No es solo Rato y Caja Madrid-Bankia el paradigma de la corrupción moral y la mala gestión de una entidad pública cómo una Caja de Ahorros. La Banca pública que tanto daño nos ha hecho a todos. Antes que él hubo otros y vendrán más después de la caída de Rodrigo Rato. A izquierda y derecha. Narcís Serra no dejará solos a Rodrigo Rato y Virgilio Zapatero( PSOE pero no es familia de Zp) cómo exministros enfangados en asuntos judiciales. Juan Pedro Hernández Moltó, ex Presidente de Caja Castilla La Mancha además de diputado nacional y exsecretario regional del PSOE de Castilla La Mancha, se dió de baja ayer cómo militante del PSOE en una operación parecida a la suspensión de militancia solicitada por Rodrigo Rato del PP al verse abandonados por su partido. Cuando huele mal, no se respetan galones adquiridos. Se suelta lastre sin más.

La petición de baja de Hernández Moltó viene motivada por la petición de la Fiscalía Anticorrupción de dos años y medio de cárcel por un delito societario al falsear las cuentas de la entidad. Una Caja de Ahorros más sumida en un agujero negro de corrupción y nefasta gestión que ha propiciado un coste enorme en el rescate de diversas entidades. La situación de Moltó, y Rato y Narcís Serra, es un ejemplo claro de colusión entre lo público y privado. Haciendo bueno el dicho de la exministra de Cultura Carmen Calvo de que el dinero público no es de nadie, estos supuestos gestores lo tomaron al pie de la letra para aprovechar sus cargos en su beneficio personal o político. El caso de la “gestión” de Moltó es casi calcado del milagro de la multiplicación del pan y los peces o cómo convertir 182 millones de euros de pérdidas en 30 millones de beneficio.

La trayectoria de Hernández Moltó es la propia de un profesional de la política.

– Entre 1983 y 1988, consejero de Economía y Hacienda en Castilla La Mancha bajo la Presidencia de José Bono.

– Entre 1989 y 1999, diputado en el Congreso de los Diputados

-Entre 1990 y 1997, secretario general del PSOE de Castilla La Mancha además de candidato a la alcaldía de Toledo en 1999.

Diversos puestos de responsabilidad política antes de llegar a la Presidencia de Caja Castilla La Mancha, CCM, sin tener los conocimientos y la capacidad necesarios para un puesto de ese calibre . Pero eso era lo de menos. El asalto a las Cajas de Ahorros por parte de partidos políticos, sindicatos y organizaciones empresariales no requería de profesionales sino de personas comprometidas con el poder político y, sobre todo, obedientes. No es extraño que CCM tuviera que ser rescatada con un agujero de unos 9.000 millones de euros. De Hernández Moltó no se conocen, al menos hasta el momento, ejemplos cómo el uso de las tarjetas B realizado por Rato y el resto de consejeros de Caja Madrid-Bankia. Lo que sí conocemos es el despilfarro de sus recursos en financiaciones de dudosas, y desastrosas, inversiones bajo los auspicios de los Gobiernos regionales presididos por José Bono y José María Barreda. Sin ir más lejos el aeropuerto de Ciudad Real que no tiene nada que envidiar al aeropuerto fantasma de Castellón de Carlos Fabra.

Es el mismo Hernández Moltó que se aprovechó de Mariano Rubio en una comparecencia parlamentaria en 1994 por el escándalo Ibercop para reprocharle su falta de honradez en una humillación pública que el no ha sufrido. Habían defendido a Rubio pero cuando su situación se hizo insostenible lo dejaron caer por la borda. Y allí estaba Hernández Moltó para realizar el trabajo sucio. Oírle hablar de dignidad es cómo ver llover con el sol luciendo en su máximo esplendor. Algo extraño. Hernández Moltó se va del PSOE pero su obra, y sus consecuencias, siguen muy presentes.

El círculo vicioso de las Cajas de Ahorros no parece tener fin. Solo queda esperar que sigan desfilando el resto de actores implicados. Y no son pocos.

 

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