El Real Madrid de Baloncesto vivió la temporada pasada señales contradictorias. Después de practicar durante meses uno de los mejores baloncestos en mucho tiempo del baloncesto europeo( espectacular, vistoso, rápido y efectivo), llegó al final de la temporada desfondado. Perdió la final de la Euroliga y de la ACB dejando un mal sabor de boca a la que podría haber sido la mejor temporada de su historia. El deporte se ha convertido también en resultadista. A pesar del lleno continuo en el pabellón y la admiración de mucha gente, la temporada quedó incompleta al escaparse los títulos más importantes. La Final ACB ante el Barcelona que siempre escuece un poco más.

El verano tampoco fue tranquilo. El Real Madrid impuso a Pablo Laso el cambio de sus ayudantes habituales por Tabak. Un cambio que se interpretó, correctamente, como una pérdida de confianza de la directiva en el entrenador. Pero a partir de ahí, se tomaron unas decisiones para reforzar el equipo que, al ganar la Copa del Rey, se han visto que eran las adecuadas. En las finales, algunas veces no basta con la calidad del equipo. Se necesita carácter e intensidad cuando se apaga la luz en ataque. En resumen, disponer de alternativas( y usarlas, ¿verdad Orenga?) para mejorar el equipo. Se fichó a Andrés Nocioni y al lituano Jonas Maciulis que proporcionan al equipo un plus de intensidad defensiva que hacía falta, carácter y alternativas en ataque. Nocioni imprimió un ritmo alto a la defensa, puso 4 tapones en la final y convirtió 2 triples jugando como un 4 abierto supliendo la baja de Mirotic.

La Copa del Rey de Baloncesto se ha convertido en un coto privado de Madrid y Barcelona en los últimos años. 5 de las 6 últimas finales las han protagonizado ellos, con 3 victorias para el Real Madrid. La única que no monopolizaron se la llevó el Barcelona tras derrotar al Madrid en cuartos de final después de dos prórrogas. Unos partidos plenos de intensidad y con alternativas, alguno de ellos decididos en el último segundo. De Solozábal en los años 80 a la canasta de Sergio Llul en 2014 que dio el título al Real Madrid. La irrupción de Pau Gasol en el estrellato fue, también, en una Copa del Rey, Concretamente, en la final de 2001 en Málaga donde destrozó al Real Madrid. El mismo campeonato que ha coronado a Rudy Fernández con su tercer MVP de la Copa, siendo el primer jugador en alcanzarla. Gran exhibición de Rudy en la final con 16 puntos, 4 rebotes, 5 recuperaciones y 4 asistencias dejando de lado algunas de sus tonterías recurrentes en los últimos años en forma de técnicas gratuitas.

Porque Rudy siempre aporta. Aunque no anote, está en todos los sitios. Defiende, roba balones y provoca faltas en el contrario. Algo que no supieron valorar bien en Portland al dejar reducido su papel a poco más que un francotirador desde la línea de tres puntos. Pero no solo fue cuestión de Rudy. La valentía y clase de Sergio Rodríguez se dejó notar en los minutos finales así como la aportacion del incombustible Felipe Reyes. Además, Pablo Laso le ganó la partida a Xavi Pascual que hizo unas cosas muy raras como jugar los últimos minutos sin base, dejando a Marcelinho Huertas en el banquillo cuando se decidía el partido. Luego nos enteramos que tuvieron bronca al final del partido. Puede que ahí esté la clave. ” No llegamos al 100%“. Es lo que decía el entrenador del Barcelona justo antes de iniciarse la Copa del Rey. Es cierto. aún así llegaron a la final. Y compitieron.

PD: La peor imagen, al menos para mí, es la que ha transmitido Juan Carlos Navarro. Da pena ver el estado actual del mejor jugador de la historia del Baloncesto español, junto a su amigo Pau Gasol. Fuera de sitio e intrascendente y con un físico cada vez más debilitado por las lesiones y el desgaste provocado por los años. Ojalá pueda recuperar y volver a disfrutar de su juego.

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