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Dos veces sonó la Marsellesa anoche. Una en la ceremonia oficial de los himnos nacionales. Otra, a capella interpretada por las 27.000 gargantas de aficionados franceses segundos antes de iniciarse el partido. El impresionante himno francés amenazaba con sonar una tercera vez para celebrar la victoria de Francia sobre España y el pase a la final de su selección. Pero Pau Gasol hizo honor a sus palabras. ” Hemos venido para ganar a Francia aquí. Un imperial Pau Gasol que con 40 puntos y 11 rebotes lideró a España para llegar a la final cuando menos se esperaba. Fuera de casa. Con muchas bajas( Navarro, Marc Gasol, Ibaka, Calderón y Ricky Rubio más la de Abrines durante la preparación), con una selección con menos talento que en años anteriores y sin partir como favoritos. Sufriendo en cada partido decisivo para alcanzar el objetivo de luchar por el oro y clasificarnos directamente para los Juegos Olímpicos.

Sin palabras. A pesar de llevar viendo jugar a Pau Gasol desde el Mundial Junior 1999, cuando era uno más de un equipo liderado por Raúl López y Navarro, los adjetivos se acaban para describir su actuación de anoche. Mejor las imágenes. Una noche inolvidable y para recordar. Una victoria sufrida y trabajada de un equipo al que muchos veían derrotado antes de empezar olvidando las ganas de revancha que tenían después de perder en los cuartos de final del Mundial 2014 en España a manos de Francia. Le dimos vuelta a la tortilla francesa de la mejor manera posible.

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Era evidente que si España quería tener posibilidades de ganar el Eurobasket 2015, nuestro libreto de juego tenía que variar algunas cosas. Con menos calidad y talento, nuestro juego ofensivo tenía que girar alrededor de Gasol pero consiguiendo tener el mayor equilibro posible entre juego interior y exterior. Y tirar de concentración, un excelente nivel defensivo, carácter y orgullo. Todo eso, unido a la excelente dirección de Sergio Scariolo desde el banquillo( teníamos entrenador este año de nuevo), son las bases de nuestra victoria ante Francia. Y ante Grecia.

La victoria ante Francia refleja muy bien lo que ha supuesto el campeonato de España. Altibajos en el marcador, alternando momentos de excelencia pero con algunos bajones defensivos puntuales. Ayer no hubo ninguna laguna defensiva. Los 40 minutos de partido y los 5 de prórroga fueron un ejercicio agonístico en defensa que nos dejara opciones para luchar por el partido. Hablamos, como no hacerlo, de la excelencia de Pau Gasol. Pero una de las claves silenciosas del partido fue el marcaje de Sergio Llul, y de Pau Ribas y Sergio Rodríguez, sobre Tony Parker que dejaron al base de los San Antonio Spurs en solo 10 puntos con un nefasto 4/14 en tiros de campo( un 23%). A cada escapada de Francia en el marcador, bajamos el culo para defender más y mejor y recuperar las desventajas en el marcador. Espcialmente remarcable la defensa de Rudy Fernández sobre Batum a pesar de su inferioridad física y de jugar todo el campeonato muy mermado por sus problemas en la espalda.

Con una rotación de solo 8 jugadores en los dos últimos partidos, Francia empleó 9 anoche, las aportaciones de todos eran importantes. En ataque teníamos la consigna clara. Pau Gasol como referente y la irrupción de Sergio Rodríguez, 15 puntos y 3 asistencias, que nos aportaba más ritmo en ataque y más variedad de recursos. Lo decíamos antes del partido. Francia no tiene más calidad y talento que España. Incluso con todas nuestras bajas. Su principal amenaza es el juego físico donde son mucho mejores que nosotros. Y lo demostraron. Durante gran parte del partido nos superaron ampliamente en el rebote ofensivo lo que les concedía segundas opciones en ataque. Y ése fue su principal sustento con un Tony Parker bien marcado y la aparición de Gelabale y Lauvergne que nos hizo ponernos 11 puntos abajo al final del tercer cuarto, 40-51 en el minuto 28.

No nos vinimos abajo que era lo más fácil. Ahí sacaron el carácter y la casta para recuperar poco a poco desde la defensa y cargando de personales a sus jugadores interiores forzando muchos tiros libres impediendo que Francia se escapara más en el marcador dejando un 52-61 a falta de 6 minutos y medio para el final. La vuelta de Pau Gasol después de un descanso nos fue acercando más en el marcador en los minutos finales donde la ansiedad de Francia crecía y crecía mientras las caras de concentración de nuestros jugadores anticipaban la igualdad en el marcador. Lo peor que le podía ocurrir al conjunto francés. Un manojo de nervios en ataque compensado por la permisividad arbitral en determinados momentos del partido, sobre todo hacia el final del tiempo reglamentario.

Otra de las claves de la victoria fue la decisión de Scariolo de sentar en los minutos finales a un Mirotic demasiado blando en defensa y sustituirlo por Felipe Reyes que dio una nueva clase magistral de rebote y defensa ante jugadores mucho más grandes. Con 16 segundos por jugar y tres puntos de ventaja, el miserable Batum nos metió un triple que forzaba la prórroga y Gobert taponaba el último tiro de Gasol. A remar nuevamente con el marcador en contra en el inicio de la prórroga pero con la clara sensación de que podíamos ganar. Y así fue. Llul seguía con su exhibición defensiva sobre Parker, Pau Gasol machacaba a los rivales, Sergio Rodríguez dirigía magistralmente las operaciones mientras Claver cogía varios rebotes en ataque decisivos y junto con Pau y Felipe cerraban el rebote defensivo. Con deja vu incluido al final de la prórroga. A falta de 18 segundos, llegábamos con 3 puntos de ventaja y Claver realizaba una inocente falta sobre Batum mientras lanzaba de tres. Falló los tres tiros libres. Justicia poética para el agresor de Navarro en los cuartos de final de los Juegos Olímpicos de Londres. Cogimos el rebote defensivo y Gasol machacó el aro francés para poenr el 80-75 definitivo. Que pase el siguiente.

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La venganza es uno de los sentimientos más humanos que existen. Sobre todo la deportiva. Después de la derrota el año pasado en nuestro Mundial ante Francia, todos soñabamos con este momento. Pau Gasol más que nadie. Una herida que no hacía más que alimentar el orgullo por recuperarse de la auténtica caída de los dioses que supuso esa eliminación. Ya la tenemos y solo falta la guinda de conseguir el oro el domingo ante Serbia o Lituania. Un detalle. En el Eurobasket 2009 perdimos el primer partido ante Serbia y les ganamos en la final. Sería cerrar un círculo perfecto en el, posiblemente, último Europeo en el que podamos disfrutar de Pau Gasol. Nuestro E.T particular en acertada definición del gran Andrés Montes.

P.S. Sabe especialmente mejor la victoria ante Francia en su casa después de oir las palabras del seleccionador francés Vincent Collet. ” El arbitraje no nos ha dejado defender a Pau Gasol”. Gobert incidía en lo mismo. Hasta Batum tuvo una reacción mejor ante la derrota. Quién lo diría. Además de ser unos malos perdedores, su relación con la realidad es nula. Su fanatismo les impide ver que si el arbitaje fue tan injusto con ellos, ¿ cómo es posible que fueran ganando por 11 puntos al inicio del último cuarto?. Batum no falló los tres tiros libres finales por culpa de los árbitros. Los árbitros no fueron los culpables de que el mejor jugador francés anoche y el que nos hizo más daño, Gelabale, solo jugara 17 minutos. Muchas gracias Collet por el favor.  Se encontraron con una selección que tenía ganas de revancha, con más casta y carácter, que supo manejar mejor las emociones y con el arma de destrucción perfecta, don Pau Gasol.

El partido más difícil del Eurobasket 2015. Y el partido más completo realizado hasta el momento. En cuartos de final y ante una Grecia invicta que había exhibido un gran juego en la primera fase. Jugando a su ritmo, con un partido lento y lleno de interrupciones que nos impedían salir al contrataque, estilo griego clásico, ganamos un partido igualado que nos lleva a semifinales. España se presentaba con el mejor ataque del torneo y Grecia con la mejor defensa del campeonato. Una defensa dura y agresiva para impedir a los rivales hacer su juego. Con esas mismas armas les hemos ganado. Que siga Bourousis llorando y diciendo que les robamos las semifinales del Eurobasket 2007.

Un pase a semifinales logrado a fuerza de carácter y pelea. Con una selección mucho menos talentosa que en ediciones anteriores, las bajas y el paso de los años no perdonan, nos plantamos en unas semifinales de las que no nos bajamos desde 1999, sumando 9 participaciones consecutivas. Ninguna selección presenta este bagaje. Con Gasol y sin Gasol. En el partido de hoy una nueva actuación estelar de Pau Gasol, 27 puntos y 9 rebotes, bien secundado en ataque por Mirotic, 18 puntos, y Sergio Rodríguez más las aportaciones fundamentales de Llul y Felipe Reyes. Con una defensa plena de concentración y un Víctor Claver que por segundo partido consecutivo es imprescindible en defensa, 8 rebotes y 6 de ellos en el último cuarto, llenando el hueco que el maltrecho físico de Rudy Fernández no puede llenar.

Le hacía falta un partido así a Claver, al que siempre se le esperaba y casi nunca aparecía. Scariolo lo repetía una y otra vez. Nuestras opciones de seguir avanzando en el Eurobasket 2015 pasaban por la defensa. Una defensa agresiva, con variantes entre individual y zona y plena de concentración que nos hiciera compensar las bajas sufridas antes y durante el torneo y la preparación. Una defensa que lució solo a ratos en la primera fase y que ha aparecido en los momentos importantes. Como ayer, con un jugador total como Antetokounmpo, 12 puntos y 17 rebotes, una criatura ya en la NBA que con sus 2.11m y 2.30m de envergadura representaba una amenaza para lo que solo podíamos presentar el antídoto de Claver como alero alto. Y con Spanoulis acertado solo por momentos gracias a una defensa coral, ahora Pau Ribas, ahora Sergio Llul que le dejó con solo 4 de 14 en tiros de campo, un paupérrimo 28% de acierto.

Después de un inicio estelar de Llul con dos triples en los primeros minutos, no fuimos capaces de alterar el biorritmo lento griego y tuvimos que jugar su partido. Pocas faltas al inicio, como si nos estuviéramos estudiando de cara al final, y partido igualado con breves estirones hasta llegar al descanso con ventaja española de 39-32. Un buen margen con una anotación corta. Pero a la vuelta de vestuarios nos pasó lo que en otros partidos. Un pobre tercer cuarto y teníamos que remar con el marcador en contra, 52-55. Pero sucedió igual que en el partido de octavos ante Polonia. Con Gasol en el banquillo, apretamos aún más en defensa y nos ponemos por delante hasta que entre nuestra estrella particular para seguir remando hasta la victoria. Una muestra más del carácter especial de una selección que juega mejor cuánta mayor es la presión. De menos a más. Igual que en Eurobaskets anteriores donde si teníamos a todas nuestras estrellas.

Queda Francia. Mañana a las 21.30. La misma a la que dejamos eliminada en los Europeos de 2009 y 2011. La misma que nos eliminó en el batacazo de cuartos de final del Mundial del año pasado en Madrid en el que debía de ser uno de los broches de oro de nuestra mejor generación de Baloncesto. No pudo ser. Después de una primera fase invictos, caímos en el cruce de cuartos ante un rival sin Tony Parker. Ahora, la situación es inversa. Francia acude con todas sus estrellas y nosotros llegamos con muchas bajas. Francia llega invicta, como Grecia, y España llega con una primera fase con muchas dudas pero sacando el carácter y la defensa con Pau Gasol como lider indiscutible. No tienen más talento que nosotros pero son muchos más atléticos y fuertes. La defensa será fundamental y no conceder segundas opciones de tiro. Nuestros roles están claros. Pau Gasol y Mirotic como líderes en el ataque con el resto de jugadores de la rotación aportando puntos en diversos momentos buscando el mayor equilibrio posible entre juego interior y exterior. Y con la mejor defensa posible en un ambiente infernal. Nos tienen ganas los franceses. Su prepotencia habitual y el ambiente favorable les puede llegar a creer que tiene el partido ganado. Como nos ocurrió el año pasado a nosotros en nuestro Mundial. Mejor para ellos. Así la venganza será más dulce.

La crónica sería fácil. Pau Gasol fue ayer más ET que nunca, en acertada definición del gran Andrés Montes. Un 6 de 7 en triples para una actuación redonda de 30 puntos y 6 rebotes. El público francés ovacionó a Gasol cuando se retiraba a falta de pocos minutos del final del partido después de pasarse todo el partido pitando a España. Eso se llama miedo y respeto por una selección que le ha ganado mucho más de lo que hemos perdido con ellos. Incluso con una Francia arrolladora, paliza a Turquía en el cruce de octavos, y una España con muchas bajas y dudas, nos temen. Bien está así.

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Asistimos ayer a un partido donde hubo de todo. Momentos de gran defensa con otros momentos de falta de concentración, y un ataque excelso en algunas fases junto con ataques mal planteados. La baja de Rudy Fernández ayer, ni un solo minuto jugó por sus problemas de espalda, mermaba aún más la falta de talento de nuestros jugadores respecto a campeonatos anteriores. Si a esto sumamos el pinchazo en el gemelo sufrido por Gasol en el calentamiento, el panorama se dibujaba negro. Más dudas en el Eurobasket 2015. El partido parecía confirmar estos temores. Altibajos constantes en el juego, tanto en defensa como en ataque, que nos hacían incapaces de poner tierra de por medio con una Polonia, no nos ha ganado un partido desde los Juegos Olímpicos de 1972, que jugaba sin miedo.

El partido transcurrió así hasta finales del tercer cuarto donde asistimos a una muestra de carácter de la selección jugando nuestros mejores minutos del campeonato justo en el momento en que hay que hacerlo: en los cruces eliminatorios. Aparte de la actuación sobrenatural de Pau Gasol, no es normal que un pivot de 2.15m meta 6 de 7 en triples, asistimos a varias revindicaciones. La más importante, quizás por no esperada, fue la aportación clave de Víctor Claver. Tan criticado, con razón la mayoría de ocasiones, ayer se destapó con una muy buena actuación después de una participación casi testimonial en el campeonato. En defensa aportó agresividad y rebote y los intangibles de de provocar fallos en los rivales. Su buen momento fue recompensado por Scariolo con 25 minutos en pista superando en la rotación a Fernando San Emeterio, titular los dos últimos partidos en sustitución de Rudy.

Otra aportación clave fue la actuación conjunta de Sergio Rodríguez y Sergio Llul, el Dúo Dinámico del Madrid. Con ellos en pista y con una mayor agresividad y dureza en defensa, empezamos a revertir el signo del camino que se encaminaba a un final igualado. Haciendo un mejor juego colectivo, con una mejor defensa, nuestro ataque ganó en velocidad y buscamos más alternativas que el simple pase interior a Pau. Ganamos en alternativas porque jugamos con mejor cabeza en el momento en que podría ser más difícil: con el partido igualado, con el público en contra y con bajas en nuestro equipo.

El camino a seguir está marcado. Necesitamos intensidad, velocidad para poder jugar al contraataque y equilibrio entre el juego interior y exterior para tener más alternativas en ataque. Grecia nos espera el martes a las 18.30 uscando el pase a semifinales y la lucha por las medallas como premio. Un equipo duro y rocoso en el que debemos superar el ritmo lento que impondrán al partido para tratar de que no hagamos nuestro mejor juego. Tienen una generación no tan brillante como las anteriores, con menos fondo de armario, pero siempre son un equipo. Tienen un plan. Nosotros también. Con menos talento que en otras ocasiones( cómo no echar de menos a Navarro, Calderón y Marc Gasol) pero con la ilusión de seguir disfrutando, incluso en la gonía, con este equipo.

Algunas veces la realidad es dura. En el deporte también. Pero debemos ser conscientes de que todo lo ganado por la selección española de Baloncesto no puede mantenerse siempre. Navarro no es eterno. Gasol tampoco. Ni siquiera Felipe Reyes, aunque a veces lo parezca. Pero estamos acostumbrados al caviar, al glamour de un equipo liderado desde principos de siglo por los juniors de oro que ganaron el Mundial junior en Lisboa en 1999 y el Mundial absoluto en 2006. Luego dos europeos consecutivos, 2009 y 2011, con dudas al principio en ambos torneos, y dos finales inolvidables de Juegos Olímpicos ante Estados Unidos. Seguiremos teniendo un buen equipo pero para que salgan otro Pau Gasol y Juan Carlos Navarro pasará mucho tiempo. O no. Nunca se sabe. Ni siquiera en Estados Unidos ha salido otro Michael Jordan o Magic Johnson. No. Lebron James tampoco vale.

El batacazo del Mundial de 2014 nos hizo despertar de un dulce sueño de éxitos prácticamente ininterrumpidos.  Una auténtica caída de los dioses ante el equipo francés. Una mala gestión de Orenga en el torneo y hacer el peor partido en el cruce de cuartos contra Francia nos eliminó. Scariolo vuelve para manejar un grupo que conoce en gran parte tratando de recuperar las sensaciones con él a los mandos en los Europeos de 2009 y 2011.

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Hoy empiezan los cruces de octavos de final del Eurobasket 2015. Nuestro habitat natural y donde mejor jugamos alcanzando siempre, como mínimo, las semifinales desde 1999. Pero llegamos a este Eurobasket con muchas dudas condicionados por las numerosas ausencias que tenemos. Navarro con su fascitis permanente. Ricky Rubio y Calderón con una temporada plagada de lesiones. Marc Gasol por decisión propia después de firmar el contrato de su vida con Memphis. Ibaka por la decisión salomónica de llevar a Mirotic. Y en plena preparación, otra fascitis nos hace perder a Alex Abrines, el mejor tirador puro que tenemos. Tampoco ayudó la gira de preparación diseñada por José Luis Sáez, más pensada para los ingresos de la Federación que para preparar el Europeo. Una gira sin partidos contra rivales potentes y con todos los partidos disputados en casa. Nada nuevo. Scariolo se encargó de recordar varias veces que cuando el llegó al cargo la preparación ya estaba diseñada.

Una vez en el torneo, nuestra primera fase se caracteriza por luces y sombras. Día y noche con un intervalo de pocos minutos en el mismo partido. Como si hubiera un timón que cambia el rumbo. Ahora minutos espléndidos, ahora una pájara descomunal. Nos clasificicamos para el cruce de octavos como segundos en el grupo más difícil del torneo. Victorias fáciles frente a Turquía e Islandia y sufrimiento hasta el último segundo contra Alemania curiosamente en el mejor partido de forma global hasta el momento. Pero derrotas frente a Serbia y frente a Italia con Belinelli y Gallinari como estiletes que nos destrozaron a base de triples.

Claros y oscuros que se traducen en que somos el equipo que más anota y el que menos balones pierde por partido. Pero con una defensa blanda y lenta en ocasiones que nos hace llegar tarde a cubrir al rival. Con Scariolo de nuevo en el banquillo, ésa debería ser una de nuestras armas más fuertes. Buena defensa para hacer transiciones rápidas al aro rival. El ADN histórico de nuestro baloncesto que estamos exhibiendo en pequeñas dosis. Otro desajuste es el equilibrio entre juego interior y exterior. Con Mirotic, Pau Gasol y Felipe Reyes, más las aportaciones de Willy Hernangomez, el juego interior nos proporciona un buen número de puntos. Pero el tiro exterior está faltando. El debutante Pau Ribas es nuestra mejor baza y está cumpliendo con creces pero nos hace falta el acierto de Sergio Llul y de Sergio Rodríguez. Contra Alemania el Chacho cumplió jugando su mejor partido y siendo nuestro mejor hombre y Llul jugó con agresivas penetraciones compensando su falta de acierto desde la línea de tres.

Y poco más. La falta de Abrines y la poca aportación de Rudy Fernández por sus problemas de espalda lastran nuestro juego. Rudy está jugando infiltrado cada partido soportando un gran dolor. Se le nota en la cara. Cualquier esfuerzo lleva aparejada una cara de sufrimiento. Ésta es una de las claves. Rudy aporta intensidad en el juego, una gran defensa y tiro desde fuera. Pero sus minutos están muy medidos por su condición física. De su posible, pero incierta, mejoría física, pasan algunas de nuestras mejores opciones. Tanto en ataque como en defensa. Esos intangibles que no salen en las estadísticas y que le hacen ser básico en nuestra selección.

Llegamos a la segunda fase sin brillo. Pero estamos ahí. En los cruces donde se deciden los torneos. Lo anterior sirve de poco. Mi esperanza es que en el partido contra Alemania jugamos el encuentro más serio hasta el momento. Precisamente cuando llegan los partidos clave. Y esta selección es ahí donde mejor se desenvuelve. Esta tarde cita a las 18.30 en los octavos de final contra la Polonia de Gortat. Para llegar a los Juegos Olímpicos de Rio hay que pasar obligatoriamente a cuartos de final, solo los finalistas tienen plaza directa y del tercero al séptimo jugarán un Preolímpico. Sería el broche perfecto para la mejor generación de baloncesto de nuestro país.

Era insostenible. La situación de Orenga tras el papel de España en el Mundial de Baloncesto 2014 no dejaba lugar a dudas. No podía seguir al frente de la selección. No eran solo los gritos de Orenga, dimisión al finalizar el partido contra Francia de cuartos de final. El run run alrededor de lseleccionador sonaba incluso ganando de 20 puntos por su escasa capacidad para dirigir el equipo. Sucedió lo que algunos ya señalábamos el año pasado durante el Europeo de Eslovenia. Orenga no es un entrenador, al menos hasta el momento, que pueda dirigir a la selección española ni a ningún equipo de alto nivel. Haber sido un buen jugador de Baloncesto no es garantía de que vaya a ser un buen entrenador de Baloncesto. La decisión inicial del Presidente de la Federación, Jose Luis Sáez, de no tomar ninguna decisión hasta Noviembre era una quimera. Decía que sería algo cobarde e injusto tomar una decisión en caliente. Orenga ha dimitido hoy, a pesar de manifestar que se sentía con fuerzas para seguir, y no sabemos si José Luis Sáez seguirá pensando que tomar decisiones es algo cobarde e injusto.

Orenga no tiene cintura para tratar de resolver y revertir situaciones comprometidas. Apenas es capaz de poner en práctica variantes tácticas que puedan alterar el ritmo de un partido. Y lo más importante: no ha sabido gestionar el capital humano que tenía a su disposición, la mejor plantilla que hemos tenido nunca. Ha infrautilizado algunos jugadores y sobreutilizado a otros, a pesar de no ser necesario y poniendo en riesgo su condición física para futuros partidos. Ver a Pau Gasol cargado de minutos en partidos intrascendentes no es la mejor manera de tratar de ganar un campeonato. Cuando llegó la hora de la verdad, no estaba a su mejor nivel físico. Y no es por este Mundial. Los mismos defectos en la dirección del grupo los cometió en el Europeo de Eslovenia del año pasado. La medalla de bronce se consideró, acertadamente, un éxito por las bajas con las que acudíamos pero no debía ocultar la realidad. Perdimos cuatro partidos y se consideró un éxito y Orenga siguió al frente de la selección. En el Mundial de este año solo hemos perdido uno. Y se considera un fracaso. Cosas de las estadísticas.

La dimisión de Orenga no es la panacea. No garantiza que en próximos campeonatos la selección vuelva a lo más alto o luche por las medallas. Nos encontramos en una encrucijada que vendrá marcada por la paulatina retirada, dependiendo de su condición física, de los dos mejores jugadores de baloncesto que ha tenido España nunca: Juan Carlos Navarro y Pau Gasol. Su estado físico condicionará sus futuras participaciones en la selección empezando por el Europeo del próximo año que determinará la participación o no de España en los Juegos Olímpicos de Brasil en 2016. Solo se clasifican directamente los finalistas del Europeo y del 3 al sexto puesto jugarán un Preolímpico para poder participar. Una apuesta arriesgada.

El futuro de la selección está en manos, nuevamente, del Presidente de la Federación, José Luis Sáez. La elección del nuevo entrenador marcará el camino a seguir. Se mencionaba el otro día la posibilidad de la vuelta de Sergio Scariolo al puesto de sleccionador. Es un entrenador experimentado y con un éxito contrastado al frente de España, dos campeonatos de Europa y una plata olímpica. Pero segundas partes nunca fueron buenas. Sangre nueva para un tiempo nuevo es lo que se requiere. Cantera de buenos entrenadores tenemos de sobra para elegir.

“A nuestro seleccionador Orenga le viene grande el cargo de seleccionador de Baloncesto”. “Su poca cintura a la hora de tomar decisiones tampoco ayuda a corregir el rumbo cuando el partido se complica”. ” Su política de rotaciones creo que ha sido la principal causa de que el equipo se funda en los últimos minutos de los partidos igualados”.

No son palabras de anoche o de hoy. Son palabras de hace casi un año escritas en este mismo blog, el 21 de Septiembre de 2013. Son aplicables a lo que le ha ha sucedido a España en este Mundial de Baloncesto 2014 después de la derrota ante Francia por 65-52 en el peor partido de nuestra selección en muchos años( el peor, sin duda, que recuerdo). Lo advertimos el año pasado y lo hemos repetido este año con triste resultado. Orenga es un entrenador sin apenas experiencia al máximo nivel profesional, apenas una decena de partidos al frente de Estudiantes, antes de recalar en la órbita de las Federeación de Baloncesto con José Luis Sáez de máximo responsable. Los defectos que tuvo el año pasado en la dirección de la selección, los ha repetido este año. Con la diferencia de que el bronce el año pasado fue un éxito(a pesar de él, pudimos haber llegado a la final) y caer en cuartos con el mejor plantel de nuestra selección es un fracaso. Un desastre sin paliativos. Nadie lo preveía. Ni dentro ni fuera de España.

No se trata de hacer leña del árbol caído. Básicamente, porque aquí ya lo criticamos el año pasado cuando la selección alcanzó el bronce en el Europeo de Eslovenia. Un entrenador de baloncesto está, principalmente, para resolver momentos de crisis y cambiar el rumbo en momentos complicados. O al menos, intentarlo. Su cabezonería en mantener a los jugadores titulares muchos minutos en pista en partidos intrascendentes o que dominábamos por 20 o más puntos nos ha pasado factura. 3 jugadores( Felipe Reyes, Alex Abrines y Víctor Claver) han estado permanentemente fuera de la rotación a pesar de ganar todos los partidos fácilmente. Una política de rotaciones que ha hundido físicamente a Pau Gasol( después de dos temporadas llenas de problemas físicos), muy mermado físicamente anoche, ha desquiciado a Ibaka que no encontraba su sitio y que ha hecho jugar a Calderón, nuestro mejor base, casi siempre de 2. En el primer partido igualado en este Mundial, lo perdimos. El año pasado en el Europeo perdimos todos los partidos igualados, 4. No es casualidad.

Vamos al partido en sí de ayer contra Francia. Es muy difícil ganar un partido cuando tienes todas las estadísitcas en contra. 28 rebotes frente a los 50 de Francia. 2 de 22 en triples y 52 puntos en un record negativo que hacía más de 30 años que no alcanzábamos. Vicent Collet, el seleccionador francés, tenía bien estudiada a nuestra selección. Conociendo nuestro juego clásico de bloqueo y continuación( pick and roll), cerró nuestro juego interior con una defensa cerrada de nuestros pivots dejando espacios en el juego exterior que no supimos aprovechar debido a nuestro desacierto. En ataque impusieron un juego lento que nos impidió poder salir al contraataque( uno en todo el partido culminado por Sergio Llul). Fuimos a remolque todo el partido empezando por el parcial de 8-0 de inicio a favor de Francia. Los errores de España fueron continuos: mala elección de tiros( con algunas individualidades de Rudy Fernández para hacérselas mirar), incapacidad de correr y de cerrar el rebote y un total desacierto en el tiro exterior e interior( entre Marc Gasol e Ibaka, 2 de 15 en tiros en juego). Y Orenga sin cambiar el rictus en la banda ni introduciendo otros jugadores o variantes tácticas. Nos machacaban con el rebote ofesnivo sus aleros altos y Claver chupando banquillo todo el torneo. Ni a punto de ser eliminados cambió Orenga el rictus ni buscó variantes tácticas para evitar la debacle.

Dos reproches adicionales a la dirección técnica anoche de Orenga. Su incapacidad de leer el partido y hacer cambios. Por ejemplo: ante la masacre francesa sobre nuestro rebote, debería haber sacado a Felipe Reyes, un auténtico especialista en el rebote, tanto defensivo cómo ofensivo. Y, ante el nulo acierto en el tiro exterior, teníamos en el banquillo a un tirador excepcional por naturaleza: Alex Abrines. Ni siquiera lo intentó Orenga, aunque solo fuera por probar una alternativa distinta. La explicación de Navarro al término del partido fue clara y concisa:” No hemos preparado bien el partido“. ” Francia nos ha pasado por encima”. Francia nos dió un baño en la pista de juego y Collet a Orenga en la pizarra, antes y durante el partido. Francia ganó por méritos propios con una selección mucho peor que la nuestra(88-64 le ganamos en la primera fase) y nos dejó helados. La final del Europeo 2011 y los cuartos de final 2009, con todas las estrellas francesas y españolas, da una idea de nuestra superioridad. Ahora, sin Tony Parker, Joakin Noah y De Colo, nos ganan claramente.

Aparentemente, este Mundial pone fin a la generación de oro del Baloncesto español. Aquélla derivada de los juniors de oro que ganaron el Mundial de 1999 y que fueron enganchado a otras hornadas de jugadores más veteranos y más jóvenes. De la manera más dolorosa posible, perdiendo en casa de forma clara ante un equipo claramente inferior. Por eso jode más. El año que viene hay Europeo y habrá que ver si nuestros mejores jugadores acudirán a la cita. Además, la clasificación para los Juegos de río 2016 estarán en juego. La dimisión de Orenga debería ser automática. Aunque para José Luis Sáez, presidente de la Federación, supongo que será más fácil mantener a un entrendador de perfil bajo al que pueda “guiar” mejor. Y con algunos jugadores, igual. No es lo mismo tener de seleccionador a Scariolo o Aíto que a Orenga. No se puede manejar a todos igual.  Y si no dimite, destitución. El futuro de la selección hay que empezar a reconstruirlo. Y Orenga no es la persona indicada.

Pero que nos quiten lo bailao. Y no me refiero a los títulos solamente. Me refiero a la forma de jugar. La intensidad y la magia del Mundial de 2006 en Japón y los Europeos de 2007( a pesar de perder en la final con Rusia), 2009 y 2011. Una decepción, o fracaso, no cambiará los días de gloria y de orgullo.

PD: Una semana después de la eliminación ante Francia, Marc Gasol reconoce que las dos noches anteriores al partido durmió solo dos horas cada una de ellas ante el nacimiento de su primera hija y que no estaba en las mejores condiciones para jugar el partido decisivo. Así es difícil poder rendir al máximo nivel. ¿ Nadie en el cuerpo técnico de las selección sabía esto?. ¿ O miraron para otro lado?.

 

Muchos se preguntaban porque el seleccionador serbio Djordevic montó la bronca que montó al final del partido final de la primera fase contra España en la que nada nos jugábamos ni ellos ni nosotros. Principalmente porque perdían por 20 puntos. Pues, sencillamente, ha servido para ponerle las pilas a sus jugadores y ganar el cruce de octavos de final por 90-72 a Grecia( que llegaba imbatida) y derrotar en Brasil en cuartos de final por 84-56 en una exhibición defensiva y ofensiva tras el descanso. Un vendaval ofensivo liderado por Teodosic con 23 puntos, Bogdanovic con 12 puntos y 6 asistencias además del partido completo de Bjelica( 8 puntos, 8 rebotes y 5 asistencias) con una gran defensa sobre los jugadores interiores de Brasil. Si a eso unimos la actuación de los pivots Krstic y Raduljica( gran Mundial), tenemos el cuadro completo. Brasil aguantó hasta el inicio del tercer cuarto donde explotó Serbia con un gran arranque continuado por dos técnicas seguidas, merecidas, a Marquinhos y Thiago Splitter por continuas protestas. Parece mentira con lo veteranos que son. Desde ese momento, Serbia arrolló a Brasil anulando su juego interior y exterior. 11 puntos solamente entre Marcelinho Huertas, Splitter y Nene Hilario.

Serbia es una de las grandes selecciones históricas. Siempre con gran talento, clase e instinto ganador. Además de mucha mala leche. Después de unos años escondidos, la nueva generación liderada por Teodosic emergió en el Europeo 2009 llegando a la final que perdió contra Esspaña. En el siguiente año, 2010, llegaron a la semifinal del Mundial de Turquía, eliminando a España con un triple de Teodosic desde 8 metros, donde les robaron el partido los anfitriones. A partir de ahí, un nuevo hundimiento que parecía apagar las ilusiones de esta generación. Djordevic tomó el relevo del mito Dusan Ivkovic con la intención de poenr a punto la selección para el Europeo de 2015. Esas sensaciones parecieron confirmarse en la primera fase de este Mundial donde solo ganaron a Egipto e Irán y perdían contra Brasil, España y Francia. Pero el talento natural unido a una mejora espectacular en la defensa les han permitido llegar hasta semifinales donde esperan a Francia o España.

España o Francia. Cuartos de final en dos horas. No sabría decir una previsión. Podemos ganar nuevamente por 24 cómo en la primera fase, ganar de 30 o ganar por menos de 10 puntos y tener un partido apretado. No veo cómo Francia puede ganar a la mejor España. Y no es prepotencia. Es simplemente mirar e lhistorial. Francia tiene la baja de Tony Parker pero en los torneos que sí ha estado les hemos ganado con claridad excepto las semifinales del Europeo del año pasado donde Francia acudía con toda su artillería y España contaba con las bajas de Ibaka, Pau Gasol, Navarro y Felipe Reyes. Sufrieron para ganarnos por dos puntos después de dominar España por 15 puntos. El poderío físico de Francia, Parker y las decisiones de Orenga durante el torneo nos impidieron llegar a la final.

La clave del partido ante Francia estará, nuevamente, en el inicio del partido. Si jugamos con intensidad y somos capaces de correr en ataque, les será difícil pararnos. Lo normal es que planteen un partido duro y exigente gracias su superioridad física. Son más atletas que nosotros a pesar de contar con un juego interior inferior al nuestro. Sus dos principales amenazas serán Batum y el gran Boris Diaw, otro pivot con alma de base. Veremos cómo está Pau Gasol después de us molestias físicas y si puede rendir al máximo nivel. A pesar de eso, su hermano Marc Gasol, padre desde ayer, e Ibaka deben dominar los aros. En el juego exterior, Navarro es una garantía y Rudy siempre suma( en defensa o en ataque). La aportación de Sergio Llul desde el banquillo será decisiva gracias a su capacidad de elevar la intensidad de nuestro juego. La confianza de estar haciendo el mejor torneo con nuestra selección se le nota en sus aportaciones.

El estado físico de Pau Gasol preocupa. Y no se aclara lo que ocurre aunque algo de la rodilla. En cualquier caso, su aportación es fundamental pero a lo mejor no del todo necesaria contra Francia: tenemos equipo para ganarles sin él. Lo que plantean las dudas acerca del estado físico de Pau Gasol es la mala gestión de los minutos en la primera fase por parte de Orenga. En las últimas horas, se plantea que fue el propio Pau quién pidió jugr más minutos para ponerse a tono físicamente. Si es asi y Orenga cedió, mal hecho. Demuestra poca personalidad en que haga jugar a nuestra mejor jugador minutos inncesarios en partidos decididos con 34 años y después de una temporada en la que apenas ha jugado por diversos problemas físicos. A los grandes hay que tenerlos en pista en los partidos importantes. Y no cuando ganamos por 20 puntos.

Si el partido se plantea a un ritmo alto, Ricky Rubio comandará la ofensiva. Si necesitamos desatacar el ataque, tenemos a Sergio Rodríguez. Y de complemento, aunque mejor en la posición de base puro, estará Calderón: a cada partido ha ido mejorando sus números y sensaciones. Dentro de un rato saldremos de dudas. Serbia espera rival en semifinales.

Estoy ahí, ahí“. Las palabras de Pau Gasol al término del partido de octavos contra Senegal, dispararon todas las alarmas en la selección. El estado de su rodilla no es el mejor justo cuando empiezan los partidos claves. El primero, contra Francia el miércoles en el cruce de cuartos. Ya avisamos, en este Mundial al igual que el año pasado en el Europeo, que la gestión de minutos que hacía Orenga de los principales jugadores no era la adecuada para las características de estos torneos: cortos y con muchos partidos en pocos días: 6 partidos en 8 días ha jugado España. La cabezonería del seleccionador en hacer jugar a Pau Gasol casi 30 minutos por partido cuando el partido que hemos ganado por menos diferencia ha sido de 19 puntos, no tiene ningún sentido y podía provocar precisamente esto: molestias y dolor en un jugador de 34 años que ha gastado mucho a lo largo de su carrera y al que hay que cuidar mucho mejor de lo que está haciendo Orenga.

La selección es un equipo en el que todos se llevan bastante bien pero son estrellas todos. Y las estrellas tienen un ego importante lo cual no quiere decir que no sean capaces de anteponer el interés colectivo por encima del particular. Así lo demuestran torneo tras torneo. Y no debe ser fácil para Orenga mantener el equilibrio de minutos y egos porque, sencillamente, no hay minutos para todos. Eso es una cosa y otra que no se pueda hacer mejor. La cara de Ibaka cuando lo cambiaron en el partido contra Senegal era un poema.

Los cruces de octavos no han supuesto ninguna sorpresa en cuánto a los clasificados. España masacró a Senegal cómo ha hecho contra todos sus rivales: intensidad en el juego, buena defensa y acierto anotador con Pau Gasol dominando. Lo mismo ha hecho Estados Unidos con los que tenemos un duelo en la distancia y que cuenta sus partidos por palizas. No sabemos su nivel real porque no ha tenido rivales importantes al ser su cuadro el más fácil del torneo. Solo Turquía le pudo aguantar hasta mediados del tercer cuarto pero la debilidad de su plantilla no le permitió ir más allá. En un partido más igualado no sabemos cómo responderá la selección norteamericana.

Los partidos más destacables de octavos fueron los del domingo. La única ” sorpresa” fue la victoria clara de Serbia sobre Grecia por 90-72. Grecia llegaba imbatida, la única junto a España y Estados Unidos, a los cruces y Serbia había perdido con Brasil, España y Francia. Pero en el partido importante, ganó. Una victoria apoyada en una gran segunda parte donde apabulló a Grecia con una gran defensa y un acierto coral de sus jugadores, especialmente de un Bogdanovich( qué tendrá este apellido) bien secundado por Teodosic y Raduljica. En el otro cruce destacado, Brasil arrolló a Argentina(85-65) en la segunda mitad. Al descanso ganaba Argentina por tres puntos pero en la segunda parte, Brasil le pasó por encima basándose en la fortaleza del juego interior y en una gran dirección y anotación  del base Neto( 21 puntos y muy superior a Marcelinho Huertas). Además, Argentina no es lo que era. La generación dorada que les hizo ganar los Juegos Olímpicos de Atenas y brillar en torneos mundiales no ha encontrado recambios en las siguientes hornadas de jugadores. El juego interior está únicamente sustentado en Luis Scola y frente a Splitter, Nené Hilario y Varejao era imposible ganar. Tardaremos tiempo en ver a Argentina a estas alturas de las competiciones.

Los cruces de cuartos quedan así.

Lituania-Turquía   Martes 17:00h

No esperaba a Turquía a estas alturas del campeonato debido a las bajas con las que acudía al Mundial y por jugar fuera de su país que es el único sitio donde consiguen llegar a las últimas rondas gracias al favor arbitral. Pero se lo han ganado. En el partido de octavos Australia les fue dominando durante 35 minutos pero Turquía tuvo la capacidad de aguantar y remontar al final con dos triples en el último minuto de Preldzic. No hizo falta, esta vez, la ayuda arbitral cómo el robo que le hicieron a Serbia en las semifinales del Mundial de Turquía 2010. No hicieron un gran partido pero no se hundieron. Resistieron y ganaron.

Lituania llega tras sufrir para ganar a Nueva Zelanda apoyándose en un gran Valanciunas, 22 puntos y 13 rebotes, que se convierte en el lider de la selección olvidando sus decepcionantes actuaciones de otros veranos con su selección.

Ganador: Lituania

Eslovenia-Estados Unidos   Martes  21:00h

Pocos días antes de empezar el Mundial, Estados Unidos y Eslovenia jugaron un partido de preparación en Canarias. Victoria fácil de Estados Unidos que volverá a repetirse en este partido de cuartos de final. Los hermanos Dragic no serán suficientes para parar a la selección americana.

Ganador: Estados Unidos

Brasil-Serbia    Miércoles   18:00h

En principio, el partido más igualado e interesante de los cuartos de final. Serbia ha jugado su mejor partido cuando se debe, en los partidos eliminatorios, y Brasil acude con todo su arsenal, que es mucho, para intentar llegar, al menos, a semifinales en vistas a su gran objetivo: los Juegos Olímpicos de Brasil en 2016 aunque le llegará con una selección muy veterana en su mejores jugadores. Un partido intenso en el que veremos frente a frente el talento balcánico contra el poderío físico brasileño. En el partido de la primera fase, 83 a 71 a favor de Brasil.

Ganador: Brasil

España-Francia   Miércoles 22:00

Nos volvemos a encontrar a los campeones de Europa de 2013 pero con la baja de Tony Parker. En el partido de gripos les ganamos de una manera clara pero nunca es fácil mdirse contra una misma selección dos veces en pocos días. Ya hablaremos detenidamente de este partido en los próximos dias.

Ganador: España

PD: Del grupo de España disputarán los cuartos de final los 4 equipos que se clasificaron de la primera fase. ¿ Alguien dudaba de a quién le había tocado el grupo más duro?.

 

Cuando tienes en tu selección de baloncesto un nivel tan alto como el de España, el principal problema de lseleccionador es cómo gestionar los minutos de la plantilla que tienes a tu cargo. Un listado de jugadores que, en su mayoría, tiene experiencia en la NBA al más alto nivel y en las Ligas Europeas. Al nivel de calidad del que disponemos, prácticamente único en nuestra historia, tenemos que sumar la lucha inevitable de egos, positivos y negativos, que se producen en el deporte de alto nivel. Tres bases de enorme calidad(Ricky, Calderón y Sergio Rodríguez) para solo 40 minutos de juego por partido. Ricky Rubio asegura intensidad, defensa y una dirección a campo abierta difícil de igualar. Calderon es un lider nato que está mejorando conforma avanza el Mundial. Y Sergio Rodríguez es pura magia, capaz de destrozar a un rival en 5 minutos.

La rotación principal que ha establecido el seleccionador Orenga es clara. 9 jugadores habituales y tres, Felipe Reyes, Abrines y Víctor Claver, que entran en juego de forma testimonial. La gestión de los minutos en la primera fase podría haberse hecho mucho mejor de lo realizado hasta ahora. Por varias razones distintas.

– Un campeonato del Mundo, Juegos Olímpicos o un Europeo concentra un gran número de partidos cada pocos días. La clave es llegar a los partidos de cruces con la máxima frescura posible y sin lesionados para afrontar los partidos decisivos. En la primera fase, Orenga ha gestionado muy bien los minutos en pista de Juan Carlos Navarro. Después de varios años de lesiones continuas en el pie y de malos momentos de forma, el tramo final de esta temporada ha sido excepcional para Navarro. Con el Barcelona fue MVP en la última fina lde Liga en la que ganaron ampliamente al Real Madrid. En lo que llevamos de Mundial lleva una media de 21 minutos en pista, produciendo al máximo, lo que nos asegura tenerlo al 100% en los siguientes partidos. Se le ve fresco, con pierna rápidas para salir de los bloqueos y con el tiro exterior cada vez más afinado. Su ambición hará el resto.

Con Pau Gasol, la gestión de minutos no ha sido buena. Después de un año de múltiples lesiones, la media de sus minutos en el Mundial es de 26. Teniendo en cuenta que en el banquillo contamos con Ibaka, Felipe Reyes y, ocasionalmente Claver de 4, son demasiados. Si a eso le sumamos que España ha ganado todos sus partidos hasta el momento de paliza, no tiene mucho sentido tenerlo tanto tiempo en pista. Por ejemplo. Contra Serbia sin jugarnos nada, permaneció en pista 26 de los primeros 30 minutos. Y con 34 años. Inexplicable. Lo mismo podemos aplicar a Marc Gasol, aunque en su caso sea más joven y con menos lesiones a sus espaldas.

-Una rotación amplia de jugadores nos permite tener a todos los jugadores implicados al máximo y listos para resolver cualquier contingencia. De qué nos sirve tener a Claver si solo lo utilizamos en los minutos de la basura. No es que pida para él 15-20 minutos en cancha por partido. Pero hay momentos en qué nos puede ser de mucha utilidad. Principalmente, cuando juguemos contra equipos con 3 altos que nos sean más difíciles de defender con Llul o Rudy. O Abrines al final de un cuarto para intentar marcar un par de triples en poco tiempo: tiene esa capacidad para destrozar defensas en poco tiempo.

Con una mala gestión de los minutos de nuestros jugadores corremos el mismo riesgo del año pasado en el Europeo de Eslovenia. Allí, todos los partidos que perdimos los fuimos dominando por ventajas cómodas hasta llegar al final de partido donde nos superaban por físico: estábamos muertos al final de los partidos. Los minutos en pista de los jugadores fundamentales fueron muy elevados y apenas había relevo para los jugadores interiores.  Pero claro, el año pasado faltaban Pau Gasol, Ibaka, Navarro y Felipe Reyes. Se nos vendió la excusa de qué era por la falta de recambios de garantía en el banquillo. Este año, esa excusa no vale. Será difícil que veamos una selección española de tanta calidad en mucho tiempo( si es que volvemos a verla). Sería una lástima llegar al momento decisivo con los jugadores claves fundidos.

Ya lo decíamos ayer. A la hora de los partidos importantes, los jugadores de la selección española de Baloncesto no fallan. El gen competitivo que tienen es muy alto y eso no se pierde. Ayer, ya no fueron Egipto o Irán las víctimas. España pasó por encima de Brasil, en un primer cuarto ejemplar de juego e intensidad, en el primer test serio del Mundial. Una Brasil que acude a este Mundial con todo su potencial y con ganas de revancha por su mala digestión de su “victoria” en los Juegos Olímpicos de Londres ante España. Las cosas claras: nos dejamos ganar en aquél partido para evitar a los Estados Unidos hasta la final. Cosa que conseguimos y ellos no llegaron ni a semifinales.

A pesar de esas ansias y de contar con un juego interior espectacular( Nene Hilario, Varejao y Thiago Splitter), no pudieron contener nuestro vendaval en el primer cuarto( 30-16) ni en el tercero con un Pau Gasol imperial, 3 triples casi seguidos, ni una defensa que dejó a Brasil en 63 puntos. El único momento de reacción de Brasil fue en el segundo cuarto con un parcial de 9 a 1, basado principalmente en que jugaron con un 3 alto, Marquinhos con sus 2.07, frente a Sergio Llul: un gran defensor pero con una evidente inferioridad física que no corregimos. Mientras, Claver calentando banquillo. Pero fue un espejismo. Nunca consiguieron inquietar a España dejando una sensación de impotencia que puede marcar su rumbo en el Mundial: podríamos volver a enfrentarnos a ellos en semifinales.

Nuestro tiro exterior funcionó muy bien con un acierto cercano al 50% que permitió una mayor libertad en la zona para Marc Gasol que repartió 3 asistencias desde el poste. Y Ricky Rubio dirigiendo con acierto, 6 asistencias y un alto ritmo de juego y defensa. Rudy igual. Su aportación va más allá de los puntos conseguidos. Suma en defensa, rebotes y asistencias. Tal fue su intensidad que tuvo que pedir el cambio al banquillo ante la falta de reacción de Orenga ante el desgaste sufrido. La dirección de juego funcionó con dos estilos distintos: además de Ricky, la aportación y variación en el juego que proporciona Sergio Rodríguez aporta un peligro que no tiene Ricky Rubio: la amenaza del tiro exterior. Calderón, mientras tanto, mejoró respecto a partidos anteriores pero está lejos de su mejor versión. Seguirá mejorando.

Mañana toca Francia, con el miserable Batum enfrente, y el jueves cerramos la primera fase contra Serbia. A partir del sábado, llegan los cruces y la parte más importante del Mundial. Una derrota y eliminados. La selección está preparada y con Pau Gasol al máximo nivel. Poco más se puede pedir.