Con la convocatoria de elecciones anticipadas en Andalucía el 22 de Marzo, la Presidenta de la Junta de Andalucía Susana Díaz se juega su futuro político a todo o nada. Y también se juega el futuro del PSOE en una apuesta muy arriesgada en la que triunfa rotundamente o fracasa de forma estrepitosa. No hay medias tintas en estas elecciones. La victoria del PSOE y Susana Díaz en las próximas elecciones está garantizada pero es imposible que logre mayoría absoluta. La razón oficial por la que se adelantan las elecciones es por la falta de confianza entre PSOE e IU en Andalucía. La famosa inestabilidad que dice la Presidenta que hay entre los socios de Gobierno. Una inestabilidad que no existía hace menos de un mes cuando aprobaron los Presupuestos. Pero las razones verdaderas son otras.

El adelanto de las elecciones viene marcado por tres circunstancias.

– En primer lugar, la ambición personal de Susana Díaz por dar el salto a la política nacional como lideresa del PSOE sustituyendo a Pedro Sánchez. Para ello, necesita presentarse a unas elecciones como cabeza de lista y ganarlas. La vida política de Susana Díaz viene marcada por su ascenso a través del aparato del partido. Es Presidenta por dedazo de Griñán, antes de huir a Madrid, como éste lo fue por dedazo de Manuel Chaves, ambos comprometidos hasta las cejas en el escándalo de los ERES. Necesita que se visualice su liderazgo y no hay mejor escenario para ello que ganar unas elecciones.

– En segundo lugar, el ascenso imparable en todas las encuestas de Podemos desde las elecciones europeas de Mayo 2014 aconseja adelantar las elecciones todo lo posible para pillar a Podemos sin una estructura sólida de partido en Andalucía ya que, a diferencia de otras regiones, su implantación en Andalucía parece que va mucho más despacio. Si Podemos ya ha fagocitado a Izquierda Unida y se coloca por delante del PSOE en algunas encuestas a nivel nacional, la intención de Susana Díaz es cogerles sin la suficiente preparación. El final de IU, perdidos ante el empuje de Podemos, resistirá más en Andalucía que a nivel nacional. Pero serán superados por ellos. La presumible candidata de Podemos a las elecciones andaluzas será la eurodiputada Teresa Rodríguez que lleva semanas buscando el cuerpo a cuerpo con Susan Díaz. De momento no lo ha conseguido.

– Y en tercer lugar, el embarazo de Susana Díaz. Que duda cabe de que juega un factor fundamental en el adelanto de las elecciones. No por casualidad, el embarazo se filtra el mismo día que Susana Díaz acude a inaugurar un colegio, en Enero, y en la misma semana en la que se empieza a hablar de la posibilidad de adelantar las elecciones. Las excusas principales son dos: el anunciado viaje de Diego Valderas a los saharauis, cuando las relaciones entre Junta y Marruecos son excelentes, y el futuro referendum que anunció el nuevo coordinador general de IU Antonio Maíllo para Junio, en el cual los militantes de IU decidirían si continuaban con el pacto de Gobierno. Al final no será necesario.

Como decíamos al principio, el PSOE andaluz va a ganar las próximas elecciones autonómicas andaluzas. Recuperará el primer obtuvo que obtuvo el PP en las elecciones anteriores. Sin duda alguna. Pero lo hará sin mayoría absoluta perdiendo votos y escaños dejándole en una situación más precaria. Y tendrá solo dos opciones: o reeditar el gobierno de coalición y el pacto de legislatura con Izquierda Unida, algo improbable porque están acabando tirándose los trastos a la cabeza, o recurrir a pactos concretos y variables con el PP andaluz, con la propia IU o con Podemos. La entrada de UPYD y Ciudadanos parece muy difícil. En cualquier caso, un panorama postelectoral complicado de manejar que puede provocar una gran inestabilidad. Precisamente lo que Susana Díaz no se ha cansado de repetir que quiere evitar.

Las circunstancias políticas han cambiado mucho en el PSOE y en la Junta de Andalucía en apenas 6 meses. El verano pasado la estructura del PSOE andaluz se volcó para apoyar a Pedro Sánchez como futuro secretario general. Susana Díaz amagó con presentarse pero la elección directa por los militantes del futuro lider le hizo cambiar de opinión y apoyar a Pedro Sánchez para que no saliera elegido Eduardo Madina. Ahora, Pedro Sánchez no le vale. Y es verdad que parece que no tiene, de momento, la suficiente madera de lider y que está más preocupado por la imagen que por los contenidos. Pero apenas lleva 6 meses. Y recogiendo el testigo del desastre dejado por Zapatero y mantenido a flote, a duras penas, por Rubalcaba.

En Andalucía las cosas son distintas. El liderazgo de Susana Díaz es sólido, dominando todas las provincias. Enfrente tiene poco de lo que preocuparse. La elección de Moreno Bonilla como “lider” del PP andaluz augura muchos años de oposición al PP. Pero los más perjudicados por el adelanto de las elecciones son los amigos de IU. Es la primera vez que tocan poder en la Junta de Andalucía y van a ser despedidos de mala manera sin saber muy bien por qué. Lo que sí es seguro que muchos familiares de cargos de IU saldrán de sus puestos oficiales de aquí a poco. Derrotados por la ambición de Susana Díaz.

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