La previsión que hiciéramos aquí hace unas fechas, el final de IU, parece que empieza a vislumbrarse. El sueño eterno de IU de sobrepasar e imponerse al PSOE, la famosa teoría del sorpasso de Julio Anguita, no ha podido realizarse ni siquiera con los peores resultados electorales del Partido Socialista. Pero el panorama empeora, por momentos, para IU. La irrupción de Podemos ha conseguido en pocos meses lo que IU lleva décadas persiguiendo: acercarse al PSOE y luchar por ser la primera fuerza de la izquierda. Y con un discurso radical y populista tan del gusto de IU.

La más que previsible fuga de votos de IU hacia Podemos se ha cobrado ya las primeras víctimas políticas. Los coordinadores local y autonómico en Madrid de IU ya han anunciado que no se presentarán cómo candidatos en las elecciones municipales y regionales del año que viene. Ángel Pérez, lider histórico de IU Madrid, y Eddy Sánchez se apartan de la primera linea y dejan el camino abierto para que la diputada regional Tania Sánchez se postule como candidata. Tania Sánchez es una activa tertuliana televisiva, el poder de la imagen y el marketing, y la pareja sentimental de Pablo Iglesias, el no macho alfa de Podemos.

El éxito de Podemos en las pasadas elecciones europeas, tercera fuerza política en Madrid capital y comunidad por encima de IU y UPYD, ha provocado un terremoto en toda la clase política pero, principalmente, en IU, ya que compiten por una parte muy importante del mismo electorado. Aunque en su reunión del pasado fin de semana Pablo Iglesias proclamara la centralidad de sus propuestas es algo que no es verdad. A no ser que la centralidad política de España se encuentre entre Lenin y Mao. Los líderes regionales de IU habían apostado porque las siglas no se negocian pero los partidarios de sumar fuerzas con Podemos a través de las plataformas municipales denominadas Ganemos se van imponiendo poco a poco. Su táctica es sumarse a la ola de Podemos al verse superados por ellos. Diluirse y camuflarse para ganar posiciones y poder. Nada nuevo en una clásica estrategia histórica del comunismo: el entrismo.

Por otra parte, Podemos se encuentra en una encrucijada. Su gran objetivo son las próximas elecciones generales y contemplan la posibilidad de no presentarse con sus siglas propias a las municipales y autonómicas con la intención de preservar su imagen. La previsible debacle del PP en esas elecciones unido al hecho de que el PSOE no va a capitalizar ese voto descontento, proporcionará a Podemos convertirse en árbitro decisivo en multitud de Ayuntamientos. La tentación será muy poderosa. Aunque se sitúen por encima del bien y del mal.

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