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Dos veces sonó la Marsellesa anoche. Una en la ceremonia oficial de los himnos nacionales. Otra, a capella interpretada por las 27.000 gargantas de aficionados franceses segundos antes de iniciarse el partido. El impresionante himno francés amenazaba con sonar una tercera vez para celebrar la victoria de Francia sobre España y el pase a la final de su selección. Pero Pau Gasol hizo honor a sus palabras. ” Hemos venido para ganar a Francia aquí. Un imperial Pau Gasol que con 40 puntos y 11 rebotes lideró a España para llegar a la final cuando menos se esperaba. Fuera de casa. Con muchas bajas( Navarro, Marc Gasol, Ibaka, Calderón y Ricky Rubio más la de Abrines durante la preparación), con una selección con menos talento que en años anteriores y sin partir como favoritos. Sufriendo en cada partido decisivo para alcanzar el objetivo de luchar por el oro y clasificarnos directamente para los Juegos Olímpicos.

Sin palabras. A pesar de llevar viendo jugar a Pau Gasol desde el Mundial Junior 1999, cuando era uno más de un equipo liderado por Raúl López y Navarro, los adjetivos se acaban para describir su actuación de anoche. Mejor las imágenes. Una noche inolvidable y para recordar. Una victoria sufrida y trabajada de un equipo al que muchos veían derrotado antes de empezar olvidando las ganas de revancha que tenían después de perder en los cuartos de final del Mundial 2014 en España a manos de Francia. Le dimos vuelta a la tortilla francesa de la mejor manera posible.

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Era evidente que si España quería tener posibilidades de ganar el Eurobasket 2015, nuestro libreto de juego tenía que variar algunas cosas. Con menos calidad y talento, nuestro juego ofensivo tenía que girar alrededor de Gasol pero consiguiendo tener el mayor equilibro posible entre juego interior y exterior. Y tirar de concentración, un excelente nivel defensivo, carácter y orgullo. Todo eso, unido a la excelente dirección de Sergio Scariolo desde el banquillo( teníamos entrenador este año de nuevo), son las bases de nuestra victoria ante Francia. Y ante Grecia.

La victoria ante Francia refleja muy bien lo que ha supuesto el campeonato de España. Altibajos en el marcador, alternando momentos de excelencia pero con algunos bajones defensivos puntuales. Ayer no hubo ninguna laguna defensiva. Los 40 minutos de partido y los 5 de prórroga fueron un ejercicio agonístico en defensa que nos dejara opciones para luchar por el partido. Hablamos, como no hacerlo, de la excelencia de Pau Gasol. Pero una de las claves silenciosas del partido fue el marcaje de Sergio Llul, y de Pau Ribas y Sergio Rodríguez, sobre Tony Parker que dejaron al base de los San Antonio Spurs en solo 10 puntos con un nefasto 4/14 en tiros de campo( un 23%). A cada escapada de Francia en el marcador, bajamos el culo para defender más y mejor y recuperar las desventajas en el marcador. Espcialmente remarcable la defensa de Rudy Fernández sobre Batum a pesar de su inferioridad física y de jugar todo el campeonato muy mermado por sus problemas en la espalda.

Con una rotación de solo 8 jugadores en los dos últimos partidos, Francia empleó 9 anoche, las aportaciones de todos eran importantes. En ataque teníamos la consigna clara. Pau Gasol como referente y la irrupción de Sergio Rodríguez, 15 puntos y 3 asistencias, que nos aportaba más ritmo en ataque y más variedad de recursos. Lo decíamos antes del partido. Francia no tiene más calidad y talento que España. Incluso con todas nuestras bajas. Su principal amenaza es el juego físico donde son mucho mejores que nosotros. Y lo demostraron. Durante gran parte del partido nos superaron ampliamente en el rebote ofensivo lo que les concedía segundas opciones en ataque. Y ése fue su principal sustento con un Tony Parker bien marcado y la aparición de Gelabale y Lauvergne que nos hizo ponernos 11 puntos abajo al final del tercer cuarto, 40-51 en el minuto 28.

No nos vinimos abajo que era lo más fácil. Ahí sacaron el carácter y la casta para recuperar poco a poco desde la defensa y cargando de personales a sus jugadores interiores forzando muchos tiros libres impediendo que Francia se escapara más en el marcador dejando un 52-61 a falta de 6 minutos y medio para el final. La vuelta de Pau Gasol después de un descanso nos fue acercando más en el marcador en los minutos finales donde la ansiedad de Francia crecía y crecía mientras las caras de concentración de nuestros jugadores anticipaban la igualdad en el marcador. Lo peor que le podía ocurrir al conjunto francés. Un manojo de nervios en ataque compensado por la permisividad arbitral en determinados momentos del partido, sobre todo hacia el final del tiempo reglamentario.

Otra de las claves de la victoria fue la decisión de Scariolo de sentar en los minutos finales a un Mirotic demasiado blando en defensa y sustituirlo por Felipe Reyes que dio una nueva clase magistral de rebote y defensa ante jugadores mucho más grandes. Con 16 segundos por jugar y tres puntos de ventaja, el miserable Batum nos metió un triple que forzaba la prórroga y Gobert taponaba el último tiro de Gasol. A remar nuevamente con el marcador en contra en el inicio de la prórroga pero con la clara sensación de que podíamos ganar. Y así fue. Llul seguía con su exhibición defensiva sobre Parker, Pau Gasol machacaba a los rivales, Sergio Rodríguez dirigía magistralmente las operaciones mientras Claver cogía varios rebotes en ataque decisivos y junto con Pau y Felipe cerraban el rebote defensivo. Con deja vu incluido al final de la prórroga. A falta de 18 segundos, llegábamos con 3 puntos de ventaja y Claver realizaba una inocente falta sobre Batum mientras lanzaba de tres. Falló los tres tiros libres. Justicia poética para el agresor de Navarro en los cuartos de final de los Juegos Olímpicos de Londres. Cogimos el rebote defensivo y Gasol machacó el aro francés para poenr el 80-75 definitivo. Que pase el siguiente.

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La venganza es uno de los sentimientos más humanos que existen. Sobre todo la deportiva. Después de la derrota el año pasado en nuestro Mundial ante Francia, todos soñabamos con este momento. Pau Gasol más que nadie. Una herida que no hacía más que alimentar el orgullo por recuperarse de la auténtica caída de los dioses que supuso esa eliminación. Ya la tenemos y solo falta la guinda de conseguir el oro el domingo ante Serbia o Lituania. Un detalle. En el Eurobasket 2009 perdimos el primer partido ante Serbia y les ganamos en la final. Sería cerrar un círculo perfecto en el, posiblemente, último Europeo en el que podamos disfrutar de Pau Gasol. Nuestro E.T particular en acertada definición del gran Andrés Montes.

P.S. Sabe especialmente mejor la victoria ante Francia en su casa después de oir las palabras del seleccionador francés Vincent Collet. ” El arbitraje no nos ha dejado defender a Pau Gasol”. Gobert incidía en lo mismo. Hasta Batum tuvo una reacción mejor ante la derrota. Quién lo diría. Además de ser unos malos perdedores, su relación con la realidad es nula. Su fanatismo les impide ver que si el arbitaje fue tan injusto con ellos, ¿ cómo es posible que fueran ganando por 11 puntos al inicio del último cuarto?. Batum no falló los tres tiros libres finales por culpa de los árbitros. Los árbitros no fueron los culpables de que el mejor jugador francés anoche y el que nos hizo más daño, Gelabale, solo jugara 17 minutos. Muchas gracias Collet por el favor.  Se encontraron con una selección que tenía ganas de revancha, con más casta y carácter, que supo manejar mejor las emociones y con el arma de destrucción perfecta, don Pau Gasol.

Parecía que llegaba en mejor forma el Barca a la Final Four de Milán que el Real Madrid. Sobre todo después del partido de Liga de hace 7 días en el que pasó por encima del conjunto blanco en el Palau.  La temporada se hacía larga para el Madrid en forma de juego y de lesiones. El inicio del partido ayer confirmaba esa impresión. Salida fulgurante del Barca con Ante Tomic dominando ambas zonas y con Marcelinho Huertas controlando el ritmo de juego a pesar de la novedad planteada por Laso de poner a Darden en su defensa para evitar el pick and roll con Tomic. Pero apareció Sergio Rodríguez. Algo antes de lo habitual en las rotaciones tan engrasadas de Pablo Laso. Ahí cambió el partido. Primero a base de triples y luego con su dirección de juego apoyado por Nikola Mirotic ejerciendo el papel de lider en los momentos iniciales de dudas. Y apareció Slaughter. Las dos faltas de Bourousis en apenas 4 minutos lo relegaron al banquillo. Siempre se destaca el ataque del Madrid. Pero la defensa es la que hace posible su estilo de juego. Dejar al Barcelona en 62 puntos en una semifinal de Copa de Europa es un mérito similar que alcanzar los 100 puntos.

A partir de ese momento no hubo partido. Al menos solo participó el Real Madrid. Hasta el descanso sobrevivió como pudo el conjunto barcelonés pero un parcial de 26-1 entre el final del segundo y el inicio del tercer cuarto, los derribó. Emocional y físicamente. Bajaron los brazos. Un vendaval de juego del Madrid, como en los meses iniciales del campeonato donde arrollaron a todos sus rivales en España y Europa, ponía de manifiesto el estilo de juego del Madrid. Si son capaces de robar, correr y jugar rápido, no hay rival en Europa que les pueda ganar. Ni tan siquiera acercarse. La única posibilidad es que el conjunto entrenado por Xavi Pascual fuera capaz de controlar el ritmo de juego. Eso implica impedir que el Madrid corra y hacer un juego más posicional y lento que evite los contraataques. Ese es precisamente el ideario del Real Madrid histórico y recuperado por Pablo Laso tras el desastre de Ettore Messina. Una combustión en la que participó, cómo no podía ser de otra manera, Felipe Reyes con su actuación en el segundo cuarto sustituyendo a un gran Mirotic. No se notó su ausencia.

El Madrid de la segunda parte fue una apisonadora. La paliza se hizo realidad en el tercer cuarto cuando el vendaval de juego blanco inundó el juego del Barcelona y el banquillo. Xavi Pascual intentaba taponar la sangría en su defensa y en el ataque tratando de contrarrestar el juego del equipo rival más que en tratar de potenciar sus propias cualidades y virtudes. Para detener al Chacho, sale a pista Víctor Sada para subir la intensidad defensiva. No lo consiguió y, de propina, se perdió fluidez en el juego ofensivo. Navarro no está a su mejor nivel físico desde hace tiempo y Abrines parece muy verde para las citas más altas. 14 triples del Madrid en una semifinal europea a uno solo del record. Un recital de juego colectivo con jugadas y pases milimétricas en el que todos los jugadores se fueron contagiando. 62-100 en el marcador final con los aficionados blancos en las gradas pidiendo precisamente eso: llegar a los 100 puntos ante el mayor rival deportivo. Una paliza en toda regla.

No sabemos si el Real Madrid ganará la final el domingo ante el Maccabi. Mi apuesta es que sí. La justicia del Baloncesto, si existiera, dictaría que debiera ganar el equipo que desde Octubre lleva desplegando un juego que gusta y apasiona a los aficionados. Que llena y convierte su Palacio de los Deportes en una fiesta cada vez que juegan. Que llena las canchas de los contrarios para asistir al espectáculo. Esa es la diferencia fundamental entre el Madrid y el Barca de hoy. Mientras el equipo blanco llena su pabellón día tras día, el Barca no es capaz de que sus propios aficionados acudan en masa al Palau, aunque. Algo debe fallar entonces.

 

No va más. Quinto y definitivo partido de cuartos de final entre Real Madrid y Olimpiakos con el acceso a la Final Four como premio. Una eliminatoria que repite la final del año pasado y que sigue un guión prácticamente igual: dominio del Real Madrid en los dos primeros partidos y resurgimiento de Olimpiakos en los dos segundos. El espectacular inicio de campaña del Real Madrid deslumbró a toda Europa durante meses. Muy pocas veces se había visto un dominio tan insultante, ni siquiera la Jugosplastika de Toni Kukoc y Dino Radja, durante tantos partidos seguidos. Paliza tras paliza y exhibición tras exhibición con un juego alegre y vistoso. Con la Copa del Rey asegurada y la ventaja de campo en la Liga asegurada, el objetivo de la temporada es la Copa de Europa.

Una de las claves de la derrota el año pasado fue el juego interior. Para ello, el equipo de Pablo Laso trabajó muy bien en los despachos y fichó al griego Bourousis como garantía de presente y a Salah Mejri como proyección de futuro. La apuesta era clara: dureza interior para afrontar los partidos complicados, sobre todo en Europa. Bourousis ha tenido altibajos en la temporada pero en los momentos claves ha respondido, salvo en estos dos partidos en Grecia. Y eso el Real Madrid lo ha notado. Si en el segundo partido completó una soberbia actuación, 19 puntos y 10 rebotes, en su país no ha rendido al mismo nivel. No vamos a descubrir ahora la dureza de juego y la permisividad arbitral cuando se juega en Grecia, pero no ha sido la única, ni la más importante, causa de las derrotas. El mal inicio de partido y fallos en los tiros libres influyeron más en la derrota.

Esta noche la clave está del quinto partido entre Ral Madrid y Olimpiakos está en que el equipo madrileño vuelva a tomar el mando de los partidos. El gran arma del Real Madrid es su potente juego exterior. Rudy Fernández, Sergio Llul y Sergio Rodríguez forman una tripleta en su máximo esplendor deportivo y mental. La misma que ha dominado en toda la temporada. De su capacidad para marcar el ritmo del partido pasan gran parte de las opciones de superar la eliminatoria. Jaycee Carroll está recién salido de una lesión y no se encuentra a su nivel pero solo con que enceste su primer triple puede coger la confianza necesaria. Y Mirotic es raro que haga varios partidos malos seguidos. El juego rápido al contraataque desarrollado por Pablo Laso y que ha maravillado durante todos estos meses es el arma para derrotar a los griegos que tratarán de imponer un juego lento y parsimonioso.Por el contrario, si el partido es trabado, Olimpiakos lleva las de ganar. Han perdido potencial respecto al año pasado pero sigue contando con Spanoulis y con una fortaleza mental a prueba de bombas. Su arma principal será la dureza defensiva. Veremos si fuera del infierno griego responden igual.

En la Final Four de Milan esperan Barcelona ,CSKA Moscú y Maccabi. Un terceto de lujo al que falta confirmar un invitado por la corona europea. Y Rudy Fernández no suele fallar en los partidos clave.

8 campeonatos de Europa llegando, como mínimo, a semifinales. 2 oros seguidos y tres finales consecutivas. Ayer aspirábamos a la cuarta final seguida y conquistar el triplete solo conseguido por la URSS y Yugoslavia. Éste es el gran mérito de nuestra selección de basket. La constancia en el éxito que haga que sepa a poco luchar por el bronce y caer en semifinales. Y no es poco lo conseguido. Ni mucho menos. Este revés no hará que pierda la confianza en este grupo de jugadores de leyenda. El deporte del Baloncesto parece sencillo. Meter la pelota en la canasta contraria y evitar que la metan en la tuya. No es solo eso. Es fuerza, talento y capacidad de sacrifico, psicología y dirección técnica. Ayer nos enfrentamos en semifinales a la Francia de Tony Parker( 32 puntos). La selección más física del torneo y que nos ganó precisamente por eso: por físico y por dirección técnica.75-72 tras una prórroga.

No hemos sabido jugar los finales apretados. A pesar de contar con ventajas importantes en los últimos minutos. Nos pasó lo mismo con Eslovenia, Grecia e Italia. Nuestros jugadores llegan al final de estos partidos y parece como si bajaran los brazos. La defensa, la mejor del campeonato, se desintegra y en ataque se nos hace de noche: tiros muy forzados y mal seleccionados que nos impiden anotar. Explicaciones hay muchas. Y no solamente por las bajas de Pau Gasol y Juan Carlos Navarro. Mi explicación es que a nuestro seleccionador Orenga le viene grande el cargo de seleccionador de Baloncesto. Es lógico. No ha tenido apenas experiencia de entrenador de club y siempre ha estado en segundo plano, a la sombra, y ahora ha tenido que encarar el papel principal. Su política de rotaciones creo que ha sido la principal causa de que el equipo se funda en los últimos minutos de los partidos igualados. Y su poca cintura a la hora de tomar decisiones tampoco ayuda a corregir el rumbo cuando el partido se complica. Si a eso unimos decisiones inexplicables de dias anteriores, y de ayer, tenemos el cuadro completo.

Nuestro inicio de partido fue, como siempre, muy bueno. Defensa agresiva y eficaz que solo Tony Parker conseguía romper. Ahí si estuvo acertado Orenga. No teníamos que obsesionarnos con los puntos de Parker porque los iba a meter. La clave era que el resto del equipo no le acompañara. El miserable Batum apenas apareció en todo el partido. Lo bueno es que esta vez no agredió a nadie( supongo porque no estaba Navarro). Y lo conseguimos hasta el tercer cuarto. En el inicio del segundo cuarto ya habíamos utilizado a 10 jugadores. La combinación de Rudy Fernández y Marc Gasol en el liderazgo ofensivo nos hizo irnos al descanso con solvencia. Magnífica la segunda unidad comandada por Sergio Rodríguez y una buena actuación de Pablo Aguilar. Aquí entran algunas de las decisiones inexplicables de Orenga. Por qué no jugó ayer más minutos Pablo Aguilar, solo 11 y ninguno en la segunda parte, cuando su actuación fue muy buena. Y el empicenamiento en jugar con Mumbrú de 4.  ¿Y Ricky Rubio?. No jugó en la prórroga ni los últimos minutos del partido.

La exhibición de Tony Parker tuvo como respuesta el inicio del acierto exterior del resto de sus compañeros. A partir de ahí, partido a cara o cruz. Cualquiera podía ganar y la combinación de Sergio Rodríguez con Rudy Fernández, tres alley hoop a cual más maravilloso, nos hacía mantener la ilusión. Pero, nuevamente, nos faltó rematar. No estuvimos acertados en ataque y tuvimos la posibilidad de cerrar el partido antes de la prórroga y ni el triple de Calderón ni el palmeo de Víctor Claver tuvieron acierto. En este juego también entra en juego el factor suerte. Ya en la prórroga, Francia estuvo más acertada que nosotros a pesar del empuje final de Sergio Rodríguez. Sensacional partido. 11 puntos, 9 asistencias y 6 rebotes.

Me “acusaba” ayer una amiga al final del partido de ser condescendiente con la selección hagan lo que hagan. Yo contestaba que no era eso sino confianza en 8 Europeos seguidos sin bajar de semifinales y tres finales consecutivas con dos títulos, más un Mundial y dos platas olímpicas con dos partidos para el recuerdo contra Estados Unidos. Y que nos ganaron por el físico y por Orenga. En ese orden.

 

Dusan Ivkovic, seleccionador serbio, dijo tras la final del Europeo 2009, en la que España arrasó a su Serbia por 85-63 en la final, que nunca había visto dominar a una selección un campeonato como a España. Tal vez cambie de opinión después del partido de hoy. Lo decíamos tras la derrota contra Italia y las dudas, lógicas, sembradas por nuestro juego y la dirección técnica. Éstos eran los partidos que le gustaban jugar a nuestra generación de oro: los partidos decisivos a vida o muerte en la que se juega todo el torneo. Nuevamente, sacamos nuestra mejor versión cuando más necesario es.  Cuando llega la hora de la verdad, esta selección siempre responde. Una victoria abrumadora que sella nuestro pase a semifinales dónde nos espera Eslovenia o Francia que juegan a las 21h: otro partido apasionante.

Una victoria basada en un inicio arrollador. Defensa agresiva, acierto en el tiro exterior, contraataques rápidos y sin bajar el pistón en todo el partido. Ésta vez sí. Pisando a fondo el acelerador. Partido completo de principio a fin. Sin especulación de ningún tipo. De inicio Calderón, jugando infilitrado por problemas físicos en el hombro, y Rudy, 13 puntos en el primer cuarto, dominando en ataque. Marc Gasol y Víctor Claver dominaban la zona.  Acierto tras acierto en ataque y una defensa voraz sobre Serbia a la que dejamos en solo 5 puntos en el primer cuarto. El nivel de impotencia era tal que los serbios apenas hacían faltas. Estaban desorientados sin saber de dónde venían los golpes. Parecía como si dijeran que no era esto lo que esperaban de España. El tridente Marc Gasol, Rudy Fernández y Calderón canalizó el inicio de la paliza bien acompañados por Claver y Ricky Rubio.

Luego en el segundo cuarto, continuamos con la exhibición y se inició el show de Sergio Rodríguez, 22 puntos y 4 asistencias. Como hemos dicho en más de una ocasión, es uno de los pocos jugadores que por sí mismo es capaz de revolucionar y dar la vuelta a un partido por sí solo. Hoy ha dado una vuelta de tuerca más anotando, repartiendo asistencias y volviendo loca a la defensa serbia. Como ha madurado el Chacho. Hoy, su recital ha tenido continuidad: no ha sido sustituido cuando estaba en su mejor momento. Verlo jugar sonriendo es uno de los mayores placeres sobre una pista de baloncesto. Mientras, los aficionados serbios pitaban a sus jugadores: señal de impotencia absoluta ante el vendaval que los estaba arrollando. Marcador de 48-23 al descanso. Recordando mucho a la actuación en el Europeo 2011 ante Lituania. Sobra cualquier otro comentario.

El inicio del tercer cuarto con un parcial de 11-0 y 7 puntos de Claver indicaba que no se bajaba el nivel en ningún momento y que no se bajarían los brazos en defensa como en partidos anteriores. Con esta victoria tan contundente hemos tenido una buena ocasión para que varios de nuestros jugadores descansaran y enviar un claro mensaje al rival que nos toquen. Calderón ha jugado solo los 7 primeros minutos por sus molestias en el hombro. No ha hecho falta más. Pablo Aguilar ha vuelto a jugar, tras dos partidos sin participar, y ha vuelto a cumplir en defensa y en ataque. Y Germán Gabriel no faltó a su cita con el triple en los pocos minutos que juega. Marc Gasol ha jugado solo 22 minutos y ha secado al mejor jugador serbio:  Nenad Krstic.

Y llegamos a las semifinales. Un escalón del que España no se baja en los Europeos desde hace 16 años. Esto da una idea de la competitividad, talento y hambre por ganar que tiene esta selección y este grupo. Otras selecciones tienen altibajos. Aparecen y desaparecen. Rusia y Turquía, uno de los mayores fraudes del Baloncesto Europeo, no han pasado de la primera fase. Macedonia, semifinalista en el último Europeo, tampoco. Nosotros seguimos. Sin Pau Gasol ni Juan Carlos Navarro. Sin Felipe Reyes y sin Ibaka. Semifinales el viernes. 21:00h. Ante Francia o Eslovenia. Que pase el siguiente.

Autogestión. Es lo que toca ahora. Y el lider de esa autogestión deber ser Calderón. Eso significa que deben ser los jugadores quienes tomen las decisiones en pista, por encima del entrenador. Las malas sensaciones transmitidas en algunos momentos de los partidos de nuestra selección, sobre todo en los finales, se han visto hoy reafirmadas en el partido contra Italia. Nuevamente, desperdiciamos una buena ventaja en el último cuarto, 15 puntos hoy, y perdemos el partido. Una selección que da la impresión de jugar en muchos momentos sin entrenador, a la deriva. Mala dirección la de Orenga. Le cuesta un mundo hacer cambios, toma decisiones inexplicables e infrautiliza a muchos jugadores. En un torneo corto y con muchos partidos en pocos dias carga de minutos a Marc Gasol sin apenas utilizar recambios. Segundo partido consecutivo de Pablo Aguilar sin un solo minuto y hoy tampoco ha jugado Germán Gabriel. No se trata de que jueguen 15 minutos pero si 6-7 minutos y que puedan dar descanso a los titulares y sentir que forman parte del equipo. Consigue que en los partidos igualados el equipo llegue fundido al final y nos remonten.

Inexplicables otras decisiones. Víctor Claver y Ricky Rubio no han participado en el último cuarto. En el mejor campeonato que está jugando Claver con nuestra selección, el seleccionador no cuenta con él en jugar en momentos decisivos del choque. Otra cuestión es el empecinamiento en jugar hoy con Alex Mumbrú de 4. Cierto es que Italia suele jugar con un solo pivot y lo confia todo a su magnífico juego exterior: Belinelli, Aradori, Datome y Gentile, futura estrella total. Un partido que teníamos dominado. Perdíamos por 12 al final del primer cuarto y la segunda unidad con Sergio Rodríguez a los mandos, partidazo el suyo con 18 puntos y 6 asistencias, remontó en el segundo con una gran defensa y acierto en ataque. Marc Gasol, 32 puntos y 10 rebotes, destrozó a Italia con 15 de los 19 puntos de España en el tercer cuarto gracias a una defensa en zona eficaz y rápidos contraataques. Y empezamos el último igual. A partir de ahí, desfondamiento general del equipo. Nuevamente, encajamos 25 puntos en el último cuarto y se nos hizo de noche en el ataque. No es solo responsabilidad de Orenga la derrota. Llul no está apareciendo en todo el torneo y ahora está más limitado por sus problemas físicos en las costillas. Lo único que necsitamos es que nuestra columna vertebral funcione a tope: Calderón, Rudy Fernández y Marc Gasol. Con ellos a tope somos candidatos al título.

Jugamos contra Serbia en el cruce de cuartos. Miércoles a las 17.30. Un equipo muy joven, con un juego abierto y vistoso, con 7 jugadores menores de 23 años y Krstic de capitán y lider, y con bajas como el nuestro y que nos tiene muchas ganas. Se acordarán cuando se enfrenten a nosotros de la paliza del Europeo 2009. Aunque nosotros también nos acordaremos del triple de 9 metros de Teodosic, ausente en este Europeo, con el que nos eliminaron en el Mundial 2010 de Turquía.

Es el momento de que los jugadores ejerzan el liderazgo por encima del seleccionador y pongan en marcha la autogestión necesaria para que el equipo funcione. Tenemos precedentes. En el Europeo de Polonia 2009 estuvimos a punto de caer en la primera fase en un partido in extremis contra Gran Bretaña. Pasamos a cuartos y, a partir de ahí, ganamos por 20 puntos todos los partidos, incluida la final. En los Juegos Olímpicos de Londres del año pasado tuvimos un juego muy discreto en la primera fase y malos inicios de partido en cuartos y semifinales. Hicimos nuestro mejor partido en la final contra Estados Unidos. Éstos son los partidos que le gusta jugar a nuestra selección de basket. A vida o muerte. El momento de la verdad empieza ahora. Y ésos son los que nos gustan ver. Con o sin Orenga. Los jugadores lo merecen.

CRUCES DE CUARTOS

España- Serbia. Miércoles 18 Septiembre  17.30

Eslovenia- Francia.  Miércoles 18 Septiembre  21.00

Croacia-Ucrania. Jueves 19 Septiembre   17.45

Lituania- Italia. Jueves 19 Septiembre  21.00