Suele quejarse Tania Sánchez, con razón, de que casi siempre se le pregunta por su relación personal con el lider de Podemos, Pablo Iglesias. Pero no puede negar que la pregunta es pertinente si además de ser su pareja, sus propuestas políticas coinciden con las de él siendo ambos, hasta ahora, de distintos partidos. Con más razón si en la rueda de prensa en la que anuncia que abandona IU, Tania Sánchez proclama que buscará pactar con Podemos desde una formación propia de próxima creación. Algo que nadie dudaba. Que se irá, bajo cualquier formato o fórmula, buscando el abrazo político con Podemos en una candidatura de unidad popular y la confluencia electoral con el partido de su pareja. Pablo Iglesias ya le ha tendido la mano para ello. Esto era algo que tampoco nadie dudaba. Dentro de Izquierda Unida hay muchos miembros que ven a Tania Sánchez cómo un submarino de Podemos dentro de la organización. Dispuesta a todo con tal de dinamitar su propio partido. Cómo Alberto Garzón. Y una vez consumado el derribo de IU, ahora toca el PSOE. Tercero ya por detrás de Podemos en el último barómetro del CIS con la inestimable ayuda de Zapatero, Bono y su reunión con Pablo Iglesias a espaldas de Pedro Sánchez.

Esta semana se ha consumado la huida de Tania Sánchez hacia Podemos. Abandona Izquierda Unida por dos causas principales. Primero, por las divergencias internas en Izquierda Unida acerca de la posible confluencia con Podemos en las próximas elecciones municipales y autonómicas. Y segundo, por los escándalos derivados de su actuación cuando era concejal en Rivas y concedió, junto a su padre también concejal, cuantiosas subvenciones superiores al millón de euros a la empresa de la que su hermano era administrador único, Aupa. Una cosa tiene que ver con la otra. Si finalmente era imputada, los estatutos de IU impiden que cualquier persona imputada pueda presentarse a unas elecciones. Además, si dimite de su cargo de diputada en la Asamblea de Madrid, su proceso se retrasará al pasar a la Justicia ordinaria y no llegará antes de las elecciones.

Porque la imagen de Tania Sánchez ha quedado muy tocada al conocerse los múltiples chanchullos suyos con la empresa de su hermano en el Ayuntamiento de Rivas. Concesiones a la empresa de su hermano votando ella misma la concesión cuando tenía que ausentarse de la votación. Y alegando que desconocía que su hermano era el administrador único de Aupa y que tenía la sede en la casa del padre. Será republicana pero se parece mucho a las excusas de la Infanta Cristina. Si te dedicas a atacar a los demás con un discurso moral y ético y tienes los pies de barro, lo normal es que te ecuentren debilidades en forma de presunta corrupción. Si hasta el Gran Wyoming la criticó en La Sexta. Cómo no sería la cosa.

Lo que realmente sucede dentro de Izquierda Unida es algo que ya veníamos anunciando aquí desde hace algún tiempo. El final de Izquierda Unida. La irrupción de Podemos desde las pasadas elecciones europeas y su consolidación en todas las encuestas a partir de entonces como alternativa de poder provocaron una fractura interna en IU entre la vieja guardia y las nuevas generaciones emergentes. La vieja guardia tiene muchos recelos a la hora de diluir la marca de la coalición en diversas plataformas electorales, tipo Ganemos para las municipales, y perder poder e influencia en la estrategia política. Las nuevas generaciones con Alberto Garzón( no se puede vivir con tanto odio dentro) y Tania Sánchez a la cabeza preferían aliarse con Podemos en las elecciones. Una confluencia que desangraría a IU y que le hace perder votos cada día que pasa. Por una razón muy sencilla: la gente prefiere el original a la copia. Si votar IU es votar Podemos, gran parte de los votantes elegirán la papeleta de Podemos o a quién apoye Podemos.

En el caso concreto de IU Madrid la situación es realmente complicada. Tania Sánchez ganó las elecciones primarias dentro de la coalición y era la candidata en las próximas elecciones autonómicas. Junto al ganador de las primarias al Ayuntamiento, Mauricio Valiente, constituían el ala crítica de la federación madrileña que había perdido por escaso margen, 51% frente al 49%, el último Congreso. Desde entonces, las rivalidad y la tensión no habían desaparecido. El escándalo de la tarjetas de Caja Madrid-Bankia vino a continuar la batalla interna al pedir el sector de Tania Sánchez, con el apoyo de Alberto Garzón, la dimisión y salida inmediata de dos históricos pesos pesados de IU Madrid: los portavoces Gregorio Gordo y Ángel Pérez, al estar salpicados por el uso indebido tarjetas de la entidad. El todavía coordinador general Cayo Lara fue más prudente: suspensión de militancia. Estos dos bandos internos son los mismos que difieren en la estrategia ante Podemos. Tania Sánchez y los suyos promueven la confluencia directa sin más con Podemos y el sector oficial prefiere una coalición clásica antes que diluir, y destruir, las siglas de Izquierda Unida. Una batalla por el control del proceso. Una batalla por el poder. O por las migajas del poder.

Esa estrategia equivocada de IU vamos a verla muy pronto. En las elecciones andaluzas del 22 de Marzo, Podemos pasará por encima de IU Andalucía a pesar de que en este territorio resiste mejor que en otros el avance de Pablo Iglesias y los suyos. El coordinador general de IU Andalucía es Antonio Maíllo, el principal apoyo de Alberto Garzón en su candidatura a las Elecciones Generales. Personalmente me parece un tipo honesto aunque no comparta sus ideas políticas. Pero Susana Díaz le ha metido un gol por la escuadra con la ruptura del gobierno de coalición en la Junta de Andalucía y la convocatoria de elecciones anticipadas. Que le salga bien o mal a Susana Díaz es otra cosa. Pero que tu socio de gobierno consiga aprobar los Presupuestos con tus votos y al mes siguiente disuelva el Gobierno andaluz es de una ingenuidad política asombrosa.

Alberto Garzón sale muy tocado de la huida de Tania Sánchez. El candidato de IU a La Moncloa se ha retratado en varias ocasiones como su principal aliado y se queda ahora con un papel curioso. Además de candidato a la Moncloa es secretario de Convergencia de Izquierda Unida. Entre sus tareas está la de buscar la confluencia con otros movimientos de cara a las elecciones. Pero es difícil que te tomen en serio cuando no eres capaz de llegar a a acuerdos dentro de tu mismo partido y tus aliados huyen del mismo.

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