muy diferenciadas. La primera con un dominio total serbio en ataque y defensa con un Milos Teodosic, 22 puntos en una serie de 5 de 7 en triples, jugando el mejor baloncesto de su vida en estos últimos partidos. Dirigiendo con acierto y anotando sin apena fallo para completar una primera parte de ensueño en el mejor momento posible. Bien secundado por Raduljica y Markovic. Parecía que Francia había hecho todo el desgaste físico y emocional en su partido de cuartos ante España y había agotado sus posibilidades llegar a la final. Collet hacía constantes variaciones tácticas para encontrar el 5 adecuado que pudiera pasar a Serbia, jugar con tres hombres altos o jugar con un solo pivot. Pero no encontró la fórmula adecuada.

Al descanso Serbia dominaba por 46- 32 y al final de tercer cuarto por 61-46. Una ventaja clara que parecía definitiva por la diferencia en el juego y por las sensaciones transmitidas por Serbia. Defensa intensa en el perímetro y en la zona, de nuevo con un partido total de Bjelica( 10 puntos, 7 rebotes y 5 asistencias) y una buena selección del tiro exterior unido al acierto y de Teodosic. Pero a Serbia le vino encima un vendaval de Francia dibujado en la figura de Batum y en forma de triples. Serbia anotó 29 puntos en el último cuarto pero Francia se fue hasta los 39, con 9 de 12 en triples, amenazando a Serbia en un final apretado salvado por varias acciones individuales en forma de entrada de Bogdanovic, va para figura, y jugadas al poste de Krstic, tirando de experiencia. Un partido excepcional de Batum que acabó con 35 puntos, 25 de ellos en la segunda parte después de recibir un golpe fortuito en la cabeza que tuvo el efecto contrario de ajustar su punto de mira.

Después de superar a una de las grandes favoritas cómo era España, Francia parecía desubicada y sin encontrar el rumbo para medirse a una Serbia que ha ido de menos a más en este Mundial de Baloncesto 2014. En la primera fase perdió tres partidos. Ante la misma Francia, 74-73, Brasil y España. España solo perdió el partido de cuartos ante Francia y está fuera del Mundial. Serbia ha perdido 3 y está en la final. Pero ha ganado los partidos clave de los cruces, a Grecia y Brasil con mucha claridad y buen juego, y se medirá a Estados Unidos en la final. La misma final que todos esperábamos que jugara España y poder plantar cara, y derrotar, a los Estados Unidos. No supimos superar el escollo de Francia y no podemos repetir las finales de los dos últimos Juegos Olímpicos.

Decíamos que Serbia aguantó el vendaval de Serbia porque precisamente fue eso lo que pasó. Un último cuarto excepcional de Francia con un gran acierto desde la línea de tres con Nicolas Batum a los mandos. Un Batum que hizo anoche el mejor partido con su selección en toda su carrera, anotando triple tras triple y secando en defensa a Teodosic en la segunda parte. Pero Serbia no se derrumbó. Djordevic ha creado un grupo con carácter y ganador que ha ido ganado confianza a lo largo del torneo conforme ha ido creciendo el liderazgo de Teodosic, al mejor nivel de su carrera después de un par de años oscuros a nivel de club y selección. A pesar de su éxito anotador, el mejor Teodosic ha hecho olvidar a aquél jugador precipitado, individualista y egoísta de años anteriores. Ha anotado y ha hecho jugar a Serbia cómo los ángeles en los partidos decisivos. Será un placer verle medirse a los atletas norteamericanos.

El orgullo y la rebeldía de Francia ante su inferioridad en el marcador y en el juego nos brindaron el mejor cuarto del torneo, estrechándose el marcador hasta los 4 puntos pero que no consiguieron derribar a Serbia, a pesar de algunas dudas en ataque. El domingo a las 21:00h, la final entre Estados Unidos y Serbia que nos habría gustado jugar a nosotros. No pudo ser. Orenga no ha presentado la dimisión ni ha sido destituido, al menos hasta Octubre, y sigue de seleccionador sostenido en la UCI por José Luis Sáez, presidente de la Federación Española de Baloncesto. Veremos cuál de los dos es el primero en abandonar el cargo.

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