Google cierra a partir del 16 de Diciembre su servicio de noticias, Google News, en España. Un servicio de noticias gratuito y sin publicidad por el cual enlazaba a las noticias de las principales cabeceras periodísticas de este país. Un cierre que no debería extrañarnos por dos causas principalmente. En primer lugar, por la miopía y la ignorancia de los jefes de las empresas periodísticas y de comunicación acostumbrados a que el Gobierno les saque las castañas del fuego cuando se encuentran en dificultades. Y en segundo lugar por contar con un Gobierno preocupado en tener contentos a los editores y a los que no duda en ayudar creando legislaciones específicas para aumentar sus ingresos. Sobre todo en una época de declive y próxima desaparición de los periódicos en papel que amenaza su existencia futura. En la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual se establece la obligatoriedad de que los servicios de agregadores de noticias, como Google News, abonen una tasa a los editores a modo de compensación por el uso de sus contenidos.

El pensamiento de los editores es sencillo. Erróneo pero sencillo. Si Google News enlaza a nuestras noticias, debemos cobrar por ello. Una mordida en toda regla cual polícia mejicano conchabado con el narcotráfico de turno. El servicio de Google News es gratuito y voluntario. Los editores han tenido que pedir a Google ser indexados para aparecer en su resultados y, con ello, han visto aumentar las visitas a sus webs con el consiguiente aumento de sus ingresos por publicidad. Google les hace tener más visitas y, además, le quiere cobrar por ello. El negocio de Google es otro. Ellos no ganan dinero por su servicio de noticias sino que es un valor añadido que ofrecen. Los editores de prensa si que lo notarán. Después de años de crisis donde sus ingresos publicitarios han caído en picado, ahora les toca bajar aún más sus ingresos gracias a su ceguera.

Google News abandona España pero los editores de Prisa, Planeta, Unidad Editorial y Vocento, por destacar a los principales, seguirán entre nosotros y seguiremos sufriéndolos. Llama especialmente la atención que el Gobierno ayude, aunque sea para pegarse un tiro en el pie, a los grandes editores porque la mayoría animan y dan cancha a sus rivales políticos. Todos conocemos la rivalidad entre Prisa, el poder fáctico fácilmente reconocible, y el PP. Ya no está Polanco y la deuda de Prisa hace extraños compañeros de cama, la vicepresidenta Soraya y Juan Luis Cebrián. Pero Prisa segurirá siempre orbitando alrededor del PSOE o de quién le sustituya en el liderazgo de la izquierda. Esos son sus lectores y sus oyentes de la SER. Por otro lado, Planeta juega a los dos bandos. Cómo propietaria de Antena 3 utiliza La Sexta para atizar al Gobierno y Antena 3 TV para contemporizar.

¿ Qué pasará ahora?. Primero, las visitas a las páginas de los principales periódicos españoles bajarán entre un 10 y un 20% en las estimaciones más optimistas y verán bajar drásticamente sus ingresos por publicidad que dependen del volumen de visitas. Segundo, las empresas editoras de prensa llorarán por las esquinas después de haberse pegado un tiro en el pie y pedirán ayuda al Gobierno( y al Papa Francisco si fuera necesario) para que Google News vuelva a España ya que cuenta con el 98% de las preferencias de los internautas españoles a la hora de buscar contenidos. Sitios agregadores cómo Menéame tendrían una difícil supervivencia en españa y tendrían que irse fuera.

Mi vaticinio es que los editores, ante la pérdida de visitas e ingresos, tratarán de negociar la vuelta de Google News. Si los afectados fueran solo ellos, la opción sería fácil. Que les den. Pero habrá otros muchos afectados. Los usuarios particulares perderíamos una herramienta muy útil y multitud de periódicos online que tienen un gran tráfico derivado de este servicio, y que no piden que Google les pague, verán también sus visitas bajar. Es lo que tiene legislar para las grandes corporaciones olvidando al resto.

Anuncios