La política es cómo un ring de boxeo. No creo que descubra nada nuevo. Y si te dedicas a menospreciar, insultar y tratar con prepotencia a tus adversarios, éstos buscarán debajo de tus alfombras cualquier sombra de duda que arroje tinieblas sobre tu comportamiento. Y, salvo que tengas una ética inabordable, acabarán encontrando tus trapos sucios. Eso es le que le ha ocurrido a Íñigo Errejón, uno de los fundadores y lideres de Podemos junto a Pablo Iglesias y Juan Carlos Monedero además de jefe de campaña para las exitosas elecciones europeas. Esta semana se ha descubierto, gracias a una información de El Mundo, que sin llegar a ocupar todavía un cargo público es capaz de actuar cómo cualquier representante del PP o PSOE a los que tanta critica. La casta cómo ellos lo llaman. Pues bien. Ahora le toca a él recibir las críticas.

Errejón cobra 1825 euros mensuales de beca pública por un trabajo en la Universidad a la que no le dedica el tiempo necesario según reconocen en Podemos. Básicamente porque no se puede dirigir la campaña electoral de un partido nuevo, preprarar su estrucutura y dedicar las 40 horas semanales para las que se le ha contratado. 40 horas semanales equivalen a una jornada de 8 horas de lunes a viernes. En mitad del inicio de la andadura política de Podemos. Salvo que en su universo leninista los días tengan 40 horas. ¿Un ejemplo de dedicación extrema o una labor de ocultación para cobrar ese dinero sin dar un palo al gua?. La respuesta la puede dar el propio Errejón y es presentando los trabajos trimestrales que tenía que elaborar y comprobar si ha sido es él quién los ha realizado en tiempo y forma. Además de echarle la culpa a los medios de comunicación y esparcir el ventilador contra la casta cómo hará sin duda alguna.

El trabajo para el que ha sido contratado es de análisis de las políticas públicas de la vivienda en Andalucía y si fuéramos mal pensados diríamos que le cuadra muy bien a Errejón porque su puesto fue adjudicado por Alberto Montero, profesor de Economía Aplicada de la Universidad de Málaga, miembro del Consejo Ciudadano de Podemos y de la Fundación Centro de Estudios Políticos y Sociales, actualmente Vicepresidente. Es la misma Fundación qué desde 2002 ha recibido al menos 3,7 millones de euros en subvenciones del Gobierno de Venezuela de su admirado Hugo Chávez por labores de asesoramiento y de la que también formaba parte el lider político del momento, Pablo Iglesias y el propio Errejón. Era su principal y, en algunas ocasiones, único cliente. De sobra es conocida la admiración de los dirigentes de Podemos por la República bolivariana encarnada ayer por Hugo Chávez y hoy por Nicolás Maduro. La hemeroteca está llena de ellas y no hace falta incidir mucho más en lo que ya se sabe.

Para que todo quede en casa, o casi, el acuerdo por el que Errejón recibe el dinero es creado por un acuerdo entre la Consejería de Fomento de la Junta de Andalucía, dirigida por Izquierda Unida en la persona de la antisistema de salón Elena Cortés, y la Universidad de Málaga. Y si fuéramos todavía más mal pensados nos chirriaría un poco que para un puesto tan goloso solo se presentara Íñigo Errejón al que le cuadraba el perfil buscado cómo un guante. Y más aún. El encargado de verificar el proyecto de investigación es la propia consejería de Fomento de la Junta de Andalucía que financia el proyecto con 248. 000 euros que ahora advierte que puede reclamar si no se justifican los trabajos. Misterios de la casta. O de la ciencia.

Lo cierto es que no es nada ilegal, si no se demuestra lo contrario, pero para describir la situación vendría muy bien aplicar la máxima: Di de lo que presumes y te diré de lo que careces. Porque Errejón ha anunciado que dejará su puesto pero lo hace cuando lo han descubierto. No antes. Tiene casi la misma capacidad de rectificación de José Antonio Monago para explicar el placer de volar a Canarias.  Por supuesto tampoco llega al nivel de Bárcenas y del saqueo de la Banca pública que representaban las Cajas de Ahorros en España. Una banca pública que Podemos quiere resucitar. Pero por algo se empieza. Sembrar odio es lo que tiene. Que se recogen tempestades. Bienvenido a la casta Íñigo Errejón.

Anuncios