Una de las mayores sorpresas de las últimas elecciones autonómicas fue la victoria en Extremadura del PP encabezado por el actual Presidente de la Comunidad, José Antonio Monago. Su victoria en uno de los tradicionales feudos electorales del PSOE le aportó un plus de notoriedad ya que, aunque espectacular, su victoria por mayoría simple no alcanzaba para superar la suma de los escaños de PSOE e Izquierda Unida. Pero después de años de sufrir la humillación y el  constante por parte de los socialistas, IU Extremadura decidió abstenerse en la votación decisiva, negando su apoyo al derrotado Vara, y Monago se convirtió en Presidente regional. Unos meses más tarde Javier Arenas ganó en similares circunstancias en Andalucía, mayoría simple, pero aquí sí gobiernan PSOE e IU, primero con el hoy encusado Griñán por el escándalo de los ERES y luego por Susana Díaz. Dos feudos históricos del PSOE, nunca habían perdido hasta 2011, pero con distinto resultado de Gobierno.

La carrera de José Antonio Monago es clásica en su recorrido. Concejal, diputado autonómico, senador y Presidente de Comunidad autónoma. Desde el inicio de su mandato en el Gobierno de la Comunidad extreñema se ha caracterizado por sus continuas apelaciones a la honradez, mano dura contra los corruptos y una cierta disidencia dentro de la ortodoxia de su partido que le hacía desmarcarse de algunos de sus postulados, sobre todo en la fallida reforma del aborto planteada por Gallardón a instancias de Rajoy. Monago siempre estaba presente en los medios de comunicación. Bien por sus reformas impositivas, bien por pedir una renta básica en Extremadura siguiendo los postulados de la izquierda o pidiendo mayor dureza en su partido contra la corrupción, sobre todo en el escándalo de las tarjetas black y la Operación Púnica.  Precisamente por su gusto por los focos había mucha gente esperándole, dentro y fuera de su partido.

Fuente: Faro de Vigo

Fuente: Faro de Vigo

 

La semana pasada estalló el escándalo. El diario Público reveló que entre Mayo de 2009 y Noviembre de 2010, mientras era senador, realizó 32 viajes privados a Canarias con cargo al Senado. En businnes, of course. Esos viajes eran para visitar a su pareja Olga María Henao. Rápidamente, Monago salió a defenderse diciendo que eran viajes de trabajo y que él pagaba todos sus viajes privados. Un gran error porque al día siguiente rectificó diciendo que devolvería al Senado el importe de los viajes que habían generado controversia. ¿ Cuando mentía Monago?. ¿ Al principio o al final?. Porque no se puede decir la verdad al mismo tiempo en dos cosas opuestas. O los pagaba( y no tendría que devolverlos) o no los pagaba.

Una historia que da mucho más de sí, el cotilleo tan extendido en españa, porque Monago no es la única persona, ni mucho menos, que ha realizado viajes privados gratis total con cargo al Presupuesto público. El diputado por Teruel del PP, Carlos Muñoz Obón, también viajó en numerosas ocasiones a Canarias para visitar a su pareja, casualmente la misma Olga María Henao a la que visitaba Monago. ¿ Cuál es la diferencia?. Pues que mientras Carlos Muñoz ha dimitido de su cargo, Monago sigue al frente del Gobierno extremeño, apoyado públicamente por Rajoy( al menos de cara a la galería) proporcionando munición gratis para los adversarios. Parece ser que la jefa de Carlos Muñoz, la presidenta aragonesa Luisa Fernanda Rudí, es mucho más exigente que el jefe de Monago, Rajoy, ante conductas tan poco éticas.

Lo importante no es a quién visistara Monago. Lo relevante es que lo hacía con cargo al presupuesto público del Senado. Es decir, a los contribuyentes. No se trata de caer en populismos extremos y demagógicos. Debería ser lo más normal del mundo que las autoridades públicas tengan algún tipo de convenio con las aerolíneas para desplazarse siempre y cuando sea en función de su trabajo. No para disfrutar de viajes privados. Y si te pillan, tienes que irte. O que tu jefe prescinda de ti.

Anuncios