El partido más difícil del Eurobasket 2015. Y el partido más completo realizado hasta el momento. En cuartos de final y ante una Grecia invicta que había exhibido un gran juego en la primera fase. Jugando a su ritmo, con un partido lento y lleno de interrupciones que nos impedían salir al contrataque, estilo griego clásico, ganamos un partido igualado que nos lleva a semifinales. España se presentaba con el mejor ataque del torneo y Grecia con la mejor defensa del campeonato. Una defensa dura y agresiva para impedir a los rivales hacer su juego. Con esas mismas armas les hemos ganado. Que siga Bourousis llorando y diciendo que les robamos las semifinales del Eurobasket 2007.

Un pase a semifinales logrado a fuerza de carácter y pelea. Con una selección mucho menos talentosa que en ediciones anteriores, las bajas y el paso de los años no perdonan, nos plantamos en unas semifinales de las que no nos bajamos desde 1999, sumando 9 participaciones consecutivas. Ninguna selección presenta este bagaje. Con Gasol y sin Gasol. En el partido de hoy una nueva actuación estelar de Pau Gasol, 27 puntos y 9 rebotes, bien secundado en ataque por Mirotic, 18 puntos, y Sergio Rodríguez más las aportaciones fundamentales de Llul y Felipe Reyes. Con una defensa plena de concentración y un Víctor Claver que por segundo partido consecutivo es imprescindible en defensa, 8 rebotes y 6 de ellos en el último cuarto, llenando el hueco que el maltrecho físico de Rudy Fernández no puede llenar.

Le hacía falta un partido así a Claver, al que siempre se le esperaba y casi nunca aparecía. Scariolo lo repetía una y otra vez. Nuestras opciones de seguir avanzando en el Eurobasket 2015 pasaban por la defensa. Una defensa agresiva, con variantes entre individual y zona y plena de concentración que nos hiciera compensar las bajas sufridas antes y durante el torneo y la preparación. Una defensa que lució solo a ratos en la primera fase y que ha aparecido en los momentos importantes. Como ayer, con un jugador total como Antetokounmpo, 12 puntos y 17 rebotes, una criatura ya en la NBA que con sus 2.11m y 2.30m de envergadura representaba una amenaza para lo que solo podíamos presentar el antídoto de Claver como alero alto. Y con Spanoulis acertado solo por momentos gracias a una defensa coral, ahora Pau Ribas, ahora Sergio Llul que le dejó con solo 4 de 14 en tiros de campo, un paupérrimo 28% de acierto.

Después de un inicio estelar de Llul con dos triples en los primeros minutos, no fuimos capaces de alterar el biorritmo lento griego y tuvimos que jugar su partido. Pocas faltas al inicio, como si nos estuviéramos estudiando de cara al final, y partido igualado con breves estirones hasta llegar al descanso con ventaja española de 39-32. Un buen margen con una anotación corta. Pero a la vuelta de vestuarios nos pasó lo que en otros partidos. Un pobre tercer cuarto y teníamos que remar con el marcador en contra, 52-55. Pero sucedió igual que en el partido de octavos ante Polonia. Con Gasol en el banquillo, apretamos aún más en defensa y nos ponemos por delante hasta que entre nuestra estrella particular para seguir remando hasta la victoria. Una muestra más del carácter especial de una selección que juega mejor cuánta mayor es la presión. De menos a más. Igual que en Eurobaskets anteriores donde si teníamos a todas nuestras estrellas.

Queda Francia. Mañana a las 21.30. La misma a la que dejamos eliminada en los Europeos de 2009 y 2011. La misma que nos eliminó en el batacazo de cuartos de final del Mundial del año pasado en Madrid en el que debía de ser uno de los broches de oro de nuestra mejor generación de Baloncesto. No pudo ser. Después de una primera fase invictos, caímos en el cruce de cuartos ante un rival sin Tony Parker. Ahora, la situación es inversa. Francia acude con todas sus estrellas y nosotros llegamos con muchas bajas. Francia llega invicta, como Grecia, y España llega con una primera fase con muchas dudas pero sacando el carácter y la defensa con Pau Gasol como lider indiscutible. No tienen más talento que nosotros pero son muchos más atléticos y fuertes. La defensa será fundamental y no conceder segundas opciones de tiro. Nuestros roles están claros. Pau Gasol y Mirotic como líderes en el ataque con el resto de jugadores de la rotación aportando puntos en diversos momentos buscando el mayor equilibrio posible entre juego interior y exterior. Y con la mejor defensa posible en un ambiente infernal. Nos tienen ganas los franceses. Su prepotencia habitual y el ambiente favorable les puede llegar a creer que tiene el partido ganado. Como nos ocurrió el año pasado a nosotros en nuestro Mundial. Mejor para ellos. Así la venganza será más dulce.